Alejandro Escalona

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Homicidios en Chicago: Pandillas y narcos

Publicado: 14/02/2013 18:10

hadiya

Hadiya Pendelton, de 15 años de edad, fue enterrada el 8 de febrero tras una misa de cuerpo presente a la que acudió la Primera Dama Michelle Obama y dignatarios de Chicago. Hadiya, estudiante modelo de preparatoria, fue asesinada en un tiroteo cerca de su escuela. La joven se convirtió en el trágico rostro de la violencia que azota Chicago, ciudad que se ha convertido en la capital del homicidio en Estados Unidos en medio del debate nacional sobre el derecho a portar armas y cómo detener la violencia.

Dos pandilleros pertenecientes a los Gangsters Disciples fueron acusados de homicidio en el caso de Hadiya. El 80 por ciento de los homicidios en Chicago están relacionados con pandillas y drogas. En 2012, se registraron 506 homicidios en Chicago. Para mediados de enero de 2013, ya se habían registrado 26 homicidios de los cuales 22 habían sido con arma de fuego. El alcalde Rahm Emmanuel ha propuesto adoptar leyes más estrictas para controlar la posesión de armas. El debate se ha centrado en restringir el acceso a las armas, sobre todo de asalto, sin violar el derecho constitucional a portarlas. Además, las autoridades buscan condenas más severas para aquellos encontrados culpables de homicidio o de herir a alguien con arma de fuego.

Sin embargo, poco se habla --en esta ciudad y a nivel nacional-- sobre la conexión entre violencia, drogas, pandillas, armas y los cárteles mexicanos: la otra cara de la narco violencia que ha cobrado miles de víctimas, desaparecidos y desplazados en México. Quizá esto cambie ahora que la Comisión del Crimen de Chicago y la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA) han declarado al narcotraficante Joaquín "Chapo" Guzmán como el "Enemigo número 1" de Chicago desplazando al gánster Al Capone cuyas fechorías hicieron famosa a esta ciudad.

Además del asesinato de Hadiya Pendelton, otra niña murió acribillada por pandillas el año pasado. En marzo de 2012, la niña de 5 años, Aliyah Shell, fue asesinada mientras jugaba con su familia frente a su casa en el barrio mexicano de La Villita. El gatillero, un joven de 15 años perteneciente a la pandilla de los Latin King, disparó contra el grupo con el objetivo de balear a un miembro de la pandilla rival de los Two Six. El asesinato de la pequeña Aliyah conmocionó a la ciudad como el de la joven Hadiya. Según fuentes de la Policía de Chicago, el asesino de Aliyah disparó un revolver calibre. 45 obtenido ilegalmente.

El número de pandilleros en Chicago alcanza los 150,000 miembros pertenecientes a unas 70 pandillas que se dividen en 600 facciones. A nivel nacional, según el FBI, operan 33,000 pandillas con 1.4 millones miembros. Según las autoridades, muchos de estos grupos criminales operan de manera sofisticada. Usan la violencia para controlar los barrios con el fin de extender sus actividades criminales que incluyen tráfico de drogas y armas, fraude, extorsión, robo y prostitución.

En su reporte anual "National Drug Threat 2010" (Amenaza Nacional del Narcotráfico), el Departamento de Justicia indica que la participación de las pandillas en el narcotráfico doméstico es cada vez más compleja. Desde 2001, según el reporte, muchas de las pandillas se han convertido en organizaciones criminales involucradas en la distribución a grande escala de narcóticos.

De acuerdo con Jack Riley, agente especial de la DEA a cargo del Medio Oeste, la zona metropolitana de Chicago es el centro de distribución de narcóticos en la región central del país. Pandillas como los Latin Kings y los Santan Disciples se dedican a la distribución de droga. Los cárteles de Sinaloa, los Zetas, Juárez y Tijuana son los principales abastecedores de narcóticos en la región de los Grandes Lagos.
Para Riley, Guzmán se esconde en México, pero que su organización delictiva es ahora la principal proveedora de narcóticos a Chicago, por lo que de hecho él es el principal capo para la Policía de Chicago.

Según la DEA, los narcos mexicanos se establecen en barrios donde viven inmigrantes latinos, lo que les permite almacenar droga, dinero en efectivo y armas pretendiendo llevar una vida normal. Operan en células bien organizadas y, en estados como Arizona, Texas y California, se ven involucrados en secuestro y extorsión.

Las pandillas luchan por control de territorio para vender drogas al menudeo. El pasado 8 de febrero, un juez federal condenó a Vicente García, ex líder de los Latin Kings, a 40 años de prisión en Chicago. El caso arroja luz sobre cómo operan las pandillas, su involucramiento en la venta de narcóticos y la violencia que desatan. García tenía a su mando a unos 10,000 "soldados" y ordenó la muerte de un rival y decenas de tiroteos. También estaba a cargo de la venta de drogas en el barrio de La Villita. Los Latin Kings estuvieron involucrados en la mayoría de los 247 homicidios registrados en La Villita entre 2000 y 2007.
En 2012, doce ciudades estadounidenses sumaron unos 3,200 homicidios; casi un cuarto de todos los asesinatos. Entre las urbes más violentas se cuentan, además de Chicago que encabeza la lista, Nueva York, Filadelfia, Los Ángeles, Detroit, Nueva Orleans, Oakland, Memphis, San Luis, Baltimore y Birmingham.

Los asesinatos masivos como el que ocurrió en la escuela Sandy Hook en Connecticut, donde murieron 20 niños y seis educadores --por terrible que éstos sean-- en realidad son una anomalía. De hecho, desde el 14 de diciembre, cuando ocurrió la masacre en la primaria Sandy Hook, al pasado 9 de febrero, se registraron 1,686 homicidios con arma de fuego en el país.

El debate nacional sobre la violencia se ha centrado en el acceso a las armas ignorando la realidad del crimen en las grandes urbes: drogas, armas, pandillas y narcos. Es hora de que el gobierno federal, junto con los gobernadores y alcaldes, apliquen una estrategia nacional para combatir a las pandillas y a sus socios los narcos mexicanos.

 

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