OAK BLUFFS, Massachusetts, EE.UU. (AP) — La Casa Blanca dijo el domingo que Estados Unidos está profundamente preocupado por la liberación en México de un capo de la droga responsable del asesinato en 1985 de un agente antidrogas norteamericano, y que buscará que se haga justicia por el crimen.

El capo mexicano Rafael Caro Quintero salió de prisión el viernes después que un tribunal federal anuló su sentencia a 40 años de prisión por el secuestro, tortura y asesinato del agente Enrique "Kiki" Camarena.

La portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Caitlin Hayden, dijo en un comunicado el domingo que Estados Unidos está trabajando con las autoridades mexicanas para ver que los responsables del asesinato de Camarena sean llevados ante la justicia en Estados Unidos.

Los abogados defensores creen que un segundo narcotraficante condenado por la muerte de Camarena también podría ser puesto en libertad.

Un tribunal de apelaciones revocó la sentencia de Caro Quintero de 40 años por secuestro, tortura y asesinato por razones de procedimiento.

Un panel de tres jueces en el occidental estado de Jalisco, ordenó la liberación inmediata de Caro Quintero por razones de procedimiento después de 28 años tras las rejas, diciendo que debió ser procesado en un tribunal estatal en vez de federal.

Otros encausados en el caso de Camarena son Ernesto Fonseca Carrillo y Miguel Ángel Félix Gallardo, dos de los fundadores del narcotráfico mexicano moderno, cuyo cártel con sede en el estado de Sinaloa, en el noroeste del país, posteriormente se dividió para convertirse en algunas de las mayores organizaciones de narcotráfico de México.

José Luis Guízar, abogado de Fonseca Carrillo, dijo que su equipo ha presentado una apelación sobre la misma base de procedimientos usada por Caro Quintero y esperaba que otro tribunal de Jalisco lo libere en los próximos 15 días.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo el viernes que la decisión del tribunal mexicano de liberar a Caro Quintero era "profundamente preocupante", pero ex agentes de la DEA se mostraron pesimistas de que el gobierno del presidente Barack Obama presione mucho a México.

Casi 20 años después de la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el comercio entre México y Estados Unidos supera los 1.000 millones de dólares mensuales. Los dos países han trabajado de cerca contra los cárteles de las drogas durante los últimos siete años y Washington ha enviado miles de millones de dólares en equipos y capacitación a cambio de un mayor acceso a las entidades policiales e información de inteligencia mexicanas.