Una carta natal, o "carta del cielo", nos muestra cómo se veía el Cielo desde la Tierra en el momento de tu nacimiento. Una imagen de ese instante único, en la que aparecen reflejadas las posiciones del Sol, la Luna y los planetas, en relación con la bóveda celeste y con el horizonte correspondiente a tu lugar de nacimiento.

¿Y esto qué nos dice? Nos proporciona datos fundamentales respecto a tu personalidad y a lo que acontece en tu vida. Y esa es la tarea de quienes confeccionan e interpretan la carta astral.

"Soy Escorpión". Con eso te estás refiriendo a la posición astrológica en que se encontraba el Sol el día de tu nacimiento, digamos que el 30 de octubre y es lo que popularmente se conoce como "signo solar". Entonces alguien nacido el 13 de mayo será del signo de Tauro, y otro, a principios de septiembre será de Virgo.

Al confeccionar la carta astral, también se tiene en cuenta otro signo, el ascendente, que también está relacionado con la personalidad, y tiene que ver con la hora de nacimiento. Es el punto de la bóveda celeste que asomaba por el horizonte, en el momento que asomabas tu cabecita a este mundo. La hora es muy importante tanto a nivel de interpretación astrológica como de cálculo, ya que si no, la carta no estará bien calculada, y por lo tanto, la interpretación será incorrecta, o incompleta.

El círculo de la carta astral representa lo eterno, algo sin principio ni fin. Es un círculo protector, un mandala. Perfecto en sí mismo, guarda la llave de la plenitud individual. Si dividimos el círculo de lo infinito en dos mitades, encontraremos la línea del horizonte, que simboliza la energía femenina, la Tierra, la materia. Es el eje ascendente/descendente que se crea en el momento del nacimiento. El ascendente representa cómo inicias las cosas, y tu personalidad externa, mientras que el descendente muestra cómo te relacionas con los demás. El (Yo) ascendente, el (Tú) descendente.

Si en el mismo círculo trazamos una línea vertical que parta en dos el eje horizontal, tendremos dos puntos astrológicos más: el Medio Cielo arriba, y el Fondo del Cielo, abajo. Es la línea de Dios, y simboliza la energía masculina. El Medio Cielo simboliza la dirección que tomas en la vida para expresar tus potencialidades, mientras que el Fondo del Cielo revela tus raíces, tu casa interna. Las dos líneas unidas marcan una cruz, la cruz de la materia, que enlaza el mundo espiritual con el material, y revela tu potencial para hallar el equilibrio entre lo masculino/positivo, con lo femenino/negativo.

Además de los cuatro ángulos citados: ascendente, descendente, Medio Cielo y Fondo del Cielo, toda carta natal engloba los doce signos del zodíaco, las doce casas, los ocho planetas, el Sol, la Luna, y los aspectos entre ellos.

Uno de los objetivos de la carta natal es orientarte para encontrar ese equilibrio armónico; para que esas semillas que dibujan los astros en el momento de tu nacimiento, lleguen a ser el fruto que corresponde, para que puedas realizarte a ti mismo como un ser único a través del movimiento dinámico de los planetas.

Así como la Astronomía estudia la posición y descripción física de los cuerpos celestes, la Astrología estudia su influencia. No es una ciencia, es una creencia. Y aunque se la acusa de falta de rigor científico, es un conocimiento muy antiguo, un instrumento de autoconocimiento. Está en cada uno de nosotros decidir la influencia que puede tener en nuestras vidas.

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  • Por <em>Diana, la astróloga</em> El método que debes utilizar es el siguiente: a) Toma la fecha de tu nacimiento y suma cada uno de los dígitos. Por ejemplo, si eres María y naciste el 13 de octubre de 1977, suma 1+3+1+0+1+9+7+7 = 29 b) Reduce el resultado de tu suma a un solo número sumando ambos dígitos: 2+9 = 11. Atención: El 11 es el número maestro y por lo tanto no se reduce: no debes sumar 1+1. c) Repite el procedimiento con la fecha de nacimiento de tu pareja o de la persona que te gustaría que lo fuera. Si tú eres María y tu pareja es Roberto, quien nació el 11 de diciembre de 1967, sumarás: 1+1+1+2+1+9+6+7 = 28. Recuerda que debes reducir el resultado de esta suma a un solo digito. En el caso de Roberto, 28 = 2+8 = 10 = 1+0 = 1 d) Ahora bien, suma el dígito que resultó de tu fecha de nacimiento más el de la fecha de tu pareja. En el caso de María y Roberto, se suman 11+1 = 12. De nuevo, debes reducir esta cifra a un solo dígito, a menos que sumara 11. De esta manera, el número de María y Roberto es 12 = 1+2 = 3. Su predicción numerológica como pareja corresponde al número 3.<em></em>

  • Pareja número 1:

    A continuación encontrarás las predicciones para cada una de las parejas. Realiza este ejercicio y no te equivoques al elegir a tu pareja que seguramente será la ideal. <strong>Pareja número 1:</strong> Tienen un problema de falta de entendimiento en el terreno de la confianza, pero son muy apasionados y pueden pasar horas acariciándose. Siempre se están proponiendo cosas para hacer juntos. Él puede ser un tanto infiel. Se recomienda el casamiento sólo en casos de que se establezca la confianza entre ellos.

  • Pareja número 2:

    Es una pareja en la que las dudas y los celos son muy fuertes, pero se ocultan. De todos modos se amarán profundamente. A veces no se abrirán del todo su corazón el uno al otro y cada uno tendrá que adivinar un poco lo que siente. Pero la dicha eterna estará en el futuro si confían más el uno en el otro y si deciden tenerse más paciencia.

  • Pareja número 3:

    Es de las parejas más espirituales. Necesitan de esa comunión de almas para realizarse. Si les da esta cifra y las relaciones aún no se han tornado lo suficientemente espirituales, deben provocar esa situación para llegar a un nivel de entendimiento superior. Los que unidos llegan a este número tienen por delante un futuro de felicidad garantizado por los sentimientos más elevados.

  • Pareja 4:

    Pareja con gran carisma y mucha entrega. Los dos deben darse tiempo para los placeres porque son muy obsesivos con el trabajo y necesitan el uno del otro. Es la pareja ideal para vivir aislados porque necesitan demasiado de la intimidad y la pasión absoluta. Son dos que se buscan mucho y se encuentran en la sensualidad.

  • Pareja número 5:

    Es la pareja de la absoluta complicidad. Nadie entra en medio de ellos. Se cuidan el uno al otro y no dejan jamás de protegerse. Siempre serán muy compinches y estarán llenos de secretos a los que nadie puede acceder. Se aman más allá del amor. Se son fieles por convicción y muy pocas cosas los pueden separar. Se celan el uno al otro casi sin darse cuenta. Respetan mucho la opinión del otro.

  • Pareja número 6:

    A estos dos les costó mucho juntarse, al hacerlo formaron un bloque y no se separan jamás. Se adoran y pelean en la misma medida. Al principio de la relación todo se hace muy difícil porque son de características personales muy diferentes, pero con el paso del tiempo se van mimetizando el uno con el otro y nadie y nada se interpone entre ellos. Están destinados a ir y venir en la relación.

  • Pareja número 7:

    Son la pareja pegote. Están siempre juntos y hacen todo uno en función del otro. Se buscan constantemente y lo único y esencial para ellos es el contacto de sus pieles. Son los que pasan 24 horas juntos y quieren pasar 25, pues el día no les alcanza para acariciarse y besarse. Sus noches y días están llenos de fuegos artificiales pues cuando se tocan, se incendian.

  • Pareja número 8:

    La pareja del "te amo" y "te quiero" constantes. Necesitan reafirmar su ternura todo el tiempo y tienen una profunda comunión de almas. Son los gemelos del corazón que les costó muchísimo encontrarse en la vida, a los que todo les fue muy complicado para la realización de sus sueños. Viven reafirmando su afecto y haciendo planes a futuro porque no conciben la vida sin escuchar las palabras del otro. Con el tiempo serán una pareja perfecta.

  • Pareja número 9:

    Son la pareja del conflicto eterno y las reconciliaciones más apasionadas. Se buscan y repelen en la misma medida. Se pelean por nada y al minuto se buscan y se llaman para hacer el amor. Se apasiona el uno por el otro de la forma más sensual y luego pueden pelearse como si fueran enemigos irreconciliables. Si logran tranquilizarse un poco, terminarán juntos para toda la vida.