Tal vez la mejor conmemoración que pudo haber hecho el Presidente Barack Obama para el fin de semana de "Memorial Day" fue iniciar el debate sobre el fin de una guerra que lleva más de una década, y plantear la necesidad de redefinir la estrategia antiterrorista, tomando en cuenta que el últimos ataque han sido enfrente de nuestras narices y proveniente de personas alimentadas en suelo estadounidense.

El discurso de Obama, este pasado jueves, sobre seguridad y defensa en la Universidad Nacional de Defensa de Washington D.C., fue su oportunidad para explicar al público cuál es la amenaza terrorista y preguntar si el país puede seguir soportando - económica, política y moralmente - una guerra que empezó con el gobierno de George Bush y que se sigue extendiendo.

De acuerdo con Peter Bergen, analista de temas de seguridad nacional de CNN, director enNew America Foundation y autor de "Manhunt: The Ten-Year Search for bin Laden -- From 9/11 to Abbottabad" el aspecto más notable del discurso de Obama fue su postura firme de que hay que terminar esta "guerra perpetúa e infinita contra el terrorismo que ha impregnado gran parte de la vida de los estadounidenses desde el 9/11".

"Obama argumentó que ha llegado el momento de redefinir el tipo de conflicto en el que está involucrado Estados Unidos [...] El Presidente se centró en la discusión, ya arcaica, de la 'Resolución Conjunta Autorizando el Uso de la Fuerza Militar' que el Congreso aprobó después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, y que le dio al expresidente George Bush la autoridad de ir a una guerra en Afganistán contra Al-Qaeda y sus aliados talibanes" sin necesidad de la aprobación del Congreso.

Bergen explica en su análisis que cuando el Congreso aprobó esta resolución entregó al presidente un cheque en blanco, que ha permitido al poder ejecutivo sostener una guerra de más de una década.

"Es una guerra que se ha expandido en años recientes a otros países en el Medio Oriente y Africa, como Yemen y Somalia [...] Estados Unidos se ha involucrado en operaciones militares contra grupos afiliados de Al-Qaeda [...] Técnicamente, cuando las tropas de Estados Unidos se retiren de Afganistán en diciembre de 2014, esta autorización del Congreso simplemente debe expirar y la nación no estará más en guerra", añade el analista.

Sin embargo, enfatiza Bergen, el Presidente tiene que enfrentar otra lucha, ahora en el ámbito político, contra aquellos en el Congreso que quieren extender la presencia militar estadounidense más alla de los parámetros actuales y de las razones iniciales de las operaciones militares.

Bergen hace referencia al senador republicano de Tennessee, Bob Corker, quien el pasado mes pidió una extensión de la "Resolución Conjunta Autorizando el Uso de la Fuerza Militar".

Para el estudioso, la postura de Obama es muy clara: "Está opuesto a continuar en una guerra que lleva más de una década y no firmará ninguna ley que así lo permita".

En pocas palabras, "Obama intenta terminar una guerra sin sentido que parece no tener fin", concluye el escritor.

LOS AVIONES TELEDIRIGIDOS (DRONES)

En el discurso de una hora del jueves, Obama también abordó el controversial tópico del ataque a objetivos terroristas con "drones" (aviones teledirigidos).

Para Benjamin Wittes, otro reconocido analista en temas gobierno y autor de varios libros, la forma en que Obama abordó el asunto de los drones fue "opaca y desconcertante".

"No queda claro el criterio aplicado para el uso de drones en objetivos terroristas […] Las palabras usadas por el Presidente en esta parte del discurso fueron extremadamente cuidadosas […] Suponiendo que dice que Estados Unidos sólo usa los drones contra Al-Qaeda y fuerzas asociadas en el contexto de un conflicto, entonces no es nada nuevo ni interesante", afirma Wittes.
"A primera vista, el Presidente parece estar diciendo que todos los objetivos de ataque tienen que ser evaluados con los mismos criterios que llevaron a la muerte de Anwar al Awlaki [líder islámico con nacionalidad estadounidense] y que sólo se procederá contra dirigenes operativos de alto rango de Al-Qaeda y cuando haya certeza de que no habrá víctimas cíviles […] Dado lo que sabemos, hasta la fecha no siempre han operado de esta forma y no parecen estar disminuyendo la muerte de civiles", añadió el experto.

LA GUERRA NO ES CONTRA EL ISLAM

Obama insistió que si algo tenían en común todas las caras del terrorismo es que son alimentadas por una ideología común.
"Es la creencia de algunos extremistas que el Islam está en conflicto con Estados Unidos, con el Occidente y que la violencia tiene que ser contra objetivos occidentales, incluyendo civiles. […] Por supuesto, esta ideología está basado en una mentira […] Estados Unidos no está en guerra con el Islam. Pero esa ideología es rechazada por la mayoría de los musulmanes, quienes son las víctimas más frecuentes de los ataques terroristas".

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    El Presidente Obama y el Dr. Suleiman A.D. Al Farajat en el anfiteatro.

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    El presidente Obama recorre la cripta, donde está el lugar del nacimiento de Jesús.

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    El presidente Obama recorre la cripta, donde está el lugar del nacimiento de Jesús.

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    El Presidente Obama en su visita a la ciudad histórica de Jordán.

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    El Presidente Obama conversa con un vendedor callejero.

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    El Presidente Obama en su visita a la ciudad histórica de Jordán.

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    Obama visita el Museo del Holocausto en Jerusalén.

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    El Presidente Obama en la visita al Museo del Holocausto en Jerusalén.

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    El Presidente Barack Obama a bordo del Air Force One en ruta a Tel Aviv, Israel en una reunión en el salón de reuniones.