La confesión, por parte del Servicio de Impuestos Internos (IRS), la semana pasada, de que entre principios de 2010 y mayo de 2012, sus empleados en Cincinnati, Ohio, dificultaron a organizaciones afiliadas al movimiento Tea Party la exención de impuestos correspondiente a grupos de ayuda social, amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos de la presidencia de Barack Obama.
Y está generando un renacimiento y fortalecimiento sin precedentes de este conglomerado más o menos amorfo de organizaciones regionales y conservadoras.

Ello sucede a pocos meses de que el votante estadounidense propinara al movimiento la mayor paliza de su existencia, con la fácil reelección de Barack Obama y la derrota de los candidatos del Tea Party, y cuando muchos comenzaban a pensar que éste sería el principio del fin de este movimiento populista.

(Sigue la información después de las fotos)

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  • Scott Winett, de Cranston, Rhode Island, muestra un cartel entre un grupo de manifestantes que realizó una protesta frente a la Legislatura Estata de Providence, Rhode Islanda el miércoles 5 de octubre del 2011. Unas 500 personas entre políticos y activistas de derecha radical del "tea party" protestaron contra el gobernador Lincoln Chafee, por permitir que los hijos de inmigrantes que viven ilegalmente en el estado paguen las mismas tarifas reducidas que los residentes estatales en las universidades locales. (Foto AP/Steven Senne)

  • Linda Door, Ken Campbell

    Activistas del "Tea Party" manifiestan ante la Corte Suprema de Estados Unidos en Washington el 28 de marzo del 2012, mientras el máximo tribunal debatía sobre la reforma de salud promovida por el presidente Barack Obama. Muchos dan por muerto al "Tea Party", el movimiento ultraconservador, nacionalista y antiimpuestos que surgió en Estados Unidos en los últimos años. Sin embargo, la agrupación no ha perecido. Ha cambiado tal vez, pero todavía está activa por todo el país. (Foto AP/Carolyn Kaster)

  • ARCHIVO - Foto de archivo, 5 de mayo de 2012, de Ted Cruz, aspirante a la candidatura republicana a una banca en el Senado por Texas, hablando en un acto organizado por el Tea Party en San Antonio, Texas. Cruz, de 41 años, hijo de exiliados cubanos y criado en Houston, enfrentará al vicegobernador David Dewhurst, el preferido de la maquinaria republicana en una elección de desempate el 31 de julio. (AP Foto/Hernan Rozemberg, File)

  • William Temple

    Un simpatizantes del ultraconservador movimiento Tea Party, William Temple, protesta frente la Corte Suprema de Estados Unidos contra la ley de la reforma de salud del presidente Barack Obama el jueves 28 de junio de 2012. Poco después, el máximo tribunal estadounidense ratificó la constitucionalidad de la legislación. (Foto AP/David Goldman)

  • Albert Pujols

    El dominicano Albert Pujols de los Cardenales de San Luis porta la medalla que le fue entregada en el mítin “Restaurar el honor” del movimiento conservador tea party en Washington el sábado 28 de agosto de 2010. (Foto AP/Alex Brandon)

  • Sarah Palin

    La ex gobernadora de Alaska Sarah Palin sonríe mientras camina por el escenario antes de dirigirse a miembros del movimiento ultraderechista Tea Party el sábado 3 de septiembre de 2011, en Indianola, Iowa. (AP foto/Charlie Neibergall)

  • Michele Bachmann, Jenny Beth Martin

    ARCHIVO – En esta foto del 16 de mayo del 2013, Jenny Beth Martin, co-fundadora y coordinadora nacional del Tea Party Patriots, habla durante una conferecia de prensa con líderes del tea party, incluyendo la representante republicana Michele bachmann, a la izquierda, sobre el escrutinio especial del IRS a grupos conservadores, efrente al Capitolio en Washington. (Foto AP/Molly Riley)

  • Ted Cruz, Jason Johnson

    El candidato republicano al Senado, Ted Cruz, escucha al asesor de campaña Jason Johnson mientras conoce los resultados de las elecciones del martes 6 de noviembre de 2012, en Houston. El favorito del movimiento ultraconservador del Partido Republicano, el Tea Party, ganó la elección al Senado por Texas, y sería el tercer hispano en la cámara alta. (Foto AP/David J. Phillip)

  • Jim DeMint, Mike Lee

    Foto del 29 de junio de 2011 del senador republicano Jim DeMint, de Carolina del Sur, cuyo libro "The Great American Awakening" (El gran despertar estadounidense) sobre los orígenes del movimiento ultraderechista Tea Party apareció el lunes 4 de julio de 2011. A su derecha el senador republicano por Utah, Mike Lee. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

  • Eric Holder

    El secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, hace una pausa durante una conferencia de prensa en Washington, el martes 14 de mayo de 2013. El Departamento de Justicia inició una investigación sobre el Servicio de Rentas Internas, que supuestamente sometió a grupos del movimiento ultraconservador Tea Party a un escrutinio adicional cuando solicitaron la exención de impuestos (AP Foto/J. Scott Applewhite)

  • Rand Paul

    En esta fotografía de archivo del 7 de marzo de 2013, se ve al senador republicano Rand Paul, mientras habla con reporteros en el Capitolio en Washington. Paul, uno de los favoritos del grupo conservadore Tea Party, dijo que los inmigrantes sin permiso de estar legalmente en el país, deberían de tener la posibilidad de conseguir la ciudadanía en algún momento, pero luego se retractó y cambió su postura. (Foto AP/Charles Dharapak, Archivo)

  • Rick Santorum

    Rick Santorum, ex senador y contendiente republicano del proceso interno para elegir a su candidato para la presidencia estadounidense, sostiene una copia de su versión de bolsillo de la Constitución de Estados Unidos durante una reunión del tea party, el sábado 25 de febrero de 2012, en Hixson, Tenesí. (Foto AP/John Amis)

  • Sarah Palin

    La ex gobernadora de Alaska Sarah Palin parece perder terreno entre otros aspirantes a la candidatura presidencial del Partido Republicano. En esta imagen de archivo, Palin asiste a una concentración poítica el sábado 16 de abril del 2011 en la ciudad estadounidense de Madison en el estado de Wisconsin. (Foto AP/Morry Gash)

¿Qué es el movimiento Tea Party?

La mayor parte de sus grupos originarios surgieron en 2009, con raíces a otros grupos previos, a partir de activistas del movimiento libertario del excandidato presidencial republicano Ron Paul y del apoyo a veces oculto de multimillonarios con intereses políticos, y en oposición a la propuesta de reforma médica conocida como Obamacare.

Sus principios son adherencia absoluta a la palabra de la Constitución de 1789 y sus enmiendas; apoyan un gobierno minimalista que no impida el flujo de la labor empresarial; eliminar los más importantes programas de ayuda social federales para reducir los déficits presupuestarios, que ven nefastos. Se oponen a la inmigración ilegal, expresando en muchos casos hostilidad contra los latinos, inmigrantes o no. Sus primeros organizaron milicias armadas que fluían a la frontera para cerrarla. Son fuertes en el Sur y fuera de las grandes ciudades. Consideran absoluto el derecho de los residentes a comprar y portar armas de fuego y aborrecen al gobierno de la Unión. Demográficamente representan al segmento blanco no latino, cuya proporción en la población está decayendo y se transformará en una minoría.

Obama es reelecto: la crisis

Las elecciones de 2012 fueron al mismo tiempo el momento de mayor apogeo y el inicio de la declinación del movimiento Tea Party. El punto máximo de su influencia fue durante las primarias presidenciales republicanas. Los candidatos, incluyendo a Mitt Romney, quien finalmente enfrentó a Obama en noviembre, repetían las mantras del movimiento aunque éstas contradijesen lo que ellos habían pregonado hasta aquel momento. Romney se reveló un adalid de la lucha antiinmigrante, abogando por la “autodeportación” de todos los indocumentados.

Pero la fuerte derrota que asestó Obama pareció ser demasiado. Es que los grupos Tea Party, aunque no consideraban a Romney como uno de los suyos, pensaban que iba a ganar y con ello su bando, porque se escuchaban a sí mismos denigrando a Obama, desconfiaban de las encuestas de opinión pública y – en esto los acompañaron políticos y activistas centrales del partido – fueron incrédulos a la hora de anunciarse los resultados reales. En la batalla por la presidencia, perdieron.

El golpe fue fuerte y hizo que las actividades de los grupos disminuyeran y las premisas políticas fuesen reconsideradas.
Uno podía pensar que las horas del movimiento estaban contadas y que una vez más se iba a imponer la política tradicional – y mucho más moderada – dentro del Partido Republicano.

Por unos meses, los activistas no tuvieron al elemento que más cohesiona a republicanos en general y gente del Tea Party en particular: la esperanza de que Barack Obama no sea más presidente.

La salvación

Pero ahora la esperanza ha renacido y el elemento de cohesión es tan fuerte como nunca. La crisis se está deteniendo y amenaza con revertirse. La fuente del cambio fue inesperada. En ayuda del Tea Party llegó una fuerza mucho más poderosa que ellos, quizás la entidad más poderosa dentro de Estados Unidos: el Servicio de Impuestos Internos (IRS).
La revelación se está convirtiendo, de un error local en un maremoto irresistible que ha generado ya audiencias – que serán prolongadas por cierto – en el Congreso, la renuncia del jefe del IRS, la apertura de investigaciones criminales y un momento de humillación para Obama.

Peligra también “Obamacare”, porque el IRS es el encargado de hacer que toda la población tenga seguro médico, a partir de 2014.

Esta es la salvación que esperaban.

Los reivindica. Los posiciona como víctimas del sistema. Los legitimiza como luchadores contra la injusticia y los excesos de poder. Les da un aura de invencibilidad cuando el IRS, que destruyó a la Mafia cuando la FBI no pudo, se replega.

“Este es un momento clave, para decir ‘les dije’”, explicó Katrina Pierson, una de las líderes del movimiento, con sede en Dallas, Texas, a Thomas Beaumont, reportero de AP.

Según la Associated Press, de una lista que compiló de 93 grupos del Tea Party investigados por el IRS, solo 24 tenían un presupuesto anual mayor a los 20,000 dólares.

La oficina del inspector general revisó 296 solicitudes que consideraba potencialmente demasiado políticas. De hechas, “108 fueron aprobadas, 28 retiradas por el solicitante, ni una fue rechazada y 160 seguían sin resolver en diciembre de 2012, en algunos casos después de tres años”. El total de organizaciones que pidió la exención fue de casi dos mil en el mismo período.

Ahora muchos de estos grupos se preparan para demandar judicialmente al IRS, mientras que sus representantes políticos prometen no cejar hasta las últimas consecuencias.

“De pronto hay muchas cosas que están empujando al dique”, dijo con regocijo Luke Rogonjich, dirigente del Tea Party en Phoenix, Arizona.