WASHINGTON (AP) — Los recortes automáticos al gasto público a implementarse esta semana fueron criticados rotundamente el domingo en momentos en que gobernadores, legisladores y funcionarios del gobierno esperan se llegue a un acuerdo para impedir la reducción de 85.000 millones de dólares en los servicios que presta el gobierno.

Entre las sugerencias presentadas con el fin de crear un espíritu para alcanzar una solución negociada estuvo el reunir a todas las partes en una mesa de negociaciones donde puedan comportarse como "adultos", realizar una cumbre en la residencia presidencial de descanso de Camp David e incluso ir a ver la película "Lincoln".

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La alternativa, como ha expresado la Casa Blanca, es un impacto negativo sobre todos los servicios, desde los vuelos comerciales hasta las aulas y la inspección de carne.


En momentos en que se acerca el fin del plazo el viernes, pocos en la capital del país se mostraban optimistas de que pueda encontrarse una alternativa realista. En vez de hacer frente al problema, ambas partes se culparon mutuamente.


"A menos que los republicanos estén dispuestos a aceptar una solución negociada y a tener un enfoque equilibrado, creo que (los recortes) entrarán en vigor", dijo la senadora demócrata Claire McCaskill.


Los demócratas son los que tienen la culpa, contraatacaron los republicanos.


"La razón por la que no hay un acuerdo es porque el presidente no ha mostrado liderazgo para reconocer realmente cuál es el problema", dijo el senador republicano Tom Coburn.


El gobierno ya ha advertido de las consecuencias económicas que se avecinan.


El secretario de Transporte, Ray LaHood, dijo que los viajeros podrían experimentar demoras en los vuelos. El secretario de Educación, Arne Duncan, advirtió que 70.000 niños de familias de bajos ingresos perderían el acceso a los programas conocidos como Head Start. Y la licencia obligatoria sin goce de sueldo a los inspectores federales de carne podría paralizar las plantas.


"No tiene sentido y no hace falta que suceda", dijo el gobernador demócrata de Maryland, Martin O'Malley, durante la reunión anual de la Asociación Nacional de Gobernadores este fin de semana.


"Y es una vergüenza, porque tenemos el índice más rápido de recuperación de empleo de cualquier estado en esta región. Esto amenaza con afectar a muchas familias en nuestro estado y dañar el crecimiento del empleo durante los próximos meses", agregó.


Algunos gobernadores dijeron que el actual estancamiento es sólo la crisis más reciente en Washington que impide a las empresas contratar personal y socava la capacidad de las autoridades estatales de desarrollar sus propios planes de gastos.

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