El Senado está a punto de permitir que el gobierno de Estados Unidos pueda contratar miles de millones de dólares más en préstamos para hacer frente a sus obligaciones, aplazando una confrontación en Washington, pero mientras se asoman otras en las próximas semanas.


La iniciativa de ley suspendería el límite actual de 16,4 billones de dólares al endeudamiento federal hasta el 18 de mayo, permitiendo que se agregue a la contabilidad federal un endeudamiento nuevo de cerca de 450,000 millones de dólares, según un cálculo del Centro de Política Bipartidista.


La Cámara de Representantes controlada por los republicanos aprobó el proyecto de legislación la semana pasada. Una votación exitosa en la cámara alta enviaría la medida al presidente Barack Obama, quien se espera que la firme para convertirla en ley inmediatamente.


Sin la ley, el gobierno podría incumplir sus obligaciones de pago a mediados de febrero.


El incremento a corto plazo en el límite de endeudamiento fue una idea original de los legisladores republicanos en la cámara baja, quienes querían reprogramar una serie de batallas presupuestales venideras, quitando de la mesa la amenaza de un incumplimiento de pagos por parte del gobierno —potencialmente devastador— y en lugar de ello establecer una confrontación en marzo sobre amplios recortes de gasto automáticos que golpearían al Pentágono y a muchos programas nacionales.


Esos recortes —pospuestos por el acuerdo reciente respecto al precipicio fiscal— son el castigo por el fracaso de un súper comité establecido en 2011 para llegar a un acuerdo sobre el déficit. El propio panel se estableció por el muy peleado aumento al tope de endeudamiento en 2011.

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  • John Boehner

    El veterano político republicano se convirtió en el nuevo presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Es un legislador pragmático que reconoce que el gobierno necesita más ingresos, pero su bancada en la Cámara no está de acuerdo. En el verano de 2011, Boehner casi obligó a la nación a dejar de pagar su deuda porque no pudo lograr los votos necesarios para aumentar los impuestos.

  • Presidente Barack Obama

    El Presidente Barack Obama encapsula, en su segundo término en la Casa Blanca, la esquizofrenia nacional sobre el presupuesto. Presidió el mayor déficit de la historia, entre ellos un gran estímulo fiscal, rescates de la industria automotriz, y la ampliación de la red de seguridad. El debate sobre gastos públicos es interminable. Los opositores del Presidente creen que en los primeros cuatros años de su mandato tuvo la posibilidad de llevar al país a una mejor situación económica.

  • Grover Norquist

    Como jefe de una poderosa organización de cabildeo y financiamiento de campañas, Nosquist casi que obligó a cada republicano que se encontraba al frente de un cargo público a no subir impuestos bajo ninguna circunstancia. Si alguién declinaba a hacerlo o violaba el juramento, el desafío al que se enfrentaba era monumental. La amenazó funcionó, al menos por un tiempo, según los expertos. Norquist fue una pieza clave de lograr un acuerdo presupuestario entre demócratas y republicanos en los dos últimos años. Los demócratas insistieron en que cualquier plan para equilibrar el prepuesto debía incluir más ingresos así como el recorte de gastos, los republicanos se opusieron a cualquier variante que condujera al aumentos de impuestos.

  • Alan Greenspan

    Alan Greenspan fue el presidente de la Reserva Federal entre 1986 y 2006. Según los expertos en economía, uno de sus errores fue cuando en el 2001 le dijo al Congreso que lo peor que se podía hacer era pagar la deuda porque eso conduciría a destruir el mercado de bonos y a perder el control.

  • Bill Clinton

    Al final de su presidencia, Clinton y su administración dejaban la Casa Blanca con un superávit de 559.000 millones de dólares y una aprobación de su gestión del 66%, la más alta para un presidente de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. El expresidente Clinton dio a entender que crear un superávit era fácil.

  • Arthur Laffer

    El economista Laffer fue el autor y el que demostró que se podía tener comida gratis y el defensor de que la reducción de impuestos aumentaría los ingresos fiscales. Responsable de la cobertura intelectual para aquellos consevadores que querían el recorte de impuestos, pero a la vez no quiere ser visto como responsable de ésto.

  • Dick Cheney

    Mientras Bush estaba ocupado cortando impuestos, Cheney estaba ocupado planeando la guerra contra el terrorismo. Aseguró que por primera vez en la historia, se envíaron militares a batalla sin aumentar los impuestos en el país. Añadió billones a la deuda.

  • George W. Bush

    Nadie es más responsable de la acumulación de la deuda actual que Bush. En su campaña presidencial en el 2000 prometió reducir los impuestos con el fin de evitar el pago de la deuda nacional. Y cuando la recesión del 2001 llegó, dijo que los recortes de impuestos reactivarían la economía. Cuando la economía no revivió, redujo los impuestos un poco más.