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Gracias a un ensayo en el que propone investigar cómo se sienten realmente los hispanos con los cambios que trae la reforma de salud, Pamela Ascón, una inmigrante peruana que llegó al país cuando tenía 10 años de edad, obtuvo una de las cuatro becas a nivel nacional llamada Congressional Hispanic Leadership Institute Fellowships.

"Muchas personas que toman decisiones asumen cómo nos sentimos nosotros los latinos, pero no saben que somos nosotros los que no tenemos acceso al dentista, que no podemos ir al médico y que acudimos a remedios caseros, y que no tenemos dinero para pagar entrenadores privados", dijo Ascón. "La realidad es diferente para la mayoría de nosotros que hemos emigrado o cuyos padres nos han traído, como me sucedió a mí".

Como parte de este programa Pamela trabajará de cerca con oficinas del Congreso, con corporaciones privadas y tomará unas clases en George Washington University, en Washington DC.

Esta beca fue instaurada en 2003 por miembros del Congreso de Estados Unidos para contribuir en el desarrollo económico de la comunidad latina.

Pamela se graduó de John F. Kennedy High School en Granada Hills, vive con sus padres en el Valle de San Fernando y como muchos jóvenes latinos, inició sus estudios superiores en un colegio comunitario y posteriormente se transfirió a University of Southern California (USC).

"Los primeros dos años, después de graduarme de high school, estuve en Mission College. Ahí tomé clases de salud y nutrición y eso me llevó a que me guste este tipo de carrera", dijo Pamela.

A esta joven le gusta estudiar temas relacionados con la prevención de enfermedades y aplicarlos a la vida diaria de los latinos.

"No hay suficientes recursos para nosotros para ayudarnos a prevenir enfermedades y yo quiero ser parte de este nuevo movimiento", dijo.

"Yo creo que los inmigrantes llegamos de nuestros país con costumbres diferentes de comida y de actividad física, en nuestros países caminamos más. Aquí para todo ocupamos el carro y comemos demasiadas harinas como arroz y tortilla, cuando deberíamos de estar comiendo más vegetales".

Ella opina que para mejorar la salud de los hispanos y disminuir los niveles de obesidad se necesita elaborar políticas públicas que promuevan la prevención tomando en cuenta los factores culturales de los inmigrantes.

Como estudiante, Pamela siempre ha tenido buenas calificaciones, aunque no ha sido perfecta.

Pamela asegura que si ella ha logrado pasos importantes como la beca a Washington, ha sido gracias a un esfuerzo constante y que está segura que muchos otros jóvenes podrían lograr lo mismo si se esfuerzan.

"Si yo lo he podido hacer. Estoy segura que cualquier otra persona puede si se lo propone", acotó.

Esta joven inmigrante del Perú aún no sabe si aplicará para la escuela de medicina o si estudiará una maestría en el área de salud pública.

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  • La Acción Diferida es una determinación discrecional que aplaza la deportación de un individuo, no confiere un estatus legal al individuo. es por un período de dos años, sujeto a renovación y podrán también ser elegibles para la autorización de empleo.

  • Bajo los reglamentos en vigor, el individuo que recibe Acción Diferida es elegible a recibir autorización de empleo mientras la misma está vigente y pueda demostrar que existe "una necesidad económica para el empleo".

  • El programa de Acción Diferida está abierto a todo individuo que pueda demostrar que cumple con los criterios de consideración establecidos, incluyendo tanto aquellos que nunca han enfrentado procedimientos de deportación como aquellos que sí están en procedimientos de deportación, o tienen una orden final o una orden de salida voluntaria (siempre que no estén en detención por cargos de inmigración).

  • La Acción Diferida es una discreción procesal que no confiere un estatus de residente permanente legal ni es un vehículo hacia la ciudadanía.

  • El 15 de junio del 2012, el Presidente Barack Obama anunció que el Departamento de Seguridad Interna (DHS por sus siglas en inglés) no deportaría a ciertos jóvenes indocumentados elegibles bajo el DREAM Act.

  • El pago por el procedimiento es de 465 dólares, que incluye una cuota de 380 para la solicitud de autorización de empleo y una cuota de 85 para las huellas digitales.

  • El programa de Acción Diferida beneficia a entre 800 mil y 1.4 millones de jóvenes indocumentados que ingresaron al país antes de cumplir los 16 años de edad.

  • Merary Hernandez de 17 años de edad y que fue traída desde Honduras cuando era una niña podría calificar para el programa de Acción Diferida

  • Erika Andiola es una de las activistas que brindan información y orientación sobre el programa de Acción Diferida que entra en vigor este 15 de agosto.

  • Myrna Orozco de 22 años de edad, originaria de México y quien vive en EE.UU. desde que era una niña llora de emoción tras el anuncio del programa de Acción Diferida.

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