Unos 230.000 puestos de trabajo en el ejército estarán abierto a las mujeres y se levanta así una prohibición, que no permitía que féminas ocuparan posiciones en los frentes de batalla.

Antes de abandonar su cargo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, logró derribar una de las murallas que más polémica ha causado en el Pentágono: el cuestionamiento y limitación de las mujeres en ciertas funciones, al considerarlas que no estaban física y mentalmente capacitadas y que eran responsabilidades reservadas para hombres.

A pesar del anuncio de Panetta, aún el panorama no queda totalmente claro si en un futuro las mujeres se incorporarán a cuerpos como los Navy Seals y otras operaciones de inteligencia militar en tierra y aéreas.

Uno de los casos más sonados de mujeres militares en contra de la prohibición, que ha sido derribada este 24 de enero, fue la de la mayor Mary J. Hegar, quien presentó una demanda contra el Pentágono, por presunta discriminación, por el solo hecho de ser mujer

Hegar, piloto de helicópteros de rescate en la misión en Afganistan, argumentó en su litigio que aunque los mujeres enfrentaban operaciones de alto riesgo y demostraban iguales capacidades generalmente no eran promovidas en sus cargos militares.

"Desde que yo era una niña, mi sueño era ser piloto de la fuerza aérea y yo he probado mi habilidad a lo largo de todos estos años", dijo la militar en rueda de prensa junto a representantes de La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), organización que promueve el conocimiento y defensa de los derechos y deberes de los ciudadanos.

El helicóptero que piloteaba Hegar fue derribado en el 2009 mientras trasladaba a tres soldados heridos, a quienes había rescatado en el campo de batalla. Hegar fue condecorada con las distinciones Purple Heart y Distinguished Flying Cross with Valor, pero no obtuvo un escalón más alto del rango militar, que ostentaba hasta el momento, lo que la llevó a entablar la demanda junto a otras dos mujeres militares más.

mujeres guerra

En 1988, el ejército de Estados Unidos adoptó la política de "regla de riesgo", que implicaba mantener a las mujeres fuera de posiciones de combate y que después fue ratificada por el secretario de Defensa, Les Aspin, a raíz de una encuesta que indicó el poco apoyo público en torno a las mujeres en el frente de batalla.

Un porcentaje importante de mujeres, apróximadamente un 14 por ciento de los 1.400.000 de miembros activos del ejército están en contra de la prohibición al considerar que las limita en las ofertas de trabajo y que las excluye de promociones.

Este jueves 24 de enero, el secretario de Defensa, Leon Panetta, anunció la decisión de permitir que las mujeres entren en combate.

Sin embargo, aún a muchas, como Ana Toledo, residente en Houston, Texas, y quien tiene una hija de 17 años que está pensando en inscribirse en el ejército como una forma de encontrar ayuda económica para sus estudios universitarios, cree que es un riesgo tener a las mujeres en líneas de combate.

"Yo ni siquiera entiendo a una mujer con un arma, no veo a las mujeres en estas labores, creo, que por naturaleza, no estamos hechas para la guerra [...] mi hija quiere alistarse, pero como personal de apoyo, me preocuparía mucho verla con un fusil y en una operación de guerra cuerpo a cuerpo", indicó Toledo a HuffPost Voces.

"Las mujeres no tenemos la misma capacidad física que los hombres, que sean paramédicos, cocineras, que trabajen en las oficinas ya es diferente, pero que tengan que ir a combate cambia el escenario y me preocupa", insistió Toledo, cuyos padres emigraron a Estados Unidos cuando era niña.

Sin embargo, la UCLA en un blog de Ariela Migdal, consideró que con el levantamiento de esta prohibición "se ha dado un paso significativo de avance para el país y para los militares".

"Nuestros comandantes no estarán más limitados a un puñado de talentos que excluye a miles de mujeres soldados, dispuestas a dar lo mejor de sí [...] ya no será más una interrupción de las operaciones por políticas anticuadas y dictadas por otros que deciden qué hay que hacer [...] Ya no va a hacer voluntario que las mujeres pongan en riesgo sus vidas [...] Por fin no va a existir más ese latón en el techo que hace que el liderazgo militar sea abrumadoramente masculino"

La capitana Katie Petronio escribió un artículo en Marine Corp Gazette, una publicación especializada de las fuerzas armadas, en el que rechaza que a las mujeres se les asigne misiones de mayor riesgo, por lo que no apoya la decisión anunciada por Panetta. "La misión en Afganistán me ha dejado lesiones físicas que me han apartado para siempre de la maternidad", dijo.

De la agencia AP:

"Ha llegado el momento de hacer que nuestras normas reflejen esa realidad", declaró Panetta en una conferencia de prensa en el Pentágono con el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin E. Dempsey.

Las mujeres combatientes han demostrado estar dispuestas a luchar y morir junto con sus camaradas hombres, dijo el secretario.

Añadió, sin embargo, que no todas las mujeres cumplirán con los requisitos para ser soldados de combate.

"Pero todas merecen la oportunidad", declaró.

Dijo que los requisitos no serán suavizados y que al ampliar la participación de las mujeres, las fuerzas armadas se verán fortalecidas.

Panetta comentó que en sus visitas a Irak y Afganistán para inspeccionar a la tropa, se dio cuenta de que las mujeres merecían la oportunidad de demostrar sus habilidades de combate si así lo desean y si cumplen con los requisitos.

"Nuestras fuerzas armadas son más capaces, y más poderosas, cuando usamos todo el potencial del pueblo estadounidense", dijo Panetta poco antes, en una ceremonia en homenaje a Martin Luther King Jr.

Panetta dejará el cargo a comienzos de febrero y el gobierno ha nominado al ex senador republicano Chuck Hagel para reemplazarlo. Las audiencias de confirmación de Hagel tendrán lugar el 31 de enero.

"Todo miembro de las fuerzas armadas actuales ha entregado el firme compromiso de luchar, y de morir si es necesario, en defensa de nuestra patria", dijo Panetta.

"A ellos les debemos darles la oportunidad de buscar toda posibilidad de servicio militar para el que estén preparados y calificados. Sus éxitos y sus oportunidades deben estar basados únicamente en su capacidad de cumplir una misión. Todos se merecen esa oportunidad", dijo Panetta.

La decisión de derogar la prohibición sobre la presencia de las mujeres en combate presenta un difícil desafío para las autoridades militares que ahora tendrán que decidir si quedarán cargos exclusivos para hombres.

Panetta anunció que más de 230.000 puestos de batalla —muchos en el ejército, en la infantería de marina e incluso posiblemente en unidades elite— estarán ahora abiertos para mujeres.

La cúpula militar deberá decidir si las mujeres podrán participar en unidades más exigentes y peligrosas como los Navy SEALs o la Fuerza Delta del Ejército.

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  • <strong>8.</strong> Comparte las decisiones y recibe nuevas ideas. A tu pareja le va a gustar participar en todo (que es la verdadera vida de pareja) y quién sabe de cuánta carga te puedes liberar).

  • <strong>9.</strong> Invítalo a coordinar sus salidas contigo o las familiares, hacer reservaciones y resolver detalles, en vez de hacerlo tú. Sugiere opciones específicas y dale seguimiento, pero déjale a él las gestiones.