Las profundas diferencias en Estados Unidos sobre impuestos y gasto han vuelto al sendero del conflicto, ahora que los senadores demócratas presentan un plan con nuevos gravámenes y los republicanos de la cámara baja prometen agilizar su proyecto para equilibrar el presupuesto solamente con recortes al gasto.


Los republicanos proyectan reducir el financiamiento de programas sociales en una magnitud incluso más cuantiosa de la que propusieron el año pasado. Diversas personas de tendencia liberal dijeron que los planes iniciales eran severos e injustos, y ahora afirman que la nueva versión sería peor.


Los nuevos compromisos de diputados y senadores tienen su origen en la persistente disputa sobre un posible aumento al tope de la deuda federal. La cámara baja aceptó el miércoles aplazar por tres meses cualquier enfrentamiento sobre el límite de la deuda. El Senado, bajo control demócrata, tiene la intención de respaldar la idea, que tiene también el apoyo de la Casa Blanca.


Este panorama prevé en principio que la siguiente confrontación sobre el presupuesto ocurrirá en marzo. Para ese momento está previsto que empiece la aplicación de considerables y generalizados recortes al gasto, que demócratas y republicanos rechazan, a menos que sean reemplazados por un mecanismo diferente que disminuya el déficit.


Es posible que ambos partidos sigan encontrando la manera de posponer y minimizar el impacto de duras decisiones para contener el déficit. Pero los nuevos empeños en las dos cámaras podrían incluso complicar más los escollos. Los electores, en cambio, podrían tener la oportunidad de ver con más claridad las decisiones incómodas que les esperan.

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  • John Boehner

    El veterano político republicano se convirtió en el nuevo presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Es un legislador pragmático que reconoce que el gobierno necesita más ingresos, pero su bancada en la Cámara no está de acuerdo. En el verano de 2011, Boehner casi obligó a la nación a dejar de pagar su deuda porque no pudo lograr los votos necesarios para aumentar los impuestos.

  • Presidente Barack Obama

    El Presidente Barack Obama encapsula, en su segundo término en la Casa Blanca, la esquizofrenia nacional sobre el presupuesto. Presidió el mayor déficit de la historia, entre ellos un gran estímulo fiscal, rescates de la industria automotriz, y la ampliación de la red de seguridad. El debate sobre gastos públicos es interminable. Los opositores del Presidente creen que en los primeros cuatros años de su mandato tuvo la posibilidad de llevar al país a una mejor situación económica.

  • Grover Norquist

    Como jefe de una poderosa organización de cabildeo y financiamiento de campañas, Nosquist casi que obligó a cada republicano que se encontraba al frente de un cargo público a no subir impuestos bajo ninguna circunstancia. Si alguién declinaba a hacerlo o violaba el juramento, el desafío al que se enfrentaba era monumental. La amenazó funcionó, al menos por un tiempo, según los expertos. Norquist fue una pieza clave de lograr un acuerdo presupuestario entre demócratas y republicanos en los dos últimos años. Los demócratas insistieron en que cualquier plan para equilibrar el prepuesto debía incluir más ingresos así como el recorte de gastos, los republicanos se opusieron a cualquier variante que condujera al aumentos de impuestos.

  • Alan Greenspan

    Alan Greenspan fue el presidente de la Reserva Federal entre 1986 y 2006. Según los expertos en economía, uno de sus errores fue cuando en el 2001 le dijo al Congreso que lo peor que se podía hacer era pagar la deuda porque eso conduciría a destruir el mercado de bonos y a perder el control.

  • Bill Clinton

    Al final de su presidencia, Clinton y su administración dejaban la Casa Blanca con un superávit de 559.000 millones de dólares y una aprobación de su gestión del 66%, la más alta para un presidente de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. El expresidente Clinton dio a entender que crear un superávit era fácil.

  • Arthur Laffer

    El economista Laffer fue el autor y el que demostró que se podía tener comida gratis y el defensor de que la reducción de impuestos aumentaría los ingresos fiscales. Responsable de la cobertura intelectual para aquellos consevadores que querían el recorte de impuestos, pero a la vez no quiere ser visto como responsable de ésto.

  • Dick Cheney

    Mientras Bush estaba ocupado cortando impuestos, Cheney estaba ocupado planeando la guerra contra el terrorismo. Aseguró que por primera vez en la historia, se envíaron militares a batalla sin aumentar los impuestos en el país. Añadió billones a la deuda.

  • George W. Bush

    Nadie es más responsable de la acumulación de la deuda actual que Bush. En su campaña presidencial en el 2000 prometió reducir los impuestos con el fin de evitar el pago de la deuda nacional. Y cuando la recesión del 2001 llegó, dijo que los recortes de impuestos reactivarían la economía. Cuando la economía no revivió, redujo los impuestos un poco más.