BEIRUT (AP) — Al menos 60.000 personas han muerto durante la guerra civil en Siria, y el número mensual de bajas ha aumentado constantemente desde que el conflicto estalló hace un par de años, de acuerdo con un nuevo análisis difundido el miércoles por Naciones Unidas.

La cifra de muertos resulta un tercio más alta que la de 45.000 difundida por activistas opuestos al régimen del presidente Bashar Assad. Es la primera vez que los números de ONU resultan mayores que los proporcionados por los opositores al régimen.

El reporte surge luego que los activistas informaron que un caza sirio bombardeó el miércoles una gasolinera en Damasco, lo que dejó decenas de muertos y de heridos, además de desatar un gran incendio. Sería uno de los ataques más sangrientos en semanas durante el conflicto de 22 meses.

Expertos independientes cotejaron las 147.347 muertes reportadas por siete fuentes distintas, incluido el gobierno para realizar el estudio, encomendado por la oficina de derechos humanos de ONU.

Al eliminar las duplicidades los autores del estudio llegaron a una cifra de 59.648 individuos muertos entre el 15 de marzo de 2011, cuando comenzó el levantamiento, y el 30 de noviembre de 2012. En cada caso, se conocía el nombre y apellido de la persona muerta, la fecha del deceso y el lugar en que ocurrió.

"Dado que el conflicto no aminora desde finales de noviembre, podemos suponer que más de 60.000 personas han muerto para el comienzo de 2013", dijo Navi Pillay, alta comisionada de ONU para los derechos humanos, en un comunicado. "El número de muertos es mucho mayor de lo que esperábamos, y resulta verdaderamente impactante".

La cifra real de muertos probablemente sea mayor, pues los reportes con información incompleta no se tomaron en cuenta, y un número significativo de decesos quizás no fue documentado en absoluto por las fuentes disponibles.

"Hay muchos nombres que no están en la lista de personas, y que corresponden a gente muerte a tiros en el bosque sin que alguien más se enterara", dijo a The Associated Press Rupert Colville, vocero de Pillay.

Los datos, que no distinguen entre soldados, rebeldes y civiles, muestran también que la violencia mortal en Siria se ha intensificado.

Durante el verano de 2011, poco después de que comenzó el levantamiento contra Assad, el número mensual de muertos se mantuvo en aproximadamente 1.800. Un año después, se registró un promedio de 5.000 muertos cada mes, según la ONU.

Lo que comenzó como una serie de protestas pacíficas derivó en una guerra civil en Siria, en la que numerosos grupos armados enfrentan a las fuerzas del régimen en el país árabe.

Activistas contrarios al régimen dijeron el miércoles que un cazabombardero MiG de fabricación rusa disparó un misil que alcanzó la gasolinera, lo que desató un siniestro en el suburbio oriental de Mleiha. Salía humo negro del lugar. Un video amateur publicado en la internet mostró varios cadáveres quemados.

Mohamed Said, un activista que visitó el sitio, dijo que el misil alcanzó la gasolinera mientras varios automovilistas formaban fila. Siria ha enfrentado una crisis de combustible, y la gente espera normalmente horas para comprar gasolina.

En tanto, los rebeldes han atacado aeropuertos, incluida la base de helicópteros militares Mannagh, cerca de la frontera con Turquía.

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Jordans informó desde Berlín.

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