la-opinion

La regla universal de "si algo funciona, no lo toques" la están aplicando los candidatos punteros a la Alcaldía de Los Ángeles respecto a la estrategia para reducir la violencia pandilleril, presionados por el jefe de la Policía, grupos civiles y, sobre todo, por el descenso de asesinatos en la ciudad.

En un debate el jueves, tres aspirantes indicaron que, si ganan la elección, no cambiarían el plan del alcalde Antonio Villaraigosa, manteniendo una oficina que concentre los esfuerzos antipandillas, el apoyo de interventores, tener al menos 10,000 policías y hasta retener al actual zar antipandillas.

Ayer, otro candidato, el concejal Eric Garcetti, también se comprometió a dar continuidad al modelo.

Por treinta años, Los Ángeles emprendió una guerra frontal contra las pandillas que gastó 25,000 millones de dólares y no dio frutos, hasta que en 2007 el Ayuntamiento modificó su plan de seguridad enfocándose en los barrios violentos, pero con menos fuerza policíaca y más programas sociales.

Cinco años más tarde, bajaron más del 15% los delitos cometidos por las pandillas y hubo un descenso del 35% en los homicidios relacionados con éstas. Ese logro de Villaraigosa, quien siguió los consejos de expertos en el reporte "Un llamado a la acción", es el que ahora quiere imitar su posible sucesor.

"Este año hemos tenido 150 homicidios menos relacionados con pandillas de los que teníamos hace cinco años. Una de las preguntas clave es: ¿continuaremos el éxito de este programa?", expresó el jefe policiaco Charles Beck, como preámbulo a un debate que organizó Advancement Project y en el cual fungió como moderadora la periodista de La Opinión, Pilar Marrero.

La respuesta de la contralora Wendy Greuel, la concejal Jan Perry y el abogado Kevin James, fue que sí.

"La continuidad es extremadamente importante", expresó Perry, quien además dijo estar a favor de no referir a los indocumentados no peligrosos a las autoridades federales para su deportación. "Fue una decisión inteligente, porque ayudas a que la gente se sienta segura", señaló.

Greuel, por su parte, comentó que hará lo posible por tener más de 10,000 agentes en las calles (algo que rebasaría la promesa de Villaraigosa), dejar la academia de interventores (expandilleros que fungen como pacificadores en pleitos entre bandas) y no cerrar la Oficina de Reducción de Pandillas y Desarrollo Juvenil (GRYD) de la Alcaldía, cuyo titular es Guillermo Céspedes.

"Espero que usted se quede cuando yo sea alcalde", dijo Greuel a Céspedes, en el foro.

La promesa de James es no sólo conservar el programa sino incluir más voluntarios.

la-opinion

Loading Slideshow...
  • Rob Vallela de Denver, Colorado celebra con partidarios de una iniciativa de legalización de la marihuana.

  • Un activista de la marihuana medicinal muestra un folleto para los pacientes en una tienda de Wegrow en Washington, DC.

  • Un defensor de la marihuana medicinal levanta un cartel en San Francisco, California.

  • Un defensor de la marihuana medicinal se manifiestas a las afueras del Hotel W, donde el Presidente Obama celebraba un acto para recaudación de fondos.

  • Defensores de la marihuana medicinal realizan una manifestación frente al Phillip Burton Federal Building en San Francisco, California.

  • Un hombre que consume marihuana medicinal fuma durante una protesta en San Francisco, California.

  • Un hombre pasa junto a un dispensario de marihuana medicinal en Los Ángeles, California.

  • El activista de la marihuana medicinal y fundador de la Universidad Oaksterdam, Richard Lee, habla durante una conferencia de prensa para llamar la atención sobre la Proposición 19 del estado de California, una medida para legalizar la marihuana.

  • Asistentes a una protesta en Fort Lauderdale, Florida creen que la legalización de la marihuana ahorrará al estado cientos de millones de dólares que puede ser redireccionado para el gasto en educación, medio ambiente, y otros artículos necesarios.

  • Tim Blakeley, gerente de Sunset Junction, una empresa de dispensario de marihuana médica, muestra los brotes de las plantas en Los Ángeles, California.