SAN FRANCISCO (AP) — El presidente Barack Obama ha dicho que el gobierno federal no buscará castigar a los consumidores de marihuana en Colorado y Washington, dos estados que legalizaron recién el uso de esa hierba con fines recreativos.

Pero los defensores del consumo señalan que el mandatario dijo algo similar sobre el uso de la marihuana con fines médicos, y sin embargo, los fiscales federales siguen obligando al cierre de dispensarios en todo el país.

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Así de confusa y a veces conflictiva es la política sobre la marihuana en Estados Unidos, donde el consumo con fines médicos resulta legal en muchos estados, pero donde también es difícil cultivarla, distribuirla o venderla. Y en el nivel federal, al menos oficialmente, esta hierba es una droga ilícita en todos los rincones del territorio nacional.

La declaración emitida el viernes por Obama dio poca claridad a un mundo donde la marihuana va avanzando paulatinamente hacia la legalidad.

Ese conflicto es quizás mayor en California, donde los cuatro fiscales federales fincaron cargos penales a los grandes productores, y lanzaron un operativo coordinado contra la industria de la marihuana médica, el año pasado, cuando amenazaron a los dueños de cultivos con la confiscación de sus propiedades. Cientos de expendios de marihuana debieron cerrar sus puertas.

Steve DeAngelo, director general de un dispensario en Oakland, California, convocó a una política federal que trate de igual forma el consumo recreativo y el médico de la marihuana. Su dispensario sería el mayor del país.

"Si vamos a reconocer los derechos de los consumidores recreativos, debemos ciertamente proteger los derechos de los pacientes que usan cannabis para que tengan acceso a la medicina que los doctores les han recomendado", consideró.

El gobierno prevé difundir pronto una serie de políticas respecto de la marihuana en Colorado y Washington, donde la ley federal sigue prohibiéndola, así como en el resto del país.

"Sería bueno tener algo bueno que pudiéramos seguir", dijo William Osterhoudt, abogado defensor en materia penal en San Francisco, que representa a funcionarios gubernamentales del condado de Mendocino, a quienes los investigadores federales exigieron recientemente información detallada sobre un sistema local para expedir licencias a los productores de marihuana con fines terapéuticos.

El asambleísta Tom Ammiano se mostró frustrado por los comentarios de Obama, debido a que el gobierno federal sigue cerrando dispensarios en estados que han aprobado su consumo medicinal, incluido California.

"Aquí, un buen paso sería dejar de realizar redadas en esos dispensarios legales que hacen lo que les permite la ley", dijo el asambleísta demócrata. "Existe la sensación de que el gobierno federal se ha puesto rudo con cientos de dispensarios legales y transparentes de marihuana, así que muchos piensan que se está en el limbo. Y esto pone en una situación insostenible a los pacientes, los negocios y los defensores de esto".

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Los periodistas de la AP, Terry Collins en San Francisco y Manuel Valdés en Seattle, contribuyeron con este despacho.