Citigroup eliminará 11.000 plazas laborales, anunció el miércoles la compañía, la primera medida de peso del nuevo director general Michael Corbat. La decisión equivale al 4% de su plantilla laboral de unos 262.000 trabajadores.

El banco dijo que venderá o reducirá las operaciones detallistas en Pakistán, Paraguay, Rumania, Turquía y Uruguay, y que se concentrará en 150 ciudades de diversas partes del mundo "que tienen el mayor potencial de crecimiento en la banca de consumo". Citi no aclaró cuántos empleos serán eliminados en Estados Unidos.

La mayoría de las plazas suprimidas, unas 6.200, corresponderán a la unidad banca detallista de Citi, encargada de operaciones rutinarias como las sucursales y cuentas corrientes.

Unos 1.900 empleos desaparecerán en el grupo de clientes institucionales, incluyendo la banca de inversiones. El banco reducirá además empleos en tecnología y operaciones mediante una mayor automatización y la transferencia de empleos "a lugares de menor costo".

Citi dijo que con la medida espera ahorrar 900 millones de dólares el próximo año y un poco más en el 2014, aunque tendrá que aplicar un cargo de 1.000 millones de dólares en el cuarto trimestre.

La eliminación de puestos de trabajo es una tendencia familiar en la banca de hoy ante el nerviosismo de los clientes y el enfado tanto de legisladores como clientes por los excesos de la industria que contribuyeron a causar la crisis financiera del 2008.

En un comunicado, Corbat dijo que el banco sigue decidido a mantener "nuestra red global sin paralelo y nuestra marca". Empero, agregó, "hemos identificado áreas y productos donde nuestra presencia no aporta ganancias importantes".

Prometió que el banco reducirá "sus gastos y redundancias operativas" ya sea "en tecnología, bienes raíces o en la simplificación de nuestras operaciones".

Corbat se hizo cargo del banco en octubre cuando su predecesor, Vikram Pandit, renunció. Pandit presumiblemente tenía diferencias con el consejo de administración por la estrategia bancaria y sus relaciones con el gobierno.

Citi casi quebró en la crisis financiera del 2008 y tuvo que aceptar dos créditos de rescate con fondos públicos.

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