En su alocución semanal este sábado, el Presidente Barack Obama calificó de "inaceptable" que los republicanos no cooperen con una solución bipartidista que detenga el precipicio fiscal (Fiscal Cliff) en el que podría entrar el país el próximo 31 de diciembre de no llegarse a un acuerdo antes de la fecha.

Obama dijo que si el acuerdo en el Congreso no se logra, los impuestos aumentarían en el 2013 para todos los estadounidenses.

"Es inaceptable que algunos republicanos en el Congreso se empeñen en tener a la clase media como rehén simplemente porque rechazan subir los impuestos a las familias más adineradas de Estados Unidos[...] Y si usted es de lo que está de acuerdo conmigo, me tiene que ayudar", insistió el Presidente.

"Si el Congreso no hace nada, cada familia verá un incremento de sus impuestos para el próximo año. Una familia típica de clase media tendrá un alza en sus impuestos de $2,200. No podemos permitir que eso suceda. Nuestras familias no pueden enfrentarlo y tampoco nuestra economía", continuó Barack Obama en su discurso desde una fabrica de juguetes en Hatfield, Pennsylvania.

En entrevista con CNN, el Secretario del Tesoro Timothy Geithner insistió que la era de Bush de recortes de impuestos para los contribuyentes ricos ya tenía que terminar.

"No va a existir un acuerdo si las tasas no suben", enfatizó Geithner. "Van a forzar la subida de los impuestos en casi todos los estadounidenses porque están negándose a hacerlo en un 2 por ciento [clase adinerada] por lo tanto ellos [Congreso] tienen que tomar una decisión".

El año pasado, republicanos y demócratas en el Congreso acordaron que si hasta fin de año no se ponían de acuerdo respecto a la disyuntiva entre masivos recortes en servicios sociales o la subida de la tasa tributaria a lo que era hace ocho años, se generarían automáticamente recortes en todos los departamentos, incluyendo el Seguro Social, los seguros médicos y los presupuestos militares.

La preocupación y la inmediata acción que requiere del Presidente Barack Obama y del Congreso resolver el abismo fiscal, podría hacer que cualquier cambio en política migratoria deba esperar indefinidamente. La esperanza de la reforma migratoria fue una de las principales razones por las que la gran mayoría de los hispanos dio su voto el pasado 6 de noviembre a favor de los demócratas.

El senador demócrata Mark Warner, en reunión con periodistas y editores de la agencia Reuters, indicó que el abismo fiscal al que se enfrentará la nación el 1 de enero del 2013 con las subidas de impuestos y recortes de gastos "absorberán toda la energía de Washington en los primeros meses del nuevo año, y aunque el Partido Demócrata querrá utilizar el nuevo Congreso para enfrentar cambios en temas migratorios, climáticos y creación de empleos, la realidad puede ser otra".

Loading Slideshow...
  • John Boehner

    El veterano político republicano se convirtió en el nuevo presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Es un legislador pragmático que reconoce que el gobierno necesita más ingresos, pero su bancada en la Cámara no está de acuerdo. En el verano de 2011, Boehner casi obligó a la nación a dejar de pagar su deuda porque no pudo lograr los votos necesarios para aumentar los impuestos.

  • Presidente Barack Obama

    El Presidente Barack Obama encapsula, en su segundo término en la Casa Blanca, la esquizofrenia nacional sobre el presupuesto. Presidió el mayor déficit de la historia, entre ellos un gran estímulo fiscal, rescates de la industria automotriz, y la ampliación de la red de seguridad. El debate sobre gastos públicos es interminable. Los opositores del Presidente creen que en los primeros cuatros años de su mandato tuvo la posibilidad de llevar al país a una mejor situación económica.

  • Grover Norquist

    Como jefe de una poderosa organización de cabildeo y financiamiento de campañas, Nosquist casi que obligó a cada republicano que se encontraba al frente de un cargo público a no subir impuestos bajo ninguna circunstancia. Si alguién declinaba a hacerlo o violaba el juramento, el desafío al que se enfrentaba era monumental. La amenazó funcionó, al menos por un tiempo, según los expertos. Norquist fue una pieza clave de lograr un acuerdo presupuestario entre demócratas y republicanos en los dos últimos años. Los demócratas insistieron en que cualquier plan para equilibrar el prepuesto debía incluir más ingresos así como el recorte de gastos, los republicanos se opusieron a cualquier variante que condujera al aumentos de impuestos.

  • Alan Greenspan

    Alan Greenspan fue el presidente de la Reserva Federal entre 1986 y 2006. Según los expertos en economía, uno de sus errores fue cuando en el 2001 le dijo al Congreso que lo peor que se podía hacer era pagar la deuda porque eso conduciría a destruir el mercado de bonos y a perder el control.

  • Bill Clinton

    Al final de su presidencia, Clinton y su administración dejaban la Casa Blanca con un superávit de 559.000 millones de dólares y una aprobación de su gestión del 66%, la más alta para un presidente de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. El expresidente Clinton dio a entender que crear un superávit era fácil.

  • Arthur Laffer

    El economista Laffer fue el autor y el que demostró que se podía tener comida gratis y el defensor de que la reducción de impuestos aumentaría los ingresos fiscales. Responsable de la cobertura intelectual para aquellos consevadores que querían el recorte de impuestos, pero a la vez no quiere ser visto como responsable de ésto.

  • Dick Cheney

    Mientras Bush estaba ocupado cortando impuestos, Cheney estaba ocupado planeando la guerra contra el terrorismo. Aseguró que por primera vez en la historia, se envíaron militares a batalla sin aumentar los impuestos en el país. Añadió billones a la deuda.

  • George W. Bush

    Nadie es más responsable de la acumulación de la deuda actual que Bush. En su campaña presidencial en el 2000 prometió reducir los impuestos con el fin de evitar el pago de la deuda nacional. Y cuando la recesión del 2001 llegó, dijo que los recortes de impuestos reactivarían la economía. Cuando la economía no revivió, redujo los impuestos un poco más.