Advertencia: Esta columna está basada en focus groups realizados en lugares desconocidos y no en las experiencias personales del autor. Está prohibida su lectura a las mujeres.

En esta época del año llegan las fiestas de todo tipo. La fiesta de la compañía donde todos se escapan un ratito a darle su regalito a su compañera preferida; la del barrio donde hay que felicitar cariñosamente a esa vecina que todas las mañanas nos hizo suspirar cuando paseaba a su perro o regaba al jardín; la de la familia donde siempre llega la prima descomplicada que no veíamos hace años y quiere su atención; la fiestas de beneficencia donde siempre en la mesa directiva hay divorciadas, viudas o solteronas esperando nuestra contribución. Y mejor no profundicemos en la fiesta del club social de la ciudad, la fiestita de la ex, y la de la iglesia que prefiero mejor ni tocar… En fin, es época de dar, sí, de dar mucho amor.

En este maratón de novenas, regalos, celebraciones y apareamiento siempre aparece nuestro infalible acompañante en tan ardua labor, el traguito. Si usted no bebe, tranquilo, y lo invito a que lea mi columna de ayer sobre el hígado, pero si usted hace parte de la inmensa mayoría, bienvenido al club.

Lo ideal es no emborracharse nunca, pero mientras no manejen ni se pongan violentos, los ebrios nos divierten. El borracho, en medio de su nota, se cree brillante, galán, erudito, inteligente, el mejor bailarín, salta, grita, canta y a veces se empelota (desnuda). Hasta ese momento todo es alegría para el borrachito, sin embargo al otro día, gracias a la resaca es casi un cadáver.

Quienes se emborrachan, en pocas horas se convierten en una víctima, una suerte de pecador que quiere arrepentirse de todo: de lo que hizo la noche anterior y de lo que no se acuerda (eso es lo peor, toca empezar a preguntar, etc). Sufre en lo físico y lo moral y en lo económico la mayoría de las veces. Sin contar la sed terrible que da…

Para la resaca hay muchas recetas pero este humilde servidor aún no ha dado con una que sea 100 por ciento segura. Y miren que he estudiado este tema a fondo y por décadas tratando de buscar una cura para la resaca, es como un reto personal, obvio no me voy a ganar un Nobel de medicina pero sé que me ganaría una estatua en el Parque Venezuela de mi querida Barranquilla.

Cuando estuve en Haití trabajando por lo del terremoto, me contaron que la cura del vudú haitiano para la resaca, consistía en clavar 13 alfileres de cabeza negra en el corcho o la tapa de la botella causante de la resaca. Al llegar a Miami traté pero no pude con la tapa de la botella del whisky Old Parr. Pero no me desanimé, y días después probé el vudú en corchos de botellas de vino y no me funcionó; tuve que salir corriendo a comerme dos platos de sancocho, que aunque no me quitan la resaca me dan un sueño que me tiran a la cama.

Tampoco me funcionó el ceviche de los peruanos, ni tampoco la fórmula cubana que es antes de irse a dormir, una "sopa china", es decir, aspirina con leche. Me gustaría que le sumaran a la siguiente lista de recetas para quitar el guayabo o resaca sus propias fórmulas, a ver si juntos logramos pasar un diciembre con más rumba y más tranquilos en que no tendremos que decir: "NO ME PREOCUPA LO BORRACHO QUE ESTOY, SINO LA RESACA DE MAÑANA".

SI TIENES QUE TRABAJAR:

  • Agua y café por litros si tienes que ir a la oficina.

  • Agua, aspirinas y muchos chicles si tienes que atender gente en el trabajo. Cerveza y consomé a la hora del almuerzo, o comidas bien saladas y condimentadas.

SI TE QUEDAS EN CASA DE TU NOVIA, ESPOSA, AMIGA, RECIÉN CONOCIDA O AMANTE:

  • Dos cervezas bien frías apenas te levantes y tirarte al sol, preferible, playa o piscina; en últimas en el patio. Tu chica que te eche protector y te consienta un poco al aire libre.

  • Gatorade por garrafas y preferiblemente dentro de una piscina con tu chica y esperando un asado.

  • Caldito de costilla con jugo de naranja, escuchando la música de tu región en un restaurante muy criollo de tu país. Después, a dormir con las ventanas bien cerradas y en oscuridad total toda la tarde con tu nena alcahueta.

  • Ducha tibia, con masajista incorporada. Jacuzzi es el TOP.

  • Alka Seltzer con limón y un par de películas de acción, bien acomodado en los pechos de tu amada.

  • Aguasal o caldo de huevo con papa, "changua" y después hacer el amor un par de veces para subir la dopamina.

  • Música, pereza y dormir mucho arrunchado con el aire acondicionado bien frío y picar comidas grasosas. Se aceptan solo domicilios.

SI TE ENCUENTRAS DURMIENDO EN CASA DE TU MADRE:

  • Leche tibia con mucho pan. Algunos recomiendan chocolate bien caliente, o un jugo de tomate, o una avena fría y que te cocine comida caserita.

MÁS REMEDIOS:
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  • Baño caliente

    Un baño casi al estilo sauna que te haga sudar y evaporar el alcohol, hará que inmediatamente te sientas mejor. Claro, todo depende de la cantidad de alcohol que hayas ingerido. Quédate unos 15 minutos en la ducha o en la tina con agua muy caliente.

  • Diesta del guineo o banana

    No se antoja mucho después de una buena borrachera, pero es una buena forma de recuperar todo el potasio que perdemos al beber alcohol. Incluso, por ello también sirven las pastillas para los cólicos menstruales pues también nivelan el potasio.

  • Sopa Juliana super caliente

    Si el baño y otras formas de sudar no te han ayudado, intenta comer algo bien caliente como una sopa Juliana. En otros países puedes pedir un caldo picante como el menudo en México o un buen ceviche peruano con ese chile en polvo que te hará regresar a tu pulso.

  • Agua mineral con mucha sal y limón

    En un vaso sirve la mitad de agua mineral, ponle un cucharadita de sal y el jugo de tres limones, se pueden usar limas pero en ese caso unas cuatro. Revuélvelo bien y tómalo de un solo trago y después un vaso de agua sin nada más. Eso repondrá tu estómago y lo dejará listo y en temperatura adecuada.

  • jugo de tomate con cerveza

    Para despertar y dejar atrás el dolor de cabeza no hay nada como un buen jugo de tomate con jugo de limón, la mitad de una cerveza y mucha sal. De nuevo sentirás como te levanta y más si está acompañado de algún coctel de camarón o un buen ceviche.

  • Miel

    Pocos se atreven, pero dicen que el choque que recibes es similar a una descarga eléctrica, así que sabrás si lo pruebas. Lo que es cierto es que es muy efectiva y rápida, buena para esos días que tienes que ir al trabajo y la cabeza y el estómago te revientan.

  • Azúcar

    Una buena dosis de algo dulce te hará despertar y hacer que tu metabolismo comience a funcionar al ritmo que necesitas, así que busca una maquinita o compra una Coca-Cola, no Light, normal o come algún chocolate. Es un shock, pero son sólo 10 minutos y luego te sentirás mucho mejor.

  • Chilaquiles

    La receta anti resaca mexicana por excelencia, sólo se trata de tortillas doradas en aceite con una salsa de chile verde a las que le agregas crema, queso y cebolla. Es la mejor manera de sudar y dejar atrás el molesto dolor de cabeza. Funciona también si le agregas una cerveza o un buen café súper cargado.

  • Una siesta

    Si todo lo anterior no te ha funcionado opta por una buena siesta. Tómate antes un par de aspirinas para que el dolor de cabeza te deje dormir en paz, ten cuidado de no dormir más de dos horas, si no despertarás amodorrado y no servirá.

  • Vomito, sólo en caso de urgencia

    Muchas personas se despiertan después de una borrachera aún con náuseas o mareadas, prueban todo, incluso volver a beber alcohol. En eso casos provocarse el vómito para que el alcohol atorado por la digestión salga no es tan mala idea. Pero sólo debe practicarse en casos extremos y con mucha precaución.

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