En la tarde del 26 de noviembre, indicó el blog oficialista de Yohandry, se reunieron diplomáticos de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, funcionarios consulares, miembros del equipo médico que atienden a Alan Gross --el contratista estadounidense preso en la isla--, y presentaron los resultados de la biopsia, en la cual se arrojó que no hay indicios de células cancerígenas.

"La biopsia fue negativa de células neoplásicas, observándose que la lesión está constituida por células musculares aisladas y áreas extensas de hematíes, que pueden estar en relación con un hematoma, lo cual le fue informado inmediatamente al Sr. Gross por sus médicos. Esta prueba no pudo ser practicada con anterioridad, pues el Sr. Gross se negaba a ello", detalló el blog de Yohandry.

La esposa de Gross, Judy Gross, quien vive en Maryland, fue informada el mismo 26 de noviembre de los resultados médicos, practicados a su marido en la isla caribeña.

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Ante la dramática pérdida de peso de Gross en los últimos meses de su encarcelamiento, los médicos que lo atienden aseguran que está relacionada con otros padecimientos que presenta, algunos crónicos y típicos de su edad.

"El Sr. Gross mantiene un régimen voluntario de ejercicios físicos sistemáticos y sigue una dieta balanceada de su elección, lo cual le ha permitido eliminar su anterior condición de obesidad. Su peso es normal. El Sr. Gross mantiene comunicación telefónica semanal con su esposa y su familia y recibe visitas consulares mensuales, se especificó en el blog de Yohandry.

Alan Gross enfrenta una condena de 15 años de cárcel en Cuba. Recientemente presentó una demanda en Washington contra el gobierno de Estados Unidos y la compañía que lo contrató para distribuir ordenadores y teléfonos celulares en la isla caribeña.

Su abogado, Scott Gilbert, explicó a HuffPost Voces a través de un correo electrónico que otra demanda fue presentada en una corte federal en Maryland, donde radica la familia Gross, en contra de la compañía de seguros, que se suponía que respaldara la permanencia del contratista en el país comunista.

Gross tiene 63 años y está detenido en La Habana desde diciembre del 2009. La condena que enfrenta es supuestamente por "atentar contra la seguridad e integridad de Cuba".

El caso ha creado hostilidad entre el gobierno de Barack Obama y de Raúl Castro.

Cuando comenzaron a circular los rumores de que Alan Gross podría padecer cáncer, la bloguera cubana Yoani Sánchez manifestó a HuffPost Voces que nunca se sabrá bien la realidad y los motivos de las condiciones en que se encuentra en prisión Gross.

"Hay muchas formas de morir, a veces no se necesita un cáncer para estar muerto en vida", dijo desde La Habana Sánchez. "Alan Gross es como una carta de cambio por los cinco [cubanos detenidos en Estados Unidos desde 1998 por delitos de espionaje] quienes cumplen condena en Estados Unidos", añadió.

Esta teoría no carece de fundamento, especialmente después que el rabino David Shneyer, un prominente líder judío estadounidense, visitó a Gross en La Habana y éste le manifestó que una solución a la excarcelación podría ser su canje por los espías cubanos presos en Estados Unidos.

Alan Gross está recluido en un centro en un centro médico militar, de alta seguridad en la capital cubana.