NUEVA YORK.- La redistribución de distritos para el Concejo de la ciudad de Nueva York puede estar considerando más los intereses políticos que los de la comunidad y en general, los hispanos podrían ser los más afectados en este proceso, denunciaron varios líderes y organizaciones defensoras de los derechos civiles.

El 15 de noviembre, la comisión de 15 miembros --de los cuales sólo 3 son hispanos-- nombrada por el acalde Michael Bloomberg y la presidenta del Concejo Christine Quinn, presentó el mapa con las nuevas delimitaciones de distritos y desde entonces, las críticas se han ido acrecentando.

"El mapa propuesto por la comisión de redistribución para el ayuntamiento de Nueva York parece estar influenciada por las fuerzas políticas fuera de los criterios objetivos de la ley. Esto plantea serias dudas sobre la independencia de la comisión y pone en tela de juicio la validez del proceso", dijo Susan Lerner, directora ejecutiva de Common Cause New York (CCNY).

La nueva configuración de los 51 distritos del ayuntamiento municipal, de los cuales 11 están ocupados por concejales hispanos actualmente, debe entrar en vigencia en el 2013. El concejo deberá resolver su aprobación el próximo 7 de diciembre.

LEE LOS COMENTARIOS A ESTA NOTA Y AGREGA EL TUYO

El proceso de redistribución se basa en las cifras del Censo 2010 en las que se estableció que la comunidad hispana representa el 29 por ciento de la población neoyorquina, es el grupo que más creció con el 8.1 por ciento y que en el condado del Bronx fue donde se evidenció el mayor crecimiento.

En una declaración escrita dirigida a HuffPost Voces, CCNY aseveró que aunque los mapas de Queens, Brooklyn y Staten Island contienen una propuesta razonable basada en criterios legales y las estadísticas de población, "el plan para el Alto Manhattan y el Bronx del Sur sigue siendo problemático".

En una de las primeras polémicas en las que se involucra a estas áreas precisamente, la concejal hispana Melissa Mark –Viverito que representa al Distrito 8 que comprende Manhattan Valley, El Barrio, East Harlem en Manhattan y parte de Mott Haven en el Bronx denunció que la nueva configuración afecta a su distrito y beneficia a Christine Quinn, la candidata demócrata a la alcaldía que es apoyada por el alcalde Bloomberg.

Mark –Viverito, tendría comprometidas sus posibilidades de reelección de aprobarse el nuevo mapa que elimina una gran porción de East Harlem y por el contrario beneficiaría a la concejal Inez Dickens, quien apunta a remplazar a Quinn como vocera del concejo.

De su parte, Hum Carl, director ejecutivo de la comisión de redistribución, es una declaración escrita defendió lo actuado y dijo que "los cambios permitirán que la comisión reconozca el importante crecimiento entre los residentes del Bronx, que superaron ampliamente a los de Manhattan y garantizan un distrito de mayoría hispana".

La CCNY, una organización no partidista que defiende el interés público y la participación democrática de los ciudadanos, cuestionó el nuevo mapa precisamente en la relación de representación entre el Bronx y Manhattan en cuanto al Distrito 8 y la eliminación de la isla Randall de Manhattan y que ahora pasará a un distrito de Queens.

"Los distritos no serán rediseñados con el fin de separar concentraciones geográficas de los electores inscritos en el mismo partido político en dos o más distritos", subrayó la organización.

"Se debe reconocer el desarrollo de nuevas comunidades latinas que han crecido en la última década y que no deben ser fragmentadas políticamente. El reto es no retroceder en términos de representación", sostuvo Angelo Falcón, presidente del Instituto Nacional de Política Latina (NILP).

Otra área de mayoría hispana que se verá afectado por la nueva redistribución es el Distrito 10 en gran parte ubicado en el bastión dominicano de Washington Heights que es representado por el concejal Ydanis Rodríguez.

El nuevo mapa recorta la parte oeste del Distrito 10 y lo adjudica al Distrito 7 que es representado por el concejal afroamericano Robert Jackson.

Otra área comprometida es la Distrito 2 del Bajo Manhattan representado por la concejal de ascendencia puertorriqueña Rosie Méndez, el cual podría ser rediseñado y algunas de sus porciones dividirse entre el Distrito 1 y el Distrito 3 de mayoría asiática y donde hay una fuerte presencia de la comunidad gay afín a Quinn, que es abiertamente homosexual.

"La distribución de los nuevos mapas con mayoría hispana en edad de votar, no garantiza la elección de un miembro de esa comunidad pero si les da oportunidad de elegir a quien ellos consideren lo mejor para sus intereses", dijo de su parte Juan Cartagena, presidente de LatinoJustice PRLDEF.

CCNY recordó en el comunicado entregado a este medio que el proceso el proceso de redistribución de distritos de Concejo tiene por objeto ajustar la representación política de acuerdo con los cambios en la población de la ciudad, según lo determinado por el censo 2010.

Igualmente destaca que la Constitución de la Ciudad establece que los distritos deben ser rediseñados de acuerdo a un estricto conjunto de criterios para asegurar la representación precisa y proporcional.

Agregó que el plan de redistribución debe garantizar una representación equitativa y efectiva de las minorías raciales y el idioma en Nueva York, lo cual está protegido por la Ley de Derechos Electorales de 1965.

CCNY advirtió que la configuración de los distritos deben mantener intactos los barrios y comunidades con lazos establecidos de interés común y de asociación; finalmente, un distrito no deberán cruzar los límites de la ciudad o del condado.

Otros videos: