Quizá te ha ocurrido esto: el fin de semana sales a comer en un restaurante y regresas a casa con tremenda infección. De inmediato culpas a la comida, ¿pero te habías puesto a pensar que quizá entraste en contacto con gérmenes y bacterias de alguna superficie del lugar que visitaste? De acuerdo con Elisabeth Leamy de ABC News (mira el video al inicio de la nota), existen ciertas áreas de un restaurante que debes evitar para cuidar tu salud.

Encubierta, Leamy visitó recientemente 10 restaurantes en tres distintos estados, armada con hisopos para tomar muestras de varias superficies en dichos lugares. Luego, ABC hizo que el Dr. Philip Tierno del laboratorio de microbiología de NYU hiciera pruebas de bacterias, para comparar la cantidad de gérmenes que se alojaban en cada área. Los resultados resultaron sorprendentes.

Resulta que la zona más contaminada de un restaurante son los asientos. Leamy especula que la razón de esto es que la mayoría de los restaurantes no desinfectan las sillas como lo hacen con otros lugares más obvios, como el baño –aunque esto no significa que los sanitarios se encuentren impecables.

Mira cuáles resultaron ser las 10 superficies con más gérmenes dentro de un restaurante, según la investigación de "20/20". En el sitio web del programa o en el video al inicio de la nota encontrarás una explicación detallada del estudio.

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  • 1. Asientos

  • 2. Menús

  • 3. Rodajas de limón

  • 4. Saleros y pimenteros

  • 5. Mesas

  • 6. Bordes de los vasos

  • 7. Perillas o manijas de los baños

  • 8. Grifos de los baños

  • 9. Botellas de catsup

  • 10. Pinzas de las barras de ensaladas

  • Las superficies más contaminadas en las habitaciones de los hoteles

    El control remoto y las lámparas laterales de las habitaciones en las que te hospedas encabezan la lista de las superficies más contaminadas de los hoteles, así que si regresas de tus vacaciones con alguna infección, ya sabes en dónde pudiste haberla contraído.

  • Las superficies más contaminadas de tu oficina

    Ya sabíamos que las pompas de gasolina y hasta nuestra propia cartera podían ser algunos de los lugares más contaminados que tocamos a diario. Y ahora resulta que también debemos prestarle especial atención a nuestro escritorio en la oficina, el cual pudiera representar una de las superficies más propicias para contraer una enfermedad.