La preocupación y la inmediata acción que requiere del Presidente Barack Obama y del Congreso resolver el abismofiscal, conocido como "Fiscal Cliff", podría hacer que cualquier cambio en política migratoria deba esperar indefinidamente. La esperanza de la reforma migratoria fue una de las principales razones por las que la gran mayoría de los hispanos dio su voto el pasado 6 de noviembre a favor de los demócratas.

Lee aquí y repasa la galería de rostros que nos llevaron al "fiscal cliff".

El año pasado, republicanos y demócratas en el Congreso acordaron que si hasta fin de año no se ponían de acuerdo respecto a la disyuntiva entre masivos recortes en servicios sociales o la subida de la tasa tributaria a lo que era hace ocho años, se generarían automáticamente recortes en todos los departamentos, incluyendo el Seguro Social, los seguros médicos y los presupuestos militares.

El senador demócrata Mark Warner, en reunión con periodistas y editores de la agencia Reuters, indicó ayer que el abismo fiscal al que se enfrenta la nación el 1 de enero del 2013 con las subidas de impuestos y recortes de gastos "chuparán toda la energía de Washington en los primeros meses del nuevo año, y aunque el Partido Demócrata querrá utilizar el nuevo Congreso para enfrentar cambios en temas migratorios, climáticos y creación de empleos, la realidad puede ser otra".

"No creo que se puede llegar a nada hasta que no consigamos una solución en el fiscal cliff", indicó Warner a Reuters.

El nuevo Congreso, resultado de las recientes elecciones, juramentará el 20 de enero, simultáneamente con la toma de posesión del Presidente en su segundo período de gobierno.

Daniel Rodríguez, activista de origen mexicano de la organización United We Dream, compartió con HuffPost Voces, que el tema migratorio sigue siendo un asunto pendiente y vital para resolver en el 2013.

"El Presidente Obama lo prometió, es una deuda pendiente y como líder de una organización que busca que todos tengamos los mismos derechos a la educación, sin que importe nuestro estado migratorio, creo que es hora de enfrentar los obstáculos y avanzar en esta promesa", enfatizó Rodríguez, quien ha sido un activo defensor del "DREAM Act" desde 2004 y cofundador de "Arizona Dream Act Coalition".

El DREAM Act es una propuesta de ley - no presentada todavía al Congreso en esta sesión - que daría la posibilidad de continuar estudios y normalizar su situación migratoria a más de un millón de jóvenes indocumentados que son estudiantes o sirven en las fuerzas armadas.

Daniel Rodríguez es también miembro de la junta directiva de "Somos América Coalition", la organización más grande de jóvenes latinos en el estado de Arizona.

Carmen Cornejo, también de origen mexicano, ha sido activista por el "DREAM Act" y apoya la Acción Diferida, que en favor de los aunque es ciudadana estadounidense.

"Mi familia y yo siempre hemos colaborado como mentores en este proceso y en defensa de quienes no tienen un futuro aquí por su condición migratoria. Creo que el abismo fiscal es algo que se debe resolver, pero no creo que no nos debería afectar, hay otras situaciones dentro del país que tienen que seguir funcionando", aseguró a HuffPost Voces, la también directora del grupo estudiantil "Cadena", vinculado al Arizona Dream Act Coalition.

"Creo que es importante aclarar que los procesos de Acción Diferida no le están costando nada al contribuyente, los estudiantes se lo están pagando todo de sus propios bolsillos. Nosotros cuando empezamos esta lucha sabíamos que no había fondos por parte del gobierno para hacer un proceso de integración y no nos están dando un regalo, entonces el gobierno debe seguir trabajando en esa dirección, en ese proceso que se inició", aclaró Cornejo.

El Presidente Barack Obama estableció en junio pasado que los "Dreamers" - activistas del "DREAM Act", pudieron evitar la deportación e iniciar los trámites para un permiso de trabajo.

La reforma migratoria ha enfrentado repetidas trabas en el Congreso en la pasada década sin realmente ofrecer una esperanza de legalización para los 11 millones de indocumentados, quienes llevan años en Estados Unidos trabajando y viviendo a la sombra por no poseer un estado migratorio definido.

La principal oposición ha estado del ala conservadora republicana, para la cualofrecer una vía de legalización a quienes violaron las leyes del país, al entrar de forma indocumentada a territorio estadounidense, es como dar un premio.

Juana Alvarado, cubanoamericana y quien apoyó activamente la campaña del Partido Republicano en Florida en las pasadas elecciones presidenciales, cree que las leyes migratorias son imprescindibles para Estados Unidos y son necesarias a la vez para evitar más problemas sociales con la entrada de inmigración ilegal a través de la frontera con México.

"Creo que antes que resolver el problema migratorio de quienes ya llevan años trabajando en Estados Unidos, y no quiero decir que no se tenga que resolver, la prioridad para el nuevo gobierno, lo que nos urge, es mejorar la economía y crear más empleos para quienes viven legalmente en este país y que son inmigrantes también", dijo a HuffPost Voces, la farmacéutica, quien llegó emigró con su familia en la década del 70.

Andrea Zuniga DiBitetto, de la Confederation of U.S. Labor Unions, es partidaria de que a pesar de la prioridad de evitar el abismo fiscal, "al mínimo, ellos tienen que presentar un proyecto de ley en cuanto a reforma migratoria tan pronto como la primavera del 2013, alrededor del mes de abril", como dijo a Reuters.

El senador demócrata de Illinois Dick Durbin, uno de los aliados de Obama, también anticipó que uno de los objetivos para 2013 es aprobar un proyecto de ley del asunto migratorio en el Senado. Patrick Leahy, demócrata de Vermont y presidente del Comité Judicial del Senado, añadió que su grupo también se movería en esa dirección.

El congresista republicano Raúl Labrador, de Idaho, cree que ahora más que nunca se necesita una conciliación entre el Partido Republicano y los hispanos.

"El voto hispano es vital para un partido republicano saludable, para la fortaleza de los republicanos. Si queremos mejorar al gobierno, tenemos que arreglar el sistema de inmigración porque de la forma que está no funciona y las ramificaciones del problema están afectando la economía del país", explicó el representante boricua a HuffPost Voces.

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    Como jefe de una poderosa organización de cabildeo y financiamiento de campañas, Nosquist casi que obligó a cada republicano que se encontraba al frente de un cargo público a no subir impuestos bajo ninguna circunstancia. Si alguién declinaba a hacerlo o violaba el juramento, el desafío al que se enfrentaba era monumental. La amenazó funcionó, al menos por un tiempo, según los expertos. Norquist fue una pieza clave de lograr un acuerdo presupuestario entre demócratas y republicanos en los dos últimos años. Los demócratas insistieron en que cualquier plan para equilibrar el prepuesto debía incluir más ingresos así como el recorte de gastos, los republicanos se opusieron a cualquier variante que condujera al aumentos de impuestos.

  • Alan Greenspan

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  • Dick Cheney

    Mientras Bush estaba ocupado cortando impuestos, Cheney estaba ocupado planeando la guerra contra el terrorismo. Aseguró que por primera vez en la historia, se envíaron militares a batalla sin aumentar los impuestos en el país. Añadió billones a la deuda.

  • George W. Bush

    Nadie es más responsable de la acumulación de la deuda actual que Bush. En su campaña presidencial en el 2000 prometió reducir los impuestos con el fin de evitar el pago de la deuda nacional. Y cuando la recesión del 2001 llegó, dijo que los recortes de impuestos reactivarían la economía. Cuando la economía no revivió, redujo los impuestos un poco más.