Lo primero que dijo Peter Ramsey cuando presentó a la prensa "Rise of the Guardians", fue que la realización de este filme había sido antes que nada "una labor de amor".

"Tomó cuatro años terminarla desde que comenzaron los planes hasta que se estrenó", dijo el director de la cinta animada, que llega a las salas de Estados Unidos un día antes del Día de Acción de Gracias. "En ella trabajaron al menos 400 personas".

De esas 400 personas, después de Ramsey hay otra figura monumental que aparece en los créditos: el director mexicano Guillermo del Toro, quien en este trabajo fungió como productor ejecutivo.

Del Toro, quien estuvo presente en la proyección para los medios, dijo que se involucró en este proyecto hace dos años, y que quedó bastante complacido con el resultado.

"Cuando regresé the 'The Hobbit' [cinta de la que renuncié] vine a [el estudio de cine animado] Dreamworks y vi los varios proyectos que tenían, y lo que me encantó de este, como cuenta cuentos y como padre, fue que varios de los cambios que hicimos fue que no se trataba de súper héroes que salvan a los niños, sino de niños que salvan a los súper héroes, y se salvan a sí mismos", explicó el director tapatío, nominado a un premio de la Academia por su cinta "El laberinto del Fauno" [como Mejor Película Extranjera].

"Rise of the Guardians", que se proyecta en 3D, es una historia épica en la que los protagonistas son Santa Claus, el Conejo de Pascua, la Hada de los Dientes, el Hombre de Arena y Jack Frost. ¿Suena raro? No si se toma en cuenta el origen de esta aventura, basada en la serie de libros "The Guardians of Childhood", escritos por William Joyce, quien también trabajó como productor en la película.

Ramsey contó que en realidad la cinta tuvo su origen hace 20 años, cuando Mary Katherine, hija de Joyce, le preguntó a su padre si Santa Claus y el Conejo de Pascua se conocían. Joyce dudó en la respuesta, pero le contestó que sí, que ambos personajes eran amigos. Entonces el autor, también director de cine, comenzó a escribir cuentos en los que todos los personajes de la infancia interactúan.

Del Toro, por su parte, metió su tenebrosa cuchara donde pudo. Por ejemplo, definió la apariencia de North, como se llama en la cinta a Santa Claus. Es un tipo alto, fornido, sin miedo a nada y con unos tatuajes impresionantes en los brazos.

"Mis hijas me agradecieron esto", dijo divertido el director, quien confesó que cuando tenía cuatro años su madre "destruyó" su infancia porque en una ocasión, mientras vacacionaban en Chapala, un lago cercano a Guadalajara, la ciudad donde creció, su madre llegó y le dijo: "Mira, dime qué es lo que quieres porque el Niño Dios no existe y no tengo tiempo de esperar la carta". Por eso, dice, ahora cree más en Frankenstein.

Su papel en esta cinta, fue, según explicó, ser el "guardaespaldas, el consejero y la nana" del director. "Tienes que cuidar que lo que el director quiere llegue a buen puerto".

Joyce Arrastia, editora del filme, dijo que la llegada de Del Toro al proyecto lo hizo mejor, porque el director "tiene muy buen ojo para la edición".

"Fue una buena colaboración; trabajamos muy bien con él [...] Si nos volvíamos locos con una idea él era muy rápido en sugerir algo más", dijo Arrastia.

Una de esas sugerencias fue también cambiar el aspecto del Conejo de Pascua, que en lugar de tener una apariencia de animal tierno y dócil, es un ser aguerrido e intrépido.

La cinta, que tiene clasificación PG, tiene en las voces principales a Alec Baldwin (North), Chris Pine (Jack Frost), Jude Law (Pitch), Isla Fisher (Tooth) y Hugh Jackman (Bunny). Está dedicada a Mary Katherine Joyce, de cuya pregunta surgió la serie de libros "The Guardians of Childhood", y quien murió en 2010 a los 18 años de un tumor cerebral.