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¿Cuándo comenzará a asomarse el primer dientecito de tu bebé? La mayoría de los bebés tienen su primer diente alrededor de los seis meses, pero los dientes de tu bebé pueden llegar a aparecer tan pronto como a los 3 meses o tan tarde como a los 14, dependiendo de varios factores como cuándo empezaron a tener dientes su mamá y papá, y si el bebé nació prematuro o no (los bebés prematuros tienden a tener la dentición más tarde).

Algunos bebés tienen síntomas de dentición -momento en que empiezan a aparecer los dientes-, tales como babeo excesivo y mal humor y se presentan varias semanas antes de que el diente finalmente aparezca, mientras que otros no dan señales en absoluto.

Cronología de los dientes del bebé
Típicamente, a los bebés les salen los dientes en pares. Primero vienen los dos del centro inferiores. Después de un mes más o menos, llegan los dos de arriba del centro. Aún así, no es poco común ver a bebés con cuatro dientes inferiores y sin dientes superiores, o al revés.

Aquí una cronología general:

  • 6 meses: incisivos inferiores

  • 8 meses: incisivos superiores

  • 10 meses: incisivos laterales inferiores y superiores

  • 14 meses: primeros molares

  • 18 meses: caninos

  • 24 meses: segundos molares

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  • La necesidad de morder

    <a href="http://www.parenting.com/"> De parenting.com</a></em></strong> La presión de un diente emergente bajo las encías puede ser aliviada con contrapresión, así que los bebés por lo general querrán estar mordiendo cosas. El instinto de masticar también puede ser una respuesta a la extraña sensación de que algo está pasando ahí dentro.

  • Encías hinchadas

    Antes de que un nuevo diente salga, puede que cause un enrojecimiento o hinchazón, y un área con moretones en las encías del bebé. A veces la encía se hincha con el diente emergente, que puedes ligeramente ver por debajo de la piel (si es que puedes convencer a tu bebé de que abra su boca el tiempo suficiente).

  • Babeo excesivo

    El aumento de saliva puede anunciar un nuevo diente, pero también es una etapa normal del desarrollo de la infancia, así que no asumas que el babear significa dentición. No hay manera de saber si la saliva de tu bebé es el resultado de la dentición o no, aunque puede que lo sea si también ves… los tres síntomas siguientes: Inquietud, especialmente de noche, jalarse las orejas o un cambio en sus hábitos alimenticios.

  • Inquietud, especialmente de noche

    La salida de los dientes -cuando el diente se mueve a través del hueso y la encía- tiende a ocurrir por etapas, con una mayor actividad durante la noche que durante el día, así que tu bebé puede que esté más irritable entonces.

  • Jalarse las orejas

    Aunque también puede ser una señal de que tiene una infección en el oído, jalarse las orejas puede ser un síntoma de la dentición: el dolor de la mandíbula se transfiere al canal auditivo.

  • Un cambio en sus hábitos alimenticios

    Los bebés que ya están comiendo sólidos puede que quieran mamar o tomar el biberón más porque la cuchara les irrita sus encías inflamadas. Otros puede que hagan lo opuesto, comer más de lo normal porque la contrapresión se siente bien. Y los bebés que aún toman del biberón o que aún siguen mamando puede que comiencen a alimentarse ansiosamente, pero pueden retroceder porque la actividad de succión pone una presión incómoda en las encías y en los canales del oído.

MANERAS DE CALMAR EL DOLOR
Puede que tengas que tratar varios métodos para ver cuál es el que le funciona mejor a tu niño:

Un paño húmedo congelado (deja una parte seca para que pueda agarrarlo bien). La tela gruesa se siente bien, y el frío helado adormece las encías. Un juguete para la dentición que ha sido enfriado en el refrigerador también funciona, pero los juguetes congelados pueden ser demasiado duros para las encías sensibles de un bebé.

Masaje. Si el diente aún está profundo en la encía y no se ha formado un moretón doloroso, hacer fricción o contrapresión puede hacer maravillas en el área donde está a punto de salir. Trata frotando el área con un dedo limpio (sin nada o envuelto en un trapo).

Acetaminofén infantil e ibuprofeno son buenas opciones para el alivio temporal del dolor, así como los anestésicos tópicos orales, siempre y cuando no excedan la dosis recomendada.

Distracción. El dolor de la dentición es como un dolor de cabeza y causa un bajo grado de incomodidad crónica. Muchas veces puedes aliviar un poco a tu bebé simplemente haciéndolo que ya no piense en el dolor. Dale más tiempo personal u ofrécele un nuevo juguete. Y no subestimes el poder curativo del tacto: un poco de apapachos extras en el sofá pueden ser suficientes para mantener la mente de un bebé fuera de su boca.

TRUCOS PARA LA DENTICIÓN QUE NO DEBES INTENTAR

  • Alimentos duros como galletas, panecillos tostados o congelados, zanahorias y plátanos congelados. Pueden ser atractivas para la intensa necesidad de masticar que tiene el bebé, pero después de masticarlas por un tiempo suficiente pueden romperse en trozos y podrían provocar que se ahogue.
  • Frotar un poco de brandy en las encías inflamadas. Incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden ser tóxicas para un bebé.

CUÁNDO LLAMAR AL DOCTOR
Debido a que algunas señales de la dentición podrían ser síntomas de otra enfermedad, llama al doctor si esto empeora (por ejemplo, si una fiebre leve alcanza los 38 °C o más) o si persisten por más de un par de días. Igualmente si no han salido dientes a los 15 meses, en cuyo caso tu pediatra tal vez decida llevar a tu hijo con un dentista para que le saquen una radiografía.

GALERÍAS RELACIONADAS:

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  • 1) Huevos

    <strong>Por Yined Ramirez-Hendrix</strong><br> Son una fuente natural de vitamina D. Los huevos ayudan a los niños a mantenerse activos, construyen y mantienen la masa muscular. Aunque la mayoría de los niños asocian los huevos con el desayuno, también pueden ser introducidos en la cena, agregando algunos ingredientes favoritos de tu familia, como salchicha de pavo, verduras o queso, convirtiéndose en uno de los platillos favoritos de tus hijos.

  • 2) Avena

    Conocida principalmente como el alimento amigable para el corazón, una buena taza de avena ayuda a reducir el colesterol. La avena es un carbohidrato complejo que mantendrá satisfecho el organismo de tu hijo durante más tiempo, que las harinas blancas. La próxima vez que pienses en preparar panqueques, considera la idea de prepararlos con harina de avena.

  • 3) Pescado

    El pescado es rico en ácidos grasos omega 3 que son clave para el desarrollo cerebral y para el rendimiento. Hay variadas formas de preparar un buen filete de pescado, así es que el truco para que tu hijo lo consuma con gusto, tal vez esté en combinarlo con otros alimentos que sean de su agrado o con alguna salsa de tomate o aderezo. Los alimentos ricos en fibra no solo ayudan a regular el tracto digestivo. Si bien una ensalada de judías.

  • 4) Espinacas

    Son ricas en hierro y ayudan a mantener nuestros músculos y sangre saludables. Las espinacas al vapor pueden ser muy atractivas para los adultos, sin embargo no lo son tanto para los pequeños. Intenta darle las espinacas a tu hijo, acompañadas de una rica pasta o combinada con una porción de pollo o salchicha de pavo.

  • 5) Frijoles, lentejas, etc.

    Los granos ricos en fibra ayudan a mantener una buena digestión. Puede ser que una ensalada de judías no sea tan atractiva para los pequeños, pero ¿qué tal unas enchiladas mexicanas con tortillas de maíz y frijoles negros? o ¿chilaquiles con tortilla de maíz, pollo y un poco de frijoles negros?

  • Hay algunos alimentos que no son tan populares entre los niños, sin embargo, debemos ingeniárnoslas para que formen parte de la dieta de nuestros hijos, lo importante es no darse por vencidas y ser constantes.

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