A principios del año 2000, en una de las sucursales de AOL se planeaba un rediseño de su mensajero instantáneo. Como siempre, se analizaban las fortalezas y debilidades de la compentencia. En esos documentos confidenciales no figuraba el MSN Messenger, que apenas tenía unos meses de vida.

Al poco tiempo, el mensajero de Microsoft pasó a dominar el mercado. Y la mayoría de los usuarios de internet crearon una cuenta allí para chatear. Sus competidores comenzaron a perder terreno a tal punto que dentro de las compañías competidoras debieron permitir el uso del servicio para que los empleados pudiesen chatear con los clientes.

Entonces todos creían que el Messenger viviría para siempre. Pero en 10 años fue perdiendo liderazgo frente a Google Talk y, fundamentalmente, frente a los servicios de chat basados en telefonía móvil, como el SMS, BlackBerry Messenger o el Whatsapp.

La gente de Microsoft intentó promover su propio servicio de llamadas telefónicas para potenciar el uso de su mensajero. Pero en ese terreno Skype es imbatible. Así que en mayo del año pasado decidieron invertir 8,500 millones de dólares en comprar a esa empresa que hoy acapara el 25 por ciento de las llamadas internacionales.

La fusión de Windows Live Messenger y Skype afectará a más de 500 millones de usuarios. En abril de 2012 el Windows Live Messsenger registró unos 360 millones de usuarios activos.

Aquellos que ya cuenten con Windows 8 son invitados a migrar a Skype. Y para principios de 2013 la oferta será masiva y no se podrá rechazar. Al menos así lo informa Microsoft en el blog oficial.

Desde Microsoft prometen que la mudanza será sencilla. Sin demasiado ruido, está por terminar una era en la historia de internet.