La domótica ya está en la puerta de la casa. Dentro de muy poco tiempo se podrá gestionar la energía, la seguridad, el mantenimiento y la comunicación a través de redes interiores y exteriores automatizadas.

Pero por el momento, los dispositivos electrónicos y los electrodomésticos se llevaban todos los esfuerzos hogareños por convertir a la vivienda en un "ambiente inteligente". En este sentido, Philips acaba de dar un gran paso para convertir a la casa en un lugar más funcional y mejorar así la vida diaria. Sus bombillas Hue se conectan a la red WiFi de la casa y pueden controlarse con el celular.

Este producto utiliza tecnología LED, que no sólo reduce el consumo de energía eléctrica sino que permite configuraciones realmente sorprendentes. Luego de instalar una aplicación para el celular (iPhone o o Android) cada bombilla puede tener un propio color y ser modificado de acuerdo con las necesidades del momento o con el estado de ánimo del usuario. Así se podrán preparar distintas ambientaciones para comer, ver televisión o despetarse por las mañanas.

El mayor impedimento para que esta tecnología llegue a los hogares es el costo. El equipo inicial de 3 bombillas tendrá un precio de 200 dólares, mientras que la siguiente se podrá comprar por 60 dólares. Pese al valor monetario, se trata de un gran adelanto, y la tecnología tiende a abaratarse rápidamente.