Cuando hablamos de la marca Acura, nos referimos a lo más refinado de la automotriz nipona Honda, los cuales son productos que se han destacado desde un comienzo por su alta ingeniería y calidad a toda prueba. El Acura TL es el sucesor del Vigor, y es un modelo intermedio que se ubica justo debajo del sedán insignia RL, el anterior Legend.

Actualmente el Acura TL se ofrece con dos motorizaciones: 3.5-litros V6 de 280 caballos, y la versión tope de gama que posee un 3.7-litros V6 cuya potencia máxima es de 305 caballos y se asocia al sistema de tracción integral SH-AWD. Ambos motores ofrecen potencia suficiente para mover al sedán deportivo de lujo con suficiente soltura y agilidad. Mecánicamente el Acura TL es sin lugar a dudas un producto altamente refinado y eficaz, digno de una automotriz de lujo.

El principal problema del Acura TL es su apariencia. Su extraño diseño exterior, lo hace calificar como un automóvil feo, lo cual es muy lamentable, ya que hablamos de un producto capaz y refinado que no seduce lo suficiente o lo que merece producto de una estética poco agraciada. Es lo mismo que hablar de un automóvil de agresiva apariencia deportiva con un motor de baja potencia. En este aspecto el Acura TL es desilusionante, y de esta manera jamás esta marca se posicionará sólidamente entre los fabricantes de lujo.

Por todo lo anterior y porque Acura de alguna manera ha perdido su rumbo en relación a sus atractivos modelos de hace unas décadas, queremos decirle a la división de lujo de Honda que siga haciendo productos confiables y de excelente ingeniería, sin embargo que enfatice en mejores diseños. Solo esperamos que el próximo TL (al igual que varios Acura) mejore en este aspecto.

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Fuentes: Washington Post, Automotive.com