LOS ANGELES, CALIFORNIA.- Inspirados por la creatividad, artistas locales crearon altares, pinturas y coloridos murales en honor a personas que influyeron en sus vidas en el Día de los Muertos.

La festividad cristiana del Día de los Muertos se divide en dos partes: la primera el día de “Todos los Santos” celebrada el 1 de Noviembre y la del día de los muertos o “Día de los Fieles Difuntos”, el 2 de Noviembre.

La tradición, que en México se remonta a la época de los aztecas, también se recuerda en algunos países de Centroamérica y Latinoamérica.

Es una celebración donde de mezclan la cultura prehispánica y la religión católica que ha traspasado fronteras y ahora también es parte de la cultura latina en Estados Unidos.

“En lugar de estar tristes o apesadumbrados por los que ya se fueron de este mundo, creo que el Día de Muertos es una forma de celebrar la vida”, dijo Chris Oates, gerente de mercadotecnia de la compañía de té helado Brisk. “Juntos celebramos la influencia que nuestros seres queridos tuvieron en nosotros”.

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En Los Angeles y en diversas ciudades de Estados Unidos, familias enteras buscarán “facilitar” con ofrendas, rezos y oraciones el “retorno” de las almas de sus seres amados a la tierra.

En una galería del centro de esta ciudad se erigióun colorido altar adornado con papel picado y recortado, rodeado de dulces, golosinas, mazorcas de maíz, una réplica del calendario azteca y un cirio que representaba el alma sola.

Incluía, además, como símbolo de la conexión con el catolicismo, una imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de los mexicanos y emperatriz de América que se apareció al indio san Juan Diego, en diciembre de 1531, en el Cerro del Tepeyac

Y en la exhibición fotográfica, de murales y pinturas no podían faltar las ofrendas con pétalos anaranjados de la típica flor de cempasúchil, que en la lengua náhuatl de los Aztecas significa “veinte pétalos”.

“Me encanta que esta tradición mexicana haya evolucionado en Estados Unidos”, dijo Elisa Baker, una publirrelacionista de origen cubano, a HuffPost Voces. “Veo que trasciende a todas las culturas y pueblos y ayuda a que otros conozcamos el respeto que se le tiene a la muerte y el valor a la misma vida”.

Los altares o santuarios que se prepararon en Los Angeles para los difuntos también encierran una especie de magia y superstición, práctica que era muy común en el imperio Azteca.

Sin embargo, en la actualidad no se trata precisamente de ritos paganos, sino de una forma de ejercitar la cultura y tradiciones de los pueblos.

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“El Día de los Muertos tiene un gran significado en la vida de las comunidades indígenas de México” dijo Denise Sandoval, profesora de estudios chicanos en la Universidad del Sur de California (CSU) en Northridge.

“La fusión de ritos prehispánicos y fiestas religiosas católicas une dos universos, el de las creencias de los primeros, y el universo de la cosmovisión introducida por los europeos en el siglo XVI”.

En efecto, los indígenas creían que los muertos –cuando se les rinde un homenaje apropiado- son capaces de traer prosperidad, como una abundante cosecha de maíz. O también la desdicha, enfermedades, accidentes o dificultades financieras si no se les visita en su tumba, o en función de cómo se ejecutan satisfactoriamente los rituales en su honor.

“Es interesante conocer esa parte de mi cultura”, expresó Josué Montoya, músico y artista. “No sabía el significado del Día de Muertos”.

Por su parte, el pintor Alejandro Moro, autor de una de las pinturas que se expusieron dijo a HuffPost Voces que si bien la calavera en su obra representa a los muertos, “la vida y la muerte son un símbolo emblemático que ha causado admiración y representan el temor y la incertidumbre del ser humano a través de la historia”.

Y en una forma de ritual, Denise Sandoval bendijo los altares, cuadros y murales. Fueron momentos de respeto a la memoria de los difuntos.

Por ejemplo, si el altar es para un niño se le ponen juguetes como carritos, muñecas, dulces etc.
Y si se trata de una persona adulta, a la “huesuda”, “catrina” ,”calaca” o “calavera”, incluso se le puede agregar una botella de vino o de tequila, es decir, la bebida que en vida le encantaba disfrutar al “muertito”.

La veneración popular en México es anual, aunque también en Centroamérica se honra a la muerte. Se le espanta cuando se ora, e incluso, se realiza el acto de honrar a los muertos para burlarse de ella.

“Para mí significa un día de honrar a los espíritus de mis familiares que ya murieron”, indicó James Haunt, un pintor chicano. “Siento que ellos me están observando porque saben que aun estoy aquí [en la tierra]”.

Esta festividad se ha enraizado ya en la cultura chicana y en diversas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana.

La UNESCO ha declarado esta fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Y en Sudamérica, los habitantes de Bolivia esperan que con el sol de Los Andes los muertos regresen cada año durante el mes de noviembre.

Ellos también esperan a las almas. Preparan con esmero y con anticipación los altares en los cementerios; arreglan las tumbas y se preparan para acompañarles al pie de la misma.

“Deberíamos celebrar los años felices que pasamos con nuestros seres queridos que se nos adelantaron en el camino de la muerte”, expresó Samuel Rojas, un joven diseñador grafico de 21 años de edad, a HuffPost Voces. “Por eso, para mí, la muerte es el principio de la vida eterna”.

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  • Hoy llegan los muertos y no precisamente para asustar, llegan para comer, compartir y convivir con los vivos. Conoce más acerca de esta tradición mexicana, en la cual, el dolor, la tristeza por el ser querido que partió al mundo de los muertos y el llanto se entremezclan con el colorido, la fiesta, la alegría y la diversión.

  • Los mexicanos agasajan a los muertos con comida. Es habitual encontrar ofrendas en las que se ofrece mole de guajolote, tamales de distintas clases, frijoles, arroz y tortillas o el platillo preferido del difunto.

  • Antes de la medianoche del día primero de noviembre las mujeres y los niños se dirigen en silencio al cementerio llevando las ofrendas para sus muertos. Sobre las tumbas de sus deudos irán colocando con cariño y recogimiento las ofrendas florales, así como los alimentos que tanto gustaron en vida al difunto.

  • Sobre las tumbas es común elaborar un altar en el que se encienden velas de cera, se queman incienso en bracerillos de barro cocido y se pone la ofrenda: comida, bebidas, imágenes religiosas y la foto del difunto.

  • En Michoacán aún se conservan las tradiciones prehispánicas. Los purépechas creían que el lago de Pátzcuaro era tan bello que era la puerta al cielo y por la isla de Janitzio bajaban los dioses a la tierra. Las familias gastan la noche entera del 1 y 2 de noviembre en los cementerios.

  • Los altares se cubren con manteles multicolores hechos de papel de china picado. Se colocan encima imágenes religiosas, fotografías de los difuntos y velas y se adornan con la flor típica de muertos, el cempasúchil o cempoalxúchitl.

  • Pero el mexicano no sólo deleita con comida a sus muertos, se sienta a la mesa con él, comen, beben, escuchan música y platican sobre las tumbas, en una frase, conviven con sus muertos.

  • Es un espectáculo magnífico el que se vive en los panteones, pero el día de muertos es para muchos una ocasión de reflexión, de arrepentimiento o de desahogo frente a la tumba del ser querido que ya no está.

  • Los altares generalmente están dedicados a alguna persona en especial y se suele colocar alguna foto suya, pero también se acostumbra dedicar ofrendas a personajes públicos como es el caso de Diego Rivera, Frida Kahlo o Pedro Infante.

  • Todo altar de muertos debe incluir las bebidas para saciar la sed del muerto y darle también el gusto de tomar eventualmente un buen trago. La bebida más común es el agua simple y pura.

  • Es común encontrar en los mercados y otros sitios públicos calaveras de dulce hechas con azúcar, agua hervida y limón con diferentes nombres, mismos que pueden ser los de amigos y parientes que participen en la puesta del altar.

  • El tradicional pan de muerto tiene su significado, la forma circular que tiene simboliza el ciclo de vida y la muerte de los seres humanos, mientras que los huesitos elaborados con masa y escarchados con azúcar representan las lágrimas por nuestros difuntos.

  • La Catrina originalmente llamada La Calavera Garbancera, es una figura creada por José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera. Es cada vez más común verla plasmada como parte de celebraciones de Día de Muertos a lo largo de todo el país.

  • Las calaveras literarias también son otra manifestación popular en México: versos satíricos creados por el pueblo para burlarse en vida de los políticos ladrones, los funcionarios corruptos y de la propia muerte.


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