La noche del sábado en la Arena Ciudad de México, en pleito de ex campeones mundiales, el lagunero Cristian Mijares venció por nocaut técnico en nueve rounds al capitalino Rafael Márquez.

En un duelo pactado a 10 rounds en el que estuvo en juego el título de la USNBC, avalado por el Consejo Mundial de Boxeo, el hermano menor de Juan Manuel Márquez no pudo imponer su fuerza a la velocidad de su contrincante y terminó salvado por el referi José Guadalupe García a un minuto de que terminara el penúltimo episodio.

"La pelea estuvo mal parada. No estaba lastimado. El referi la detuvo mal. No fue justo y por eso pedí una revancha", dijo tras la contienda un Rafael Márquez, quien llevaba en el rostro los signos de la batalla: dos pequeños cortes en ambas cejas y el pómulo derecho muy inflamado.

Al campanazo inicial Rafael Márquez buscó detener el boxeo de su rival a base de golpes de poder, pero durante uno de esos intercambios un encuentro de cabezas no intencional dejó como saldo un corte en la ceja derecha del lagunero, lo que le valió a Rafa un punto menos en el duelo.

Conforme iba avanzando la pelea, el boxeo por piernas pasó a segundo plano para Mijares, quien se paró a intercambiar golpes logrando a ratos lastimar al capitalino de 37 años de edad.

"Durante mucho tiempo se subestimó mi pegada y comprobé esta noche que si puedo hacer daño con ella. Hoy conseguí un nocaut sobre un gran guerrero... si quiere la revancha con gusto se la daré. Yo vine a demostrar que soy el mejor", dijo el torreonense.

A medida de que Mijares comenzó a presionar y a buscar el intercambio frontal, el capitalino poco pudo hacer para evitar recibir de lleno la mayor parte de los golpes y para el último round de la contienda un volado que lo agarró mal parado pero que aún así logró ponerlo en malas condiciones. Sobre piernas tambaleantes, Rafael intentó esquivar los golpes de Mijares, pero con mayor precisión y velocidad el 'Diamante' abrumó a Márquez, obligando al referi a parar la contienda.

"Este resultado no me deja satisfecho. No estaba lastimado. Podría haber seguido. Hay referis que no detienen las peleas y hay peleadores más lastimados. Yo no estoy contento", finalizó Rafael, quien durante la conferencia posterior al encuentro dio a conocer que estuvo internado en un hospital de la capital mexicana tan sólo una semana antes. "No es pretexto. Pero no subí al 100 por ciento. Pero no quería tirar la pelea, pues es muy importante para mi", finalizó