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Es de suma importancia que pongas atención al popó de tu bebé, principalmente cuando son sus primeros días o meses de vida, pues ahí te darás cuenta de la reacción que tiene su cuerpo ante los alimentos que consume.

La textura, el color y el olor del popó son factores importantes para saber si verdaderamente tu bebé va reaccionando bien en su estómago.

Mira aquí la guía de algunas características del popó de tu bebé:

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  • <strong>De <a href="http://www.parenting.com/">Parenting.com</a></strong> <strong>Observa el pañal:</strong> Ves una materia verde-oscura, pegajosa, parecida al alquitrán o chapopote. No hay mucho olor, pero puede oler como el regaliz, amargo. <strong>Cuándo pasa esto:</strong> Dentro de las primeras 24 a 48 horas después del nacimiento. <strong>¿Qué está pasando?</strong> El Meconio o primeras deposiciones. Esta materia lodosa son los deshechos que tu recién nacido ha estado acumulando en el útero - líquido amniótico, células que se desprenden de su piel y cabello y secreciones intestinales. Es desechada dentro de las primeras 24 a 48 horas después del nacimiento, por lo que tu bebé puede desechar la mayor parte de sus meconios en el hospital. <strong>Cómo proceder:</strong> Si estás amamantando, tu calostro (la primera leche) actúa como laxante natural; la primera popó puede tardar más tiempo para bebés alimentados con fórmula. El Meconio puede ser difícil de limpiar - un poco de lejía o aceite mineral puede ayudar. Si tu recién nacido no hace popó unos días después de nacer, llama a tu doctor.

  • <strong>Observa el pañal:</strong> Ves un líquido cremoso, amarillo, que puede parecer mostaza mezclada con queso <em>cottage</em>. También puede verse sedoso y tener un olor suave, dulce. <strong>Cuándo pasa esto:</strong> Al amamantar. <strong>¿Qué está pasando?</strong> La leche materna le da a la popó de tu bebé su consistencia, color y olor (algunas mamás la comparan con la masa para <em>hotcakes</em> o con palomitas con mantequilla). Los bebés alimentados de pecho producen menos heces apestosas que sus colegas alimentados por fórmula. <strong>Cómo proceder:</strong> No te apresures a cambiar el pañal de tu bebé en cuanto escuches la explosión (así es precisamente como suena). Muchos bebés hacen seguido, -incluso son sólo pequeños escurrimientos-, así que mejor espera a que haya terminado.

  • <strong>Observa el pañal:</strong> La popó se parece en color y consistencia a la mantequilla cremosa de maní. También puede tener un fuerte olor herrumbroso. <strong>Cuándo pasa esto:</strong> Debido al alimentarlo con fórmula. <strong>¿Qué está pasando?</strong> Agradécele a la fórmula el incremento en olor y solidez en su popó. No te preocupes por la cantidad de veces que tu bebé defeque, siempre y cuando las excreciones sean suaves. <strong>Cómo proceder</strong>: No te preocupes si la textura o el color de las deposiciones de tu niño alimentado de pecho cambian cuando agregas fórmula a su dieta, es perfectamente normal.

  • <strong>Observa el pañal:</strong> Café oscuro, apestosa y firme. <strong>Cuándo pasa esto:</strong> Cuando se introducen alimentos sólidos. <strong>¿Qué está pasando? </strong>Prepara tu olfato para soportar los olores provocados por los nuevos alimentos. La apariencia, color, consistencia, pueden cambiar de un día a otro, dependiendo de la dieta de tu bebé. Lo que sale de tu bebé puede verse macabramente similar a cómo se veía cuando entró. <strong>Cómo proceder:</strong> Alimentar a tu bebé con una nueva fruta puede provocarle temporalmente excrementos fluidos, por lo que reduciéndola un poco puede ayudar a tu bebé a acostumbrarse. Productos lácteos, carne y yema de huevo (para reducir el riesgo a las alergias, consulta con tu doctor cuándo darle claras de huevo a tu bebé), pues tienden a provocar una popó más apestosa.

  • <strong>Observa el pañal:</strong> La popó es café, seca y dura, ya sea bolitas pequeñas o larga y cilíndrica. <strong>Cuándo pasa:</strong> Cuando está resfriado. <strong>¿Qué está pasando?</strong> Defecar pocas veces -o tener problemas para hacerlo- afecta a todos los bebés, aunque es menos frecuente en niños que se alimentan de pecho exclusivamente. El dolor que tu bebé siente puede provocar que retenga el excremento, empeorando el problema. <strong>Cómo proceder:</strong> Para bebés de biberón, un cambio en la fórmula puede regresar todo a la normalidad. Si tu bebé está comiendo alimentos sólidos, pregúntale a tu doctor si es conveniente darle alimentos altos en fibra (pasas, peras, duraznos, ciruelas) o una cucharada de jugo.

  • <strong>Observa el pañal:</strong> Excremento suelto y líquido. <strong>Cuándo pasa:</strong> Diarrea. <strong>¿Qué está pasando?</strong> La diarrea es comúnmente provocada por un virus, por lo que tu bebé puede estar también irritable y con fiebre, además de las urgencias repentinas. <strong>Cómo proceder:</strong> Para prevenir la deshidratación, que es común con la diarrea, dale a tu bebé una solución rehidratante, como el suero oral, tan pronto como tengas la urgencia, y llama a tu pediatra.