Si eres como la mayoría de las mujeres, tu bolso es tu hogar lejos de casa, un almacén donde guardas maquillaje, medicinas, tecnología y hasta artículos del gym. Pero si no tienes cuidado, puedes comprometer tu bienestar. Sigue estas indicaciones para diagnosticar si hay algo malo con tu bolso y aprende cómo arreglarlo.

  • ¿Te sobrecarga?

"Un bolso extra grande con mucho peso, puede ejercer estrés sobre los músculos y nervios que pueden provocar dolor en los hombros y cuello", dice la quiropráctica Karen Erickson, de Nueva York. Limita el peso de tu bolso a menos del 10 por ciento de tu peso corporal. Selecciona un bolso ligero y suave --sin accesorios pesados. Entonces reduce su contenido a lo esencial y utiliza otro bolso para tus zapatillas y tableta.

  • ¿Son los manguillos muy delgados?

Marcas rojas en tus hombros son indicio de que los manguillos son muy finos, dice la doctora Kiran V. Patel en el Spine and Pain Institute of New York. Para bolsos que se cuelgan en el hombro, busca que al menos tengan pulgada y media de grosor y alterna lados con frecuencia. Los manguillos de los bolsos que se cargan cruzados, los mejores porque distribuyen el peso mejor, deben ser de tres pulgadas de ancho.

  • ¿Está limpia?

Investigadores de la Universidad de Arizona encontraron que el 33 por ciento de los bolsos están repletos de bacteria, incluyendo E. coli. Para evitar los gérmenes, cuelga la tuya de un gancho y no la coloques en el suelo, especialmente en el baño. Manténla fuera del mostrador de la cocina, recomienda la internista Sandra Fryhofer, de Atlanta. Al menos una vez a la semana, pasa un pañito desinfectante por el exterior del bolso (revisa las instrucciones si es de piel) y limpia su interior con una aspiradora de mano y un pañito húmedo.

  • ¿Está organizada?

El buscar entre un bolso desordenado no sólo es fastidioso, podría ser peligroso. "Por ejemplo, si tienes un condón con su envoltura estropeada, podría tener hoyuelos que impidan su efectividad", dice Fryhofer. Los tampones y las brochas de maquillaje también son vulnerables a infección al ser expuestos a contaminantes. Mantén tus artículos personales y maquillaje en compartimientos separados, lejos de tus llaves.

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  • Los bolsos en los que guardamos nuestros cosméticos son el lugar perfecto para que se desarrollen gérmenes y bacterias, lo que podría dar lugar a diversas infecciones. Asegúrate de que tus cosméticos se mantengan libres de contaminación siguiendo estos consejos...

  • Brochas sucias

    Las pequeñas cerdas de tus brochas de maquillaje pueden fácilmente recoger gérmenes y bacterias de tu bolsa de cosméticos, así que es vital que te asegures de limpiar esa bolsa una vez al mes o de remplazarla si es necesario. Como las cerdas de las brochas son más flexibles que los aplicadores pequeños (como los de las sombras para ojos), los gérmenes tienden a alcanzar áreas más sensibles en tu rostro -como nariz y ojos.<br /><br /><strong>Consejo</strong>: Si no quieres tener que remplazar también tus brochas una vez al mes, lava sus cerdas bajo el chorro del agua con un champú suave para bebés.

  • Desintoxica tu maquillaje

    Siempre estamos escuchando sobre los peligros de los "cambios hormonales" provocados por los químicos en nuestros cosméticos (ftalatos y BPA, por nombrar algunos), que según los científicos pueden acarrear una larga lista de problemas de salud (entre los que se incluyen el riesgo de cáncer de mama). Así que lo mejor es desintoxicar tus productos revisando los ingredientes que contienen y evita el contacto con aquellos que tengan metilo, butilo, etilo o propilo.<br /><br /><strong>Consejo:</strong> Trata de comprar cosméticos a compañías orgánicas o "verdes" que sólo usen ingredientes naturales en sus cosméticos, y habla con un especialista de la piel antes de elegir los productos que vas a usar.

  • Productos caducos

    La regla común es que si un cosmético tiene más de 18 meses de uso, lo descartes. Revisa la fecha de caducidad de tu base o de tu rímel, de igual manera que lo haces con la leche que está en tu refrigerador. Y es que así como sucede con los alimentos de base líquida, los sprays o cremas comienzan a pudrirse, y esto se convierte en una gran sede para el crecimiento de bacteria, hongos y gérmenes. ¿Y no quieres que todo eso termine en tu cara, verdad?<br /><br /><strong>Consejo:</strong> Anota las fechas de caducidad de tus cosméticos en tu agenda y mes a mes haz una limpieza de lo que ya expiró. Además, esto es un gran pretexto ¡para ir de compras!

  • Elimina los frascos

    Cuando compres maquillaje, trata de elegir siempre tubos en lugar de frascos, porque cada vez que metes y sacas tus dedos de un frasco de crema, estás introduciendo en él las bacterias que llevas en las manos. Y así sucede con cada cosa que tocas. Esto permite que los gérmenes se establezcan y se reproduzcan, lo que significa que cada vez que uses ese producto, podrías estar esparciendo la contaminación por tu rostro.<br /><br /><strong>Consejo:</strong> Si no puedes deshacerte de todos los frascos, usa aplicadores desechables (<em>Q-tips</em>, cotonetes o hisopos) en lugar de tus dedos. <br /><br />Fuente: <a href="http://www.huffingtonpost.co.uk/2012/07/13/health-phthalate-chemicals-makeup-diabetes-link_n_1670507.html" target="_hplink"><em>The Huffington Post UK</em></a>