El famoso futbolista Reggie White murió de repente a los 43 años de edad, por complicaciones de la apnea del sueño obstructiva. Es una condición donde, durante el sueño, se interrumpe la respiración breve y repetidamente. La persona está sin respirar un mínimo de 10 segundos y ese es el mismo tiempo que no llega oxígeno al cerebro, al corazón, ni a los órganos vitales.
El episodio se repite durante todas las horas de sueño, privando a la persona de descanso, de un sueño profundo, y aumentando el riesgo de alta presión arterial, infarto o fallo cardiaco, derrame cerebral, obesidad, diabetes y arritmia. El ruido del aire esforzándose por pasar por el estrecho espacio de las vías respiratorias hace que la persona ronque estrepitosamente. La respiración no es profunda y puede despertarse ahogado, buscando aire. Todo eso ocurre mientras se duerme y a menudo la persona se mueve mucho y en la mañana no lo recuerda.
La Organización Mundial de la Salud informa que cien millones de personas la padecen. En los Estados Unidos sufren de apnea de sueño uno de cada cuatro hombres, una de cada nueve mujeres, y 23 millones de adultos que trabajan. Doce millones de adultos la padecen de categoría moderada o severa. Menos del 25 por ciento de la población ha sido diagnosticada.
Los factores de riesgo son: una medida de cuello de 18 pulgadas o más, ser hombre (se dobla el riesgo), ser anciano, estar en menopausia, tener vías respiratorias estrechas por la forma y estructura de cabeza y cuello, ingerir sedantes o alcohol, fumar (los fumadores son tres veces más propensos), tener obstrucción nasal crónica y un historial familiar.
Bromeamos sobre los maridos y las esposas que roncan, pero sobre todo si son obesos, corren un mayor riesgo. Además de todas las condiciones que se crean o exacerban por la apnea, a quien la padece le ocurre lo siguiente:
- No descansa bien porque, aunque no recuerde, se despierta muchas veces mientras duerme.
- Se despierta con la garganta muy seca.
- Se reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro. La persona se levanta cansada, se ve cansada aunque no lo note y siente sueño durante el día. Puede dormitar en medio de una conversación o cuando está inactivo, como en una reunión de media tarde, en las luces rojas mientras transita y hasta guiando.
- Su nivel de energía es bajo y sufre falta de concentración.
El problema con la apnea del sueño, como ocurre con muchas condiciones físicas, es que la persona no sabe que la padece o no quiere admitirlo. Justifica los cambios en conducta con exceso de trabajo, cansancio, tensión, estilo de vida y otros mecanismos de negación. Si consulta a un médico, el tratamiento no le gusta y no lo hace. Aunque la condición de apnea sea moderada, si no se atiende se agravan las consecuencias y es un riesgo de vida.
La negación es la enemiga de las soluciones y de la calidad de vida. Si usted ronca, no se limite a dormir de lado; visite a un médico experto en desórdenes del sueño. Le harán unos exámenes incluyendo un estudio donde usted duerme en un ambiente controlado y le registran la conducta de su cuerpo, su corazón y su cerebro. Le explicarán todo lo que ocurre a su corazón y lo que usted hace mientras duerme. Si se considera necesario, le recetarán una máquina que mantenga abiertas sus vías bombeando aire del ambiente (máquina CPAP) mientras duerme.
De noche, no se separe de esa máquina jamás, ni cuando viaje. Si la encuentra incómoda y/o anti-sexy, piense que es más incómodo y anti sexy quedarse dormido donde quiera, tener un accidente de carro o morirse repentinamente. Sencillamente quítese la máquina para hacer el amor. Además, la máquina no hace ruido; su ronquido le molesta más a su pareja. El resultado positivo del tratamiento de apnea del sueño es el siguiente.
- Fuera de horas normales de dormir, no sentirá el sueño inoportuno
- Despertará descansado y con energía, y así pasará el día. Lucirá descansado.
- Estará alerta y no se dormirá guiando.
- Su concentración y su enfoque mejorarán mucho porque el cerebro recibirá la cantidad de oxígeno que necesita para funcionar.
- Aumentará su eficiencia en el trabajo y en su hogar.
- Se reducirán los riesgos de problemas de corazón y de muerte relacionados con la apnea.
Su vida cambiará de una de cansancio inexplicable, a otra llena de energía y deseos de disfrutar. Ah, y va a dejar de roncar, convirtiéndose en un mejor compañero de dormitorio.
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¿Te levantaste temprano? Vete a dormir a tu hora usual
Cuando estás acostumbrada a ir a la cama a una hora en particular, el estrés de forzarte a ir a la cama más temprano puede hacer que te tardes más que lo normal en dormirte. Además, mientras más horas pases en tu cama sin dormir, tu cuerpo asociará tu cama con estar despierta, indica el doctor Kenneth P. Wright, director del Sleep and Chronobiology Laboratory en la Universidad de Colorado. Así que métete entre las sábanas cuando te sientas cansada y no porque tengas que levantarte más temprano.
Relájate con vino en la cena, no a la hora de dormir
Aunque el alcohol puede hacer que te sientas soñolienta, el tomar en exceso cerca de la hora de dormir es mala idea. Puede provocar que te despiertes durante la noche y hasta más temprano al día siguiente, asevera Wright. La ciencia no ha podido determinar por qué estas disrupciones en el sueño ocurren, pero suele suceder cuando el cuerpo ha metabolizado todo el alcohol en el sistema, toma una hora para descomponer cada trago. Esto significa que si tomas dos copas, dos horas después puedes tener problemas para dormir, así que planifica.
¡Las siestas son buenas! Al momento indicado
Si tu itinerario es de 9 – 5 el mejor momento para tomar una siestita (si tu empleo te lo permite) es entre 1 a 3 p.m. – lo suficiente tarde para estar cansada, pero lo suficiente temprano para que no interfiera con tu horario nocturno, observa la doctora Jena Pitman-Leung, experta del sueño. La longitud de estos descansos debe ser entre 15 a 30 minutos, lo suficiente para refrescarte sin dejarte atontada. Si estás realmente cansada y, puedes darte el lujo, está bien dormir por 90 minutos, la cantidad apropiada para completar todas las facetas del ciclo de dormir, dice Pitman-Leung.
Ve al gym, pero no te excedas
Al menos no cerca de la hora de ir a la cama. Te puedes sentir acabada después de entrenar, pero tu cerebro está a las millas. Esa carga de adrenalina, junto a la temperatura alta de tu cuerpo, evitará que puedas relajarte, dice la doctora Stephanie A. Silberman, miembro del cuerpo docente de American Academy of Sleep Medicine. Trata de ejercitarte unas cuatro horas o más antes de ir a dormir. Si tu itinerario sólo te permite salir a correr a las 10 p.m., date una ducha fría justo después para acelerar el enfriamiento de tu cuerpo.
Mantén la temperatura de tu habitación fresca/ fría
Te dormirás más rápido y profundamente en una habitación enfriada, cuando la temperatura corporal está bajando, explica Silberman. Tal parece que nuestros cuerpos están diseñados para comenzar cálidos y entonces enfriarse en lo que alcanzamos el sueño, en lugar de mantenerse igualmente cálidos o fríos. Date una ducha o baño caliente antes de la cama, entonces entra a una habitación fría (unos tres grados más bajos que tu temperatura preferida diurna, sugiere Silberman). O prepárate para la cama en unos pijamas calientitos y medias y quítatelas cuando vayas a la cama y te metas bajo las sábanas.
Podrías necesitar cinco horas... o nueve
Dormir ocho horas diarias no es un requisito, algunos necesitan más, otros menos. Determina cuánto necesitas la próxima vez que sientas que has dormido bien y durante vacaciones. No pongas una alarma y determina un promedio de las horas que duermes cada noche. O trata de dormir siete u ocho, lo que la persona promedio necesita.
Nunca leas para dormirte
No puedes leer sin luz y la luz suprime la producción de melatonina, hormona que promueve el sueño, dice el profesor de neuroendocrinología Russel J. Reiter, de la Universidad de Texas. Descarta tu tableta también, la luz de aparatos electrónicos también impiden la liberación de melatonina. Si no puedes dormir, haz lo que te relaje; escucha música, toma 10 inhalaciones y exhalaciones suaves o hasta cuenta ovejas, pero hazlo a oscuras.
Terapia puede ser mejor que píldoras
Un estudio publicado en <em>BMJ Open</em> encontró que medicamentos populares para el sueño, como Ambien y Lunesta, pueden ser nocivos para la salud. Medicamentos sin receta como Tylenol PM, no causan tanta dependencia o adicción, pero no se ha confirmado que sean más seguros, dijo el autor del estudio, el doctor Daniel F. Kripke. Si tienes problemas para dormir, consulta con tu doctor el tomar entre 1 a 3 miligramos de melatonina. Es seguro y puede ayudar a regular el ritmo circadiano para que te sientas con sueño por la noche. Si eso no funciona, pregúntale a tu doctor sobre terapia de comportamiento cognoscitiva, que podría ayudarte a mejorar tus hábitos de dormir y evitar los medicamentos.
<em>- Por <a href="http://voces.huffingtonpost.com/yined-ram/">Yined Ramírez-Hendrix</a></em>
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The Huffington Post | Por Ofelia Pérez Publicado: 29/09/2012 14:39 EDT | Actualizado: 29/09/2012 14:55 EDT