La semana pasada comenzó la etapa decisiva de la campaña electoral del candidato presidencial republicano Mitt Romney entre los votantes latinos, de acuerdo con los miembros de su propio equipo.

Pocos podrían argumentar que las últimas dos semanas fueron buenas para Romney. Presentó su mensaje de un gobierno reducido, menor cantidad de regulaciones federales, impuestos más bajos y un apoyo restringido y vago a la reforma migratoria ante un público frío en la Cámara de Comercio Hispana en Los Angeles; se dio a conocer un video grabado secretamente en el que apela a donantes millonarios hablando de un “47 por ciento” de desagradables votantes estadounidenses, que no pagan impuestos. Luego, se dio a conocer que había desencadenado una confrontación con los organizadores del foro de candidatos de la cadena hispana Univisión, de la que demandó que la sala esté colmada de sus simpatizantes.

SI TIENES ALGO QUE DECIR, DILO AQUÍ: NOS INTERESA TU COMENTARIO

Aún así, la popularidad del candidato entre los votantes latinos cayó a nuevos niveles, según una encuesta dada a conocer este lunes, en donde solamente el 24 por ciento de estos votantes dijeron que tienen la intención de votar por Romney en un sondeo de Latino Decisions / ImpreMedia.

Esto representa, según los analistas, una baja de dos puntos porcentuales en una sola semana.

Pero Romney insiste en que su campaña no está en crisis, ni que necesita un cambio fundamental y ni siquiera precisa una intervención. Entonces, cabe preguntar, ¿qué hace la campaña de Romney para atraer al voto latino?

“Estamos dedicando más tiempo, más energía y más recursos en llegar a los hispanos que cualquier otro candidato presidencial republican de reciente memoria”, dijo Alberto Martínez, un portavoz de la campaña de Romney.

En estos momentos, miembros del personal de la campaña y voluntarios están operando “bancos de teléfonos” en los estados indecisos, en los que los latinos podrían jugar un rol decisivo: Florida, Colorado, New Mexico y Nevada. Los equipos están estudiando, identificando y visitando a votantes hispanos en estos estados que, según la información que ellos tienen, votan o tienden a votar por candidatos de la derecha, de acuerdo con datos detallados de pasadas elecciones, según la campaña misma.

Su principal estrategia es combinar lo que la campaña llama “conversaciones” pequeñas y grandes con los votantes latinos, dijo Martínez.

Las “grandes conversaciones” incluyen discursos de Romney, como el que pronunció en mayo ante la Latino Coalition Economic Summit, en junio ante los delegados de NALEO, la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos. Electos y Designados, y el foro de candidatos en Univisión este mes de septiembre.

“Conversaciones pequeñas” incluyen reuniones íntimas con la participación de Craig Romney, el hijo mayor e hispanoparlante de Mitt, en un ciclo denominado “Conversemos con Craig Romney”. En algunas de ellas participan solo 20 a 30 personas, invitadas por la campaña para intercambiar ideas con el hijo del candidato presidencial y escuchar las propuestas de su padre. Otras pueden llegar a hasta 200 personas, como uno reciente en Las Vegas, que se dedicó a trabajadores de la industria de bienes raíces, dijo Martínez.

En Florida, la campaña emplea 13 activistas latinos de tiempo completo. “Juntos con Romney North Carolina” ha organizado festivales y mesas redondas con dueños de negocios hispanos, y con gente de la comunidad, y reuniones en casas particulares en las que reclutaron lo que la campaña llama centenares de voluntarios bilingües para operar los “bancos de teléfonos” y otras iniciativas para contactar votantes. En Nevada, la campaña afirma que estableció contacto con más hispanos - por medio de llamadas telefónica o yendo casa por casa – que votos recibidos de ellos en las elecciones de 2008.

Pero para Jennifer Korn, directora ejecutiva del Hispanic Leadership Network, una organización política conservadora, los votantes latinos no están seguros de la posición de Mitt Romney respecto a algunos temas importantes. En 2004, Korn administró la operación de la campaña de George W. Bush entre latinos, que tuvo un éxito sin precedentes y hasta ahora no repetido. Bush ganó el 44 por ciento del voto Latino.

Pero a un mes y medio de las elecciones, parecería que muchos votantes latinos desconocen las posturas de Romney en temas clave como la inmigración, dijo Korn. Porque si bien los hispanos podrían tener otras prioridades, la cuestión migratoria es clave y nada de lo que pueda decir Romney sobre otros temas será escuchado antes de saberse sus posturas al respecto, agregó.

“Tienen todo lo que se espera que haya en las campañas, oficinas abiertas, visitas a los precintos electorales, bancos de teléfonos”, dijo Korn, “pero lo que no se sabe es si tienen la atención de los votantes latinos. La verdad es que eso es algo que se va a saber solamente después de las elecciones. Ahora es imposible saberlo”.

La campaña de Romney y los líderes de dos organizaciones evangélicas latinas dijeron a The Huffington Post que la campaña ha enviado a representantes políticos – por lo general, personeros hispanos, nombrados durante las administraciones de los presidentes George W. Bush o George H. W. Bush – para hablar con clérigos evangélicos hispanos. En esas reuniones, se presenta a Romney como el candidato que se opone al aborto y al casamiento gay y por lo tanto, es la persona que los evangélicos latinos deben apoyar.

Romney tiene un mensaje que debería resonar entre latinos preocupados por las altas tasas de desocupación en la comunidad y que quieren procurar lo que José Hernández, quien estuvo a cargo de los esfuerzos por ganar el voto latino en la campaña presidencial republicana de John McCain en 2008, llama “valores tradicionales”. Pero, agregó, la campaña de Romney ha callado durante todo el verano, cediendo el espacio y la atención a la de Obama.

McCain ganó el 31 por ciento del voto latino, y los esfuerzos de su campaña por atraer hispanos fueron caracterizados por observadores externos como inconexos e ineficaces. Pero Hernández opina que el verdadero motivo de estos pobres resultados fue que en 2008, Obama era invulnerable, contrariamente a 2012.

“La campaña de Obama anda diciendo que tiene el 70 por ciento del voto hispano”, dijo Hernández. “Pero lo que no dicen es que el 80 por ciento de la población latina está disgustada con él”.

“Ahí es donde están las probabilidades de Romney. Tiene que ser el hombre que esté en todas partes diciendo, ‘Este es mi turno y yo voy a arreglar las cosas’”, agregó Hernández.

Según la encuesta de Latino Decisions, el porcentaje de votantes latinos que piensan dar su apoyo a Obama subió de 63 la semana pasada a 70 ahora.

Y la proporción de quienes van a votar por Romney cayó de 25 por ciento a 22 por ciento. Pero Martínez no le dio valor a la encuesta, diciendo que este tipo de sondeos no incluyen lo que puede estar aconteciendo en estados clave como Florida.

En realidad, lo único que preocupa al equipo de Romney es no tener suficiente cantidad de avisos dedicados a los votantes latinos. Las elecciones primarias entre los diferentes precandidatos republicanos fue costosa y prolongada, y consumió recursos que se hubiesen podido utilizar para proselitismo en español, dijo Martínez. Esta situación posibilitó a Obama – quien no tuvo contrincantes para su nombramiento como candidato a la relección – publicar una serie de avisos en español e inglés dedicados al votante latino, a un costo de 6 millones de dólares, dijo Martínez.

La campaña de Obama se negó a proporcionar el costo de su campaña de proselitismo para los latinos.

Pero incluso aquí el campo de Romney se muestra confiado. Los estamos alcanzando, dice Martínez, los estamos alcanzando.

Loading Slideshow...
  • Mitt Romney con Hector Barreto

    Mitt Romney, el candidato presidencial republicano de facto, saluda a los concurrentes al evento de la Coalición Latina. Lo presenta el ex comisionado de pequeños negocios y presidente de la coalición Héctor Barreto. (AP Photo/Mary Altaffer)

  • Mitt Romney en reunión con pequeños empresarios latinos

    El candidato presidencial republicano Mitt Romney, este miércoles ante la cumbre de pequeños negocios de la Coalición Latina en Washington. (AP Photo/Mary Altaffer)

  • Habla Mitt Romney

    Una oportunidad para cada niño, la nueva consigna educativa de Mitt Romney, similar a "Que ningún niño quede atrás" que impulsó el expresidente George W. Bush. Romney no mencionó el DREAM Act. (AP Photo/Mary Altaffer)

  • Simpatizantes latinos en el público

    Una simpatizante de Mitt Romney levanta un cartel que lo apoya como candidato republicano a la presidencia, mientras el ex gobernador de Massachussets habla ante los concurrentes a la reunión de la Coalición Latina. (AP Photo/Mary Altaffer)

  • Activista increpa a Mitt Romney

    Una activista del DREAM Act, la estudiante Lucy Allaín de Perú, increpa al candidato presidencial republicano Mitt Romney cuando éste se presenta ante los concurrentes a la reunión anual de la Coalición Latina. (AP Photo/Mary Altaffer)

  • Lucy Allain expulsada de la sala

    Una activista del DREAM Act, la estudiante Lucy Allaín, quien increpó al candidato presidencial republicano Mitt Romney, es expulsada de la reunión anual de la Coalición Latina. (AP Photo/Mary Altaffer)

  • Mitt Romney y la Coalición Latina

    En los salones de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Romney habla ante empresarios hispanos en una reunión anual de la Coalición Latina en Washington DC. (SAUL LOEB/AFP/GettyImages)

  • Romney se opone al DREAM Act

    Mitt Romney sigue oponiéndose al DREAM Act, pese a que es muy popular entre los votantes latinos. Este miércoles en la reunión anual de la Coalición Latina en Washington evitó hablar del tema.


Video relacionado: