CHICAGO (AP) — Los niños estadounidenses ingieren la misma cantidad de sal que los adultos, unos 1.000 miligramos en exceso; es decir, la misma cantidad que existe en sólo una Big Mac. La sal extra está relacionada con una mayor presión sanguínea, incluso en menores, pero una investigación del gobierno en Estados Unidos señala que quienes tienen sobrepeso y obesidad podrían ser los más vulnerables a sus efectos.

Los nuevos hallazgos realizados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) se publicaron el lunes en la versión electrónica de la gaceta Pediatrics (Pediatría). Investigaciones previas han mostrado resultados similares en adultos, pero los estudios sobre la sal, peso y presión sanguínea son escasos en niños.

Los investigadores de los CDC analizaron los datos en 6.200 niños de entre 8 y 18 años que participaron en las encuestas nacionales de salud 2003-2008. A los menores se les pidió detallar dos veces durante varios días los alimentos que comieron el día anterior. Los investigadores calcularon la ingesta de sal a partir de sus respuestas.

En total, 15% tuvo presión sanguínea alta o ligeramente elevada llamada prehipertensión.

Aquellos que comieron más sal enfrentaron el doble de riesgo de tener presión sanguínea elevada, comparada con aquellos que comieron menos alimentos salados. Pero entre los niños obesos o con sobrepeso, el riesgo se triplicaba.

La ingesta diaria recomendada de sal o sodio para adultos y niños es de no más una cucharada al día, o unos 2.300 miligramos. En promedio, los niños del estudio ingerían 3.300 miligramos diariamente.

Quanhe Yang, investigador de los CDC, dijo que no está claro por qué los niños con mayor peso son más sensibles a la sal, pero se puede deber a cambios hormonales relacionados con la obesidad. Los resultados despiertan preocupación porque otros estudios han mostrado que un nivel elevado de presión sanguínea en la niñez, e incluso la prehipertensión, puede llevar a hipertensión cuando llegan a adultos y potencialmente padecer enfermedades cardiacas prematuras.

La prehipertensión y la presión arterial alta en personas menores de 17 años dependen de la edad, peso y género.

En aquellos mayores a 18 años, los niveles entre 120 sobre 80 y 140 sobre 90 son prehipertensión; mientras que 140 sobre 90 o mayor es presión arterial alta.

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Lindsey Tanner está en Twitter.

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  • 1) Huevos

    <strong>Por Yined Ramirez-Hendrix</strong><br> Son una fuente natural de vitamina D. Los huevos ayudan a los niños a mantenerse activos, construyen y mantienen la masa muscular. Aunque la mayoría de los niños asocian los huevos con el desayuno, también pueden ser introducidos en la cena, agregando algunos ingredientes favoritos de tu familia, como salchicha de pavo, verduras o queso, convirtiéndose en uno de los platillos favoritos de tus hijos.

  • 2) Avena

    Conocida principalmente como el alimento amigable para el corazón, una buena taza de avena ayuda a reducir el colesterol. La avena es un carbohidrato complejo que mantendrá satisfecho el organismo de tu hijo durante más tiempo, que las harinas blancas. La próxima vez que pienses en preparar panqueques, considera la idea de prepararlos con harina de avena.

  • 3) Pescado

    El pescado es rico en ácidos grasos omega 3 que son clave para el desarrollo cerebral y para el rendimiento. Hay variadas formas de preparar un buen filete de pescado, así es que el truco para que tu hijo lo consuma con gusto, tal vez esté en combinarlo con otros alimentos que sean de su agrado o con alguna salsa de tomate o aderezo. Los alimentos ricos en fibra no solo ayudan a regular el tracto digestivo. Si bien una ensalada de judías.

  • 4) Espinacas

    Son ricas en hierro y ayudan a mantener nuestros músculos y sangre saludables. Las espinacas al vapor pueden ser muy atractivas para los adultos, sin embargo no lo son tanto para los pequeños. Intenta darle las espinacas a tu hijo, acompañadas de una rica pasta o combinada con una porción de pollo o salchicha de pavo.

  • 5) Frijoles, lentejas, etc.

    Los granos ricos en fibra ayudan a mantener una buena digestión. Puede ser que una ensalada de judías no sea tan atractiva para los pequeños, pero ¿qué tal unas enchiladas mexicanas con tortillas de maíz y frijoles negros? o ¿chilaquiles con tortilla de maíz, pollo y un poco de frijoles negros?

  • Hay algunos alimentos que no son tan populares entre los niños, sin embargo, debemos ingeniárnoslas para que formen parte de la dieta de nuestros hijos, lo importante es no darse por vencidas y ser constantes.