Los poetas hablan del otoño de la vida como si fuera el final. Cerca de los cincuenta años la sociedad se confabula para hablarte de todo lo negativo de llegar a esa edad y hasta tus hijos ignoran tu sabiduría bien ganada. ¡No lo permitas! Si estás entre los 50 y 60 años de edad (los 60 se conocen como el comienzo del otoño de la vida), este es tu turno de hacer lo que dejaste como última prioridad cuando eras más joven.

Veamos primero lo que debiste hacer a los 30 (o lo que les conviene hacer a las chicas de 30), para que tu otoño fuera fabuloso:

Cría a tus hijos, no solo pensando en el bienestar presente y futuro de ellos, sino pensando en cómo quieres que sea tu futuro. Dedícate a enseñarles valores, buenas costumbres, modales sociales, conceptos de lealtad hacia ellos mismos, hacia ti y hacia la familia, sentido de responsabilidad y compromiso. Enséñales el arte de tomar decisiones correctas. Sé ejemplo para ellos. Ocúpate (aún después de los 18 años) de que obtengan una educación universitaria. Establece una buena comunicación con ellos desde pequeños, para que te escuchen cuando sean adultos. Puede haber brechas de comunicación como en todas las relaciones y el estilo de relación va cambiando con la adultez de ellos, pero mientras mami siga siendo mami, todo se resolverá.

Revisemos lo que debiste o te conviene hacer por ti:

  • Administra bien tus ingresos y empieza a prever los gastos futuros.
  • Cultiva tus amistades.
  • Asegúrate de mantener buenas relaciones con tus hijos y otros familiares.
  • Empieza a hacer un recuento de tus talentos si no lo has hecho ya.

Si ya llegaste a tus 50 a 60, e hiciste lo anterior…

  • Puedes vivir tranquila y ocuparte de sufragar solamente tus gastos porque tus hijos no dependen de ti financieramente.
  • Haz lo que siempre has querido hacer y no has podido o no te has atrevido, sin preocuparte por la aprobación de los demás y sin miedos.
  • Después que hagas el recuento de los talentos que no has explotado en ti, busca cómo cultivarlos y expresarlos. Hay millones de personas empezando carreras alternas y/o cambiando sus carreras de más de 20 años no solo por necesidad, sino para desarrollar talentos que habían ignorado.

La planificación suena muy bien, pero, ¿qué pasa si la vida te hizo una mala jugada y te encuentras a los 50 o 60 como quien empieza otra vez?

  • Apóyate en tu sabiduría y tu experiencia.
  • Piensa en tus virtudes y talentos.
  • Recuerda tus logros anteriores, en vez de amparar sentimientos de fracaso que no te van a resolver nada.
  • Decídete a ser tú y aprovechar para ser y hacer lo que tal vez alguien no te permitía ser o hacer. Atrévete a hacer cosas nuevas aunque te parezcan extrañas.
  • Atiende tu bienestar general y tu salud.
  • Mírate con amor, como alguien que se merece lo mejor. Las mujeres tenemos el problema de cargar culpas ajenas y de sentirnos no merecedoras. Descarta esos pensamientos.
  • Confía en ti. Si has pasado por eventos que pensaste que nunca ocurrirían y eso te restó confianza en ti misma y en lo que puedes lograr, decídete a pasar la página y confiar en ti.
  • Empieza a tomar acción para renovar tu vida, dando tu energía a un solo asunto a la vez. No te abrumes.

Muchas mujeres en nuestros tiempos han alcanzado sus metas después de los 50 y de los 60 años. Investiga. La escritora Louise Hay publicó su primer libro a los 60 años y hoy tiene más de 80 años de edad y es dueña de la compañía publicadora de libros inspiracionales más grande de Estados Unidos, con distribución internacional. Si tu otoño no es como tú lo planeaste, estás a tiempo de construir tu primavera.

¿CREES QUE FALTÓ ALGO DE MENCIONAR EN ESTA LISTA?

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  • <strong>2.</strong> Creen una dinámica de trabajo de equipo. Involucren a sus hijos según las edades.

  • <strong>3.</strong> Alternen las responsabilidades relacionadas con los hijos, como el transporte, la supervisión de las tareas, el "corre y corre" de materiales de proyectos y otras.

  • <strong>4.</strong> Compartan las tareas del hogar a base de lo que a cada cual le disgusta más hacer, de manera que cada cual haga lo que menos le disgusta. En la casa hay tareas que disgustan a todos, pero hay que hacerlas. Altérnenlas. El propósito es que se completen las tareas, sin que ninguno de los dos se sienta recargado ni abrumado.

  • <strong>5.</strong> Observen en qué gastan el dinero y decidan asignar una cantidad para contratar a alguien que limpie la casa. A veces gastamos $60 o $70 sin darnos cuenta. Invertirlos en alguien que limpie la casa redime las energías para cosas más importantes.

  • <strong>6.</strong> Echa a un lado la vieja idea de que tu esposo, "hombre al fin", no tiene la habilidad para hacer las cosas como tú las haces. Arriésgate a que las haga. Celébralo cuando lo haga bien e instrúyelo (no te burles ni regañes) para que lo haga mejor.

  • <strong>7.</strong> Escucha sugerencias. Muchos hombres son buenos en logística y en simplificar tareas.

  • <strong>8.</strong> Comparte las decisiones y recibe nuevas ideas. A tu pareja le va a gustar participar en todo (que es la verdadera vida de pareja) y quién sabe de cuánta carga te puedes liberar).

  • <strong>9.</strong> Invítalo a coordinar sus salidas contigo o las familiares, hacer reservaciones y resolver detalles, en vez de hacerlo tú. Sugiere opciones específicas y dale seguimiento, pero déjale a él las gestiones.