Julio César Chávez jamás había mostrado tanto interés por un duelo como ahora. A 11 días de enfrentar al argentino Sergio Martínez, el campeón mundial Medio del Consejo Mundial de Boxeo habló con HuffPost Voces y reveló qué es lo que lo tiene tan emocionado.

"Jamás había sentido tanta emoción por una pelea. Vaya Martínez no es ni (Floyd) Mayweather, ni (Manny) Pacquiao, pero algo me dice que la pelea funcionará pues es un peleadorazo. Desde hace mucho pedí que me pusieran con un peleador de nivel y no a un desconocido, pues con esos peleadores arriesgaba mucho y ganaba muy poco. Martínez es el primero que me motiva a entrenar a fondo y dar mi máximo esfuerzo", dijo el sinaloense de 26 años de edad.

Chávez reconoció la peligrosidad de su rival en turno pero de paso demostró un gran conocimiento de las virtudes y defectos del peleador apodado 'Maravilla'.

"Su boxeo lo ha sacado adelante, pues en los pesos medios no hay peleadores rápidos.

Se me puede dificultar, el que sea más pequeño que yo, pero estoy seguro de que su pegada no será el problema. Martinez es hábil, pues sabe pegar bien con las dos manos, pero no creo que tenga una pegada noqueadora, pero no voy a experimentar. Sé que le molesta mucho que le peguen abajo. No podrá huir de mi. Es un buen peleador pero yo creo que hay más peligrosos que él", adelantó el sinaloense, quien entrena desde hace 15 días en Las Vegas, Nevada.

Chávez está seguro de un triunfo ante el peleador sudamericano de 36 años, pero subrayó que una victoria posiblemente no le ayude a ganar el reconocimiento que busca.

"En teoría si yo le gano al tercer libra por libra yo debería ocupar ese lugar, pero sé que me pondrán pretextos para evitar dármelo. Me dirán que enfrenté a un viejo, que los jueces me ayudaron - si es que llega al final la contienda. Muchos escépticos no creen que ganaré, pero no importa, la crítica es lo que me trajo al lugar en donde estoy", abundó el sinaloense.

Chávez Carrasco, quien además buscará mantener la calidad de invicto, comentó respecto a las amenazas de 'Maravilla', que no importa cuanto pase hablando pues al fin y al cabo "Las palabras no duelen, los chingadazos (sic) duelen más".