La actividad erótica en el sur de Florida se ha vuelto un incentivo para la prostitución no controlada, aseguran expertos, quienes señalan además que la situación laboral de las bailarinas es una de las peores en Estados Unidos.
"A diferencia de otros lugares de este país, en el sur de la Florida esta actividad erótica no ha merecido la instrumentación de una política pública que, por un lado, proteja la dignidad de estas trabajadoras sexuales y; por el otro, obligue a los clubes a evitar la prostitución a toda costa", asegura el profesor Gilberto López Villagrán, quien hace estudios post doctorales sobre este tema para la Universidad Internacional de Florida FIU.
"Yo te puedo hablar del club donde yo trabajo, los bailes que se hacen en privado y esos bailes no tienen cámara, no tienen ninguna regulación. Generalmente hay un hombre de seguridad que es el que te chequea, pero tú tienes que estar batallando con los clientes porque te están tocando", dice Alejandra, originaria de Cuba de profesión contadora y quien tiene cerca de cinco meses trabajando como bailarina en un club en el Sur de Florida.
El HuffPost Voces consultó con tres departamentos policiacos del Sur de Florida: La policía de Miami Beach, la policía de la ciudad de Miami y del condado de Miami, y los tres señalaron que sólo llevan operativos contra la prostitución adentro de estos centros nocturnos cuando existe una queja ciudadana.
La policía de Miami Beach dice que sólo tienen conocimiento de un club de este tipo en su zona. "Si recibimos una queja del establecimiento de ciertas prácticas, enviamos a nuestros oficiales a que lleven a cabo una investigación", dice Vivian Hernández, vocera de la corporación policiaca, quien agregó que sus policías siempre están patrullando la zona, pero en las calles, y que si ven que un crimen está sucediendo, lo investigan.
Por otra parte, Napier Velázquez, vocero de la Policía de Miami, dijo que en lo que va del año hasta le facha tienen contabilizados 298 arrestos de personas relacionadas con el delito de prostitución, sin embargo reconoció que dentro de los bares los operativos encubiertos para reforzar las leyes contra la prostitución no son muy frecuentes y que de hecho, no se han hecho desde hace varios años.
"Me puse en contacto con el teniente a cargo de investigación sobre prostitución y de acuerdo a él, no hemos tenido ninguna queja de la comunidad en relación a un problema de prostitución en los pocos bares ubicados en nuestra ciudad", dijo Napier, quien informó que desacuerdo a este departamento, sólo tienen registrados tres sitios de este tipo en la ciudad.
Normalmente, los operativos que se realizan contra la prostitución se llevan a cabo en las calles, como lo han documentado rotativos locales.
Asimismo, Roy Rutland, detective de la policía de Miami Dade dijo que no conocen cuántos bares de este tipo se encuentran ubicados dentro de los límites del condado. "Hemos tenido operaciones en el pasado, especialmente dirigidos hacia tráfico de niños, pero no podemos discutir operativos que se estén llevando a cabo en este momento", agregó.
Sin embargo, Alejandra dice que la prostitución se ejerce abiertamente en este tipo de negocios. "Hay muchas que sí ejercen la prostitución incluso en el mismo club, hay muchas que hacen baile y otras no. Nosotras somos las que tenemos que estar todo el tiempo cuidándonos nosotras mismas. Ahí no hay cámaras ni nada, en el club donde yo trabajo, y el trabajo es muy difícil", sostiene.
Alejandra cuenta que la prostitución se lleva a cabo en estos cuartos, donde se realizan bailes privados y no son vigilados ni por cámaras de video o por agentes de seguridad.
Las bailarinas del table dance acuerdan tener bailes privados o bailes con fricción en estos cuartos privados, sin control. "Hay que aclarar que en sur de Florida, más que table dance, en realidad y en pocas palabras lo que oferta es lap dance o friction dance. Es decir, se promueve el contacto físico entre los clientes y las bailarinas, explica López Villagrán, cuyo trabajo post doctoral tiene que ver con un análisis comparativo entre la situación laboral de las bailarinas eróticas en Miami y en la ciudad de México.
Normalmente en otros estados de Estados Unidos como Nevada, California o Nueva York, los gobiernos obligan a minimizar el contacto físico entre el cliente y las bailarinas, pero no es el caso del sur de Florida, dice el profesor López Villagrán, quien asegura que no sólo técnicamente, el contacto físico entre el cliente y la table dancer es un incentivo para la prostitución, si no que muestra que las mujeres trabajan en situaciones laborales poco dignas.
Aunado a esto, asegura existe también una variable que tiene que ver con las políticas públicas. "Los gobiernos conservadores tratan de invisibilizar aquellos asuntos que les resulten incómodos porque podrían ser costosos en términos de votos. Decidir no decidir tiene consecuencias para los grupos minoritarios que no se encuentren legitimados por el status quo. Este habitus conservador acaba siendo un mal público porque antepone temas relacionados con la moral pública a problemas relacionados con la salud y dignidad de las personas", señala el investigador.
El HuffPost Post Voces consultó con el condado de Miami Dade, pero ningún departamento pudo confirmarnos el número de establecimientos que tienen funcionando de este tipo. El Departamento de Inspecciones y Permisos nunca respondió nuestras llamadas para confirmarnos que tiempo de requisitos se necesita para abrir un negocio como este y si se requiere tener una cámara de video donde las mujeres realizan sus bailes privados.
Alejandra dice que en el sur de Florida, incluso las mujeres que se dedican a esta actividad están menos protegidas que los hombres. "[A ellos], los tienen súper registrados, les tienen cámaras puestas, no pueden tocar a la cliente y es todo lo contrario", señala.
La bailarina cubana dice que tiene conocimiento de que otros clubs en la zona sí tienen vigilancia en los cuartos donde las bailarinas realizan sus bailes, pero dice que por el hecho de que ella no sabe inglés, no la contratan.
"Yo me metí en esto porque cuando llegue aquí yo no entendía el idioma y cuando llegué fue un choque total y todo el trabajo estaba muy malo, pero económicamente sí me ha ido muy bien. Hay muchas muchachas que nacen aquí y tienen el idioma y todo, pero también se dedican a esto porque dicen, 'chica, en ningún trabajo voy a ganar lo que gano aquí'".
Y el negocio para los clubes parece ser muy redituable. Por el baile con fricción privado, dice Alejandra, el cliente paga de 300 a 450 dólares por 30 minutos y las bailarinas tienen que dar 50 dólares al club. Por los bailes públicos de 10 minutos se pagan 25 dólares y las bailarinas pagan siete al negocio. Diariamente las bailarinas pagan cinco por el derecho de piso, más otros 10 dólares adicionales. Además dice que tienen que pagar a la persona a cargo de la música del establecimiento y a una mujer que las atiende. Normalmente hay más de diez bailarinas en cada club.
López Villagrán señala que una de sus hipótesis es que las situaciones laborales de las bailarinas eróticas en el Sur de Florida son peores si se comparan con las de México porque "el performance erótico en México promueve la imagen de la bailarina, además de toda la carga ideológica y simbólica que está contenida en el cuerpo de la table dancer. En el caso del sur de Florida lo que se pone en valor es el cuerpo, el cual es exhibido de una manera mucho más atrevida y en donde las bailarinas no pueden poner muchas condiciones para ejercer los bailes", enfatiza.
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Publicado: 22/08/2012 07:21 Actualizado: 24/08/2012 11:26