Uno de los hermanos de Oswaldo Payá, el doctor Oscar Payá, residente en Madrid, mantiene reservadas opiniones ante la petición de la fiscalía cubana que está solicitando siete años de cárcel para Francisco Ángel Carromero, el dirigente del ala juvenil del Partido Popular, y quien está acusado de homicidio involuntario del conocido disidente cubano y de Harold Cepero, otro importante opositor del gobierno de la isla caribeña.
Carromero, quien fungía como vicesecretario de las Nuevas Generaciones del Partido Popular en la capital española, se mantiene en una cárcel de alta seguridad en La Habana y enfrentando cargos por el accidente del pasado 22 de julio en el que murió Payá y Cepero, aparentemente por conducir a exceso de velocidad en una carretera en la provincia de Granma, en el oriente del país.
Oscar Payá, quien pidió a HuffPost Voces respetar el duelo de la familia, que aún no se recupera de la inesperada muerte del opositor cubano, Oswaldo Payá, aseguró no conocer personalmente a Carromero, pero que tampoco le era extraña la situación pues el disidente recibía mucha ayuda desde el extranjero.
"Oswaldo recibía apoyo de muchas partes, nosotros nos enteramos por los hechos, yo nunca vi a ese muchacho [Ángel Carromero]", aclaró Oscar en entrevista desde el centro hospitalario donde trabaja en Madrid.
"Yo nunca vi a este muchacho ni lo conocía y claro está en una situación que se está jugando su futuro, que le pueden echar años en una cárcel [...] sale en un video donde tú no tienes derecho a la defensa, como en cualquier otra parte del mundo, pues la gente habitualmente no se auto-inculpa así como así, y sale en este video donde se echa toda la culpabilidad", añadió.
Para Oscar, al igual que para el resto de la familia que permanece en La Habana, Cuba, y otro hermano que reside en Madrid, las circunstancias del accidente en que murió el disidente son inquietantes.
"Hay circunstancias que hacen que haya una duda razonable de la familia de pedir una investigación de tipo independiente, que no la habrá ni por ellos, ni la van a permitir. Eso no quiere decir que la familia está en todo su derecho de reclamar una investigación independiente porque han estado 20 años diciéndole a su esposo y a su padre que lo iban a matar, entonces cuando ocurre hay sospechas. Si me dices esto por 20 años y aparece un accidente con una serie de interrogantes, pues yo tengo el derecho a sospechar", agregó.
"Este muchacho [Ángel Carromero] está en unas circunstancias de no libertad y todo esto ha sido muy fuerte", puntualizó el doctor cubano.
De acuerdo con el periódico español El País, en su edición de este jueves 16 de agosto, el caso de Carromero ha abierto una crisis que el gobierno español deberá solucionar lo antes posible, pues no se descarta que por la parte cubana, el dirigente español sea utilizado como una pieza de canje.
El rotativo indica que José Manuel García-Margallo, Ministro de Exteriores de España, ya estableció contacto telefónico con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, y que éste resalto el hecho de que Carromero viajó a la isla con visa de turista cuando en realidad dedicó su estancia a actividades políticas con la disidencia cubana, lo que se considera una violación de las normas de inmigración de la isla caribeña.
Carromero permanece prisionero, compartiendo celda junto a otro preso común, en un centro de la Seguridad del Estado de Cuba, en una zona conocida como El Sevillano, al oeste de La Habana, y donde el gobierno recluye a personas involucradas en complicados casos judiciales, según una fuente consultada por HuffPost Voces, y quien aseguró que muchos militares cubanos cumplen prisión allí antes de ser trasladados a las cárceles permanentes.
Junto a Carromero viajaba un turista sueco, Jens Aron Modig, quien regresó a su país y no ha aportado nuevos elementos que esclarezcan las circunstancias en que ocurrió el fatal evento.




Publicado: 16/08/2012 08:35 Actualizado: 20/08/2012 11:48