Muchas personas piensan que meditar requiere de mucho tiempo, incienso y un lugar de silencio absoluto. Pero un 95 por ciento dice que se sienten más relajados después de una sesión de meditación de 10 minutos. Mira los consejos que los expertos ofrecen para las excusas más comunes en contra de la meditación.

"Me siento idiota repitiendo un mantra"
"Cuando se habla de meditación, las personas visualizan batas, cabezas rapadas y cantos”, dice Rich Pierson, fundador de Headspace, una compañía de meditación, junto a Andy Puddicombe, un ex monje. Pero todo lo que tienes que hacer es enfocarte en regular tu respiración, recomienda Pierson. Como resultado te sentirás más relajada y tu ritmo cardiaco se hará más lento, según un reporte del Indian Journal of Medical Research. Cierra tus ojos y cuenta tus inhalaciones lentas y exhalaciones silenciosas hasta 10 y repite. O utiliza la aplicación de Headspace como guía.

"No puedo despejar mi cabeza, mi mente siempre está corriendo"
No te preocupes demasiado por el "ruido" en tu cabeza porque es normal. El truco está en dejar de ser tan duro contigo mismo. "Cuando tu mente se ocupe pensando qué cocinarás para la cena o si podrás ejercitarte después, no te juzgues. Vuelve a enfocarte en la respiración y cuenta de nuevo", recomienda Pierson.

"No tengo un buen lugar donde concentrarme"
No hay ninguna regla en la meditación que requiera encerrarte en un lugar de absoluto silencio, con cortinas blancas. Aunque un lugar tranquilo es lo ideal, se puede meditar en cualquier lugar y en cualquier circunstancia. "Si estás distraída por las sirenas afuera o el sonido de las personas hablando alrededor tuyo, presta atención al ruido en lugar de estresarte por no escucharlo", recomienda Puddicombe. "Después de un minuto o dos, tu mente se aburrirá y regresarás naturalmente a tu respiración rítmica".

"El sentarme tranquila me provoca sueño"
Si necesitas una siesta después de meditar, probablemente la necesitabas de todas maneras. La meditación agudiza la conciencia de cualquier sensación o sentimiento, como fatiga o felicidad, explica Pierson. ¿Y si estás triste? El reconocer esa emoción, en lugar de evitarla, puede aminorar su intensidad, encontró un estudio de la Universidad de Stanford.

"He tratado, pero no puedo"
No se trata de ser un experto, sino de dedicarle un tiempo a tratarlo. Pero no te des demasiada mala vida. “Denominamos la meditación una práctica por una razón. Tu mente no siempre estará en un lugar de calma y claridad. Por eso es que precisamente la meditación ayuda”, comenta Puddicombe.

"Soy hiperactiva, no me puedo sentar por mucho rato"
Hasta cinco segundos de meditación te harán bien. Probablemente te sientas ansiosa al comenzar, pero con el tiempo, podrás dominar tus pensamientos errantes. Tu meta debería ser no tener expectaciones e intentarlo. "Ningún intento de meditación es desperdiciado", enfatiza Puddicombe. Aunque tu mente sea inundada con pensamientos como '¿puedo parar ya?, estás practicando. La paz y la calma podrían sorprenderte cuando menos lo esperes.

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  • <strong>Por Ofelia Perez</strong> Para meditar no hay que ser budista, hindú, musulmán, cristiano, trascendental, yoga, místico ni extraterrestre. Aunque hay tantos sistemas de meditación como creencias, la meditación puede ser una práctica sencilla, en silencio contigo misma, sin connotaciones extrañas ni temibles.

  • Meditación es estar contigo misma en silencio durante al menos 20 minutos, sin pensar ni permitir pensamientos revoloteando en tu mente. Son 20 minutos donde lo único que quieres es no decir ni pensar nada, ni obligarte a resolver nada. Es tu momento de soltar todo lo que tiene tu mente tan ocupada que no puedes discernir con claridad.

  • A mí me han dado resultado tres formas de meditación. Esta es la más sencilla: Si vas a estar pendiente de que se cumplan los 20 minutos, mejor usa un minutero para que no ocupes tu mente en eso. Entonces recuerda una palabra que te represente paz y felicidad. Cierra los ojos y relájate, dejando ir tus pensamientos sin luchar contra ellos ni ponerte tensa. Cada vez que te llegue un pensamiento, repite esa palabra.

  • La segunda técnica de meditación que uso es la que llama el Dr. Wayne Dyer, "Meditación Japa". Consiste en respirar hondo y repetir la letra "A" tres veces al empezar, y mientras te relajas y despejas tus pensamientos. Puedes también decirte afirmaciones positivas sobre ti y sobre tus situaciones, y repetir la "A", aplicando diferentes intensidades de emociones. ¿Por qué la "A"? Porque es la letra que usamos para expresar emociones y se relaciona con el sonido del nombre de Dios y la máxima deidad en otros idiomas y religiones.

  • La tercera técnica, también promovida por el Dr. Dyer en su libro "Getting into the Gap", se basa en acceder mentalmente los espacios entre las palabras. La teoría es que cuando sumergimos nuestra atención en esos espacios entre palabras, podemos integrarnos a nuestro ser interior y encontrar respuestas a la vida y sus retos. Antes de meditar, busca o construye una afirmación positiva, una oración o un verso bíblico. Cierra los ojos y después de respirar tres veces, visualiza, palabra por palabra, que la vas escribiendo en tu mente. Cuando escribas la segunda palabra, concentra tu atención en el espacio entre esta y la palabra anterior. Haz lo mismo, palabra por palabra, con toda la afirmación, hasta que llegues al último espacio entre las palabras.

  • La meditación en general está reconocida como parte de la medicina complementaria. Se ha probado que... 1. Baja la presión arterial. 2. Normaliza los latidos del corazón. 3. Reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. 4. Aumenta la agudeza y la claridad mental. 5. Aumenta el relajamiento. 6. Ayuda a los pacientes de asma, ADHD, traumas, depresión, fobias, Alzheimer y cáncer, entre otros. 7. Reduce la ansiedad. 8. Aumenta la capacidad de resolver las situaciones.

  • Yo no puedo explicar por qué, cuando medito, las tareas del día y las personas con quienes me relaciono fluyen fácilmente y todo cae en su lugar con un esfuerzo menor. Hasta parezco atraer a mi vida mejores situaciones. ¿Te parece tan difícil dedicarte a ti misma 20 minutos de paz al comenzar el día? El resultado puede hacerte muy feliz.

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