La maternidad es sin duda una de las experiencias más hermosas en la vida de una mujer, y puede ser también una de las más ajetreadas y estresantes cuando no se establecen expectativas demasiado altas. Esta etapa puede llegar incluso a afectar a la nueva mamá trayéndole dudas sobre sus propias capacidades y habilidades.

Para aquellas madres, que recién reciben sus bebés en brazos, y se preguntan qué deben esperar ahora, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos ofrece algunos consejos básicos para una experiencia más llevadera y hermosa.

Seis consejos para establecer metas realistas después del parto:

  • Sé realista. Ahora que tienes un bebé tendrás menos tiempo libre. No tienes que hacer todo sola.
  • Simplifícate la vida. Concéntrate en lo que es más importante para ti y trata de reducir las actividades que son menos importantes.
  • Establece una rutina nueva. Se requiere tiempo para encontrar un ritmo regular para los trabajos diarios cuando uno tiene un bebé recién nacido, hasta para las mamás con más experiencia.
  • Pide ayuda. Dile a tus seres queridos cómo es que te pueden ayudar, y no temas conversar con tu proveedor de cuidado de salud acerca de tus inquietudes.
  • Comparte tareas diarias. Puedes realizar más metas si las compartes con tu pareja u otro miembro de la familia.
  • Aprende a obviar ciertas cosas. Tratar de hacer demasiadas cosas no te dejará tiempo suficiente para lo que es realmente importante, disfrutar de tu pequeño al máximo.

Después de tener a tu primer hijo, ¿qué fue lo más que te causaba estrés o ansiedad?

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  • <strong>Por Ofelia Perez</strong> Mujer "maravilla", empieza por dejar atrás tus ínfulas de mujer perfecta en multitareas y busca tu verdadera liberación con estos tips. <strong>1.</strong> Pídele ayuda a tu pareja.

  • <strong>2.</strong> Creen una dinámica de trabajo de equipo. Involucren a sus hijos según las edades.

  • <strong>3.</strong> Alternen las responsabilidades relacionadas con los hijos, como el transporte, la supervisión de las tareas, el "corre y corre" de materiales de proyectos y otras.

  • <strong>4.</strong> Compartan las tareas del hogar a base de lo que a cada cual le disgusta más hacer, de manera que cada cual haga lo que menos le disgusta. En la casa hay tareas que disgustan a todos, pero hay que hacerlas. Altérnenlas. El propósito es que se completen las tareas, sin que ninguno de los dos se sienta recargado ni abrumado.

  • <strong>5.</strong> Observen en qué gastan el dinero y decidan asignar una cantidad para contratar a alguien que limpie la casa. A veces gastamos $60 o $70 sin darnos cuenta. Invertirlos en alguien que limpie la casa redime las energías para cosas más importantes.

  • <strong>6.</strong> Echa a un lado la vieja idea de que tu esposo, "hombre al fin", no tiene la habilidad para hacer las cosas como tú las haces. Arriésgate a que las haga. Celébralo cuando lo haga bien e instrúyelo (no te burles ni regañes) para que lo haga mejor.

  • <strong>7.</strong> Escucha sugerencias. Muchos hombres son buenos en logística y en simplificar tareas.

  • <strong>8.</strong> Comparte las decisiones y recibe nuevas ideas. A tu pareja le va a gustar participar en todo (que es la verdadera vida de pareja) y quién sabe de cuánta carga te puedes liberar).

  • <strong>9.</strong> Invítalo a coordinar sus salidas contigo o las familiares, hacer reservaciones y resolver detalles, en vez de hacerlo tú. Sugiere opciones específicas y dale seguimiento, pero déjale a él las gestiones.

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