Es conocido que una buena sesión de sudor nos ayuda a quemar calorías y obtener una mejor condición física. Pero ya sea trotar o tomar una intensa clase de Zumba, múltiples estudios han encontrado que además de adelgazar, el cardio ayuda a diferentes órganos.

En esta galería verás los beneficios que el ejercicio le aporta a tu corazón, músculos, pulmones y cerebro:

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  • Cerebro

    Cuando te vistes y amarras tus zapatillas, tu materia gris envía señales a tu cuerpo de preparación. Sin darte cuenta, tu respiración y tu ritmo cardiaco se aceleran. Cuando comienzas a sudar, tu cerebro libera endorfinas para aliviar el posible dolor de un entrenamiento intenso. Los químicos de la "felicidad", como dopamina, son liberados durante y después del ejercicio para mejorar el ánimo.

  • Corazón

    Al momento que inicias Zumba tu corazón comienza a latir progresivamente rápido, bombeando más sangre. Entonces se acelera a 160 a 180 latidos por minuto (60 a 80 descansando) durante los momentos más intensos. Mientras más fortalecido tu corazón, mejor tu condición de salud en general.

  • Músculos

    Durante ejercicios de baja intensidad, más fibras aeróbicas se activan ayudadas por la resistencia física. Como la fábula de la tortuga, los músculos se contraen lentamente, pero continúan y continúan. Las fibras anaeróbicas que se activan cuando haces ejercicios vigorosos son como el conejo: cuentan con mucho poder, pero decaen rápidamente.

  • Células de grasa

    Tu cuerpo utiliza más grasa que carbohidratos cuando realizas un ejercicio prolongado. Y como quemar grasa requiere más oxígeno, esto ayuda a mejorar tu respiración. El realizar sesiones de cardio prolongadas es clave porque la grasa toma más tiempo que los carbohidratos en descomponerse. Pero hay una gran recompensa en realizarlos, la grasa tiene nueve calorías por gramo y los carbohidratos tienen cuatro.

  • Pulmones

    El oxígeno es el ingrediente que los músculos necesitan para convertir carbohidratos y grasa en combustible para los músculos. Mientras más intensidad apliques, más oxígeno tomará remover dióxido de carbono, un residuo hecho por los músculos. Para obtener más aire, comienzas a respirar más rápido, de 12 a 15 respiraciones por minuto, mientras descansas, y de 35 a 45 cuando estás a un nivel más elevado. Date ánimo pensando que mientras más rápido vayas, más calorías quemarás.


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