Fuente: HuffPost Impact / Laura Rothkopf

Mientras el mundo celebra el récord de Michael Phelps en la última vuelta con Aly Raisman, es importante recordar que el corazón de los juegos no es la gran medalla de oro o el momento de subir al podio, más bien es la historia de la lucha individual, de sacrificio y entrega que algunos atletas hacen durante toda su vida para asistir a los Juegos Olímpicos.

Como reza el credo olímpico, estos atletas llevan en el corazón a su país, pese a los problemas económicos que vivan.

"Lo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar, tal y como la cosa más importante en la vida no es el triunfo sino la lucha", dice el credo. "Lo esencial no es haber conquistado sino luchado bien".

Para los atletas provenientes de algunas de las naciones menos favorecidas del mundo - lugares que son golpeados por la pobreza, la violencia intensa y se conceden pocos recursos deportivos - estas palabras son lo que sus atletas viven dentro y fuera del campo.

Desde Benin, donde sus campeones de judo no pueden usar uniformes, a Burundi, donde la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, siete atletas han subido desde las profundidades de la desesperación para hacer su camino a la etapa más célebre del mundo competitivo.

Leé las siguientes siete extraordinarias historias de triunfo, de los que lucharon venciendo obstáculos abrumadores para lograr sus sueños olímpicos.

Mira las fotos olímpicas a continuación:

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  • Sherab Zam, Archery, Bután

    Aunque no es el deporte nacional de Bután, Sherab Zam practica con un arco que ni siquiera es suyo. Sin embargo, el arquero encarna la esencia del credo olímpico. "La participación es más importante que ganar una medalla", como dijera hace poco a los medios deportivos.

  • Linouse Desravine, Judo, Haiti

    Tres de las cinco pistas de entrenamiento de Haití se han convertido en el hogar de muchos de los que fueron desplazados por el devastador terremoto de 2010. Su país cuenta con un presupuesto olímpico de apenas $ 400, 000 - fondos que palidecen en comparación con la de Estados Unidos que es $ 170 millones, de acuerdo con la agencia de noticias, Associated Press (AP) De los cinco deportistas olímpicos que representan al empobrecido país, Linouse Desravine, un atleta yudoca, es el único que en realidad es oriunda de Haití.

  • Patrick Boui, Taekwondo, República Central de África

    Procedente de la capital del país, clasificada entre las ciudades con menor calidad de vida en todo el mundo, según un estudio de 2011 publicado por Mercer Recursos Humanos, tenemos a Patrick Boui. La situación que vive su país no ha interferido con su espíritu de lucha. Boui sólo necesitó llegar a las finales de los Juegos Olímpicos. Se las arregló para ganar el evento de taekwondo, haciendo de él uno de los pocos atletas de la República Centroafricana en competir en Londres, según reportó Sports Central.

  • Ajmal Faizada, Judo, Afganistán

    Ajmal Faizada, un niño, ocho veces campeón nacional de Judo, se entrena en el estadio único de Kabul - un lugar que los talibanes una vez utilizaron para las ejecuciones públicas, según los informes de <a href="http://www.guardian.co.uk/sport/2012/jul/24/road-to-london-2012-olympics-afghanistan?newsfeed=true" target="_hplink">The Guardian</a>. Faizada, representará a su devastado país por la guerra. <blockquote>"Yo siempre digo que sólo tenemos un problema", comentó Abdul Karim Aziz, el jefe de la federación nacional de atletismo a los medios de comunicación... "que es que no tenemos nada".</blockquote>

  • Jacob Gnahoui, Judo, Benin

    Jacob Gnahoui aprendió Judo de su hermano mayor y pasó años luchando con camisetas largas porque carecía de un uniforme, según relató a <a href="http://www.nytimes.com/2012/07/29/sports/olympics/for-judo-competitor-jacob-gnahoui-an-olympics-end.html?_r=2" target="_hplink">The New York Times</a>. En la actualidad vive en Francia, pero está comprometido como a su país de origen. Gnahoui paga a su manera, el representar a Benin; se desempeñó como portador de la bandera del país en la ceremonia de apertura de este año y es promesa de obtener medalla.

  • Francine Niyonsaba, corredor, Burundi

    En un país donde la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, Francine Niyosaba sirve como una fuente de inspiración. El corredor se convirtió en el segundo en Burundi en llevar a casa una medalla de oro para su país, de acuerdo con la <a href="http://www.iaaf.org/news/newsid=65542.html" target="_hplink">iaaf.org</a>.

  • Quazi Syque Caesar, Gimnasia, Bangladesh

    Después de convertirse en un ciudadano con doble nacionalidad, de los Estados Unidos y Bangladesh, Quazi Syque César saltó a la fama y ganó la presea dorada para Blangadesh por primera vez, <a href="http://espn.go.com/colleges/michigan/story/_/id/8190019/michigan-wolverines-athlete-syque-caesar-ready-olyimpics" target="_hplink">de acuerdo con ESPN</a>. <blockquote>"Realmente me hizo sentir orgulloso vestir la camiseta nacional y muy contento de estar en aquí", dijo a la cadena de noticias local.</blockquote>

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