Las tensiones y enfrentamientos entre la comunidad de Anaheim y su departamento de policía continuarán, pero este problema puede solucionarse si se capacita constantemente a las fuerzas del orden y se trae a la mesa a un mediador experimentado en este tipo de asuntos.
“Hay mucha polarización [...] Por una parte hay gente que piensa que estos fueron jóvenes de los que la policía se defendió [...] contra los que creen que hubo fuerza excesiva”, dijo Jorja Leap, profesora de bienestar social de la escuela Luskin de la Universidad de California en Los Ángeles, a HuffPost Voces.
La experta, cuyo trabajo se ha enfocado por años en pandillas, violencia pandilleril y desarollo juvenil a nivel local, nacional e internacional, opina que lo que pasa actualmente en Anaheim puede ser consecuencia del nivel de pobreza que se vive entre la comunidad latina de esa ciudad.
“No se sabe qué fue primero, si el huevo o la gallina. Las comunidades de bajos ingresos, marginadas, tienden a tener más crimen [...] y donde hay más crimen hay más fuerzas del orden. Así que donde hay más agentes del orden hay más agentes involucrados en tiroteos; es como algo entretejido junto”, explicó Leap.
Anaheim ha vivido en la última semana una serie de protestas a consecuencia de los tiroteos fatales a dos jóvenes latinos, uno el sábado y el otro el domingo. La manifestación más reciente ocurrió el martes por la noche, cuando unos mil manifestantes salieron al centro de esa ciudad y causaron destrozos a al menos 20 negocios; también arrojaron piedras y botellas a la policía e incendiaron botes de basura.
Se arrestó a 24 personas, entre ellas a varios menores de edad.
La policía de Anaheim dijo que los dos incidentes fueron justificados –el primero de ellos lo indaga la Oficina Federal de Investigaciones– y que en ambos casos los dos jóvenes muertos a tiros eran pandilleros con antecedentes criminales.
Sin embargo, Leap duda que esta versión sea verdad.
“Creo que al menos en el caso una de las víctimas no hay pruebas sustanciales que demuestren que era pandillero”, dijo la experta.
En las dos situaciones, no obstante, la versión de la policía es que ambos jóvenes trataron de escapar y no obedecieron las órdenes de los agentes. Manuel Díaz, de 25 años, recibió dos tiros por la espalda el sábado y Joel Mathew Acevedo, de 21, fue tiroteado el domingo cuando aparentemente trató de sacar un arma.
Esta situación, aunque no es exclusiva de las áreas marginadas, tiende a suceder con más frecuencia en comunidades de bajos ingresos, dijo Leap.
“Pasa más frecuentemente en comunidades pobres porque hay más crimen, y por lo tanto hay más agentes del orden ahí”, aunque no se trata de una situación en la que la policía esté en contra de la gente de bajos recursos, dijo Leap.
Para ella, la solución a este tipo de conflictos es la continua capacitación de los agentes policiales, que constantemente tienen que tomar decisiones de vida o muerte en cuestión de segundos. Además es necesaria una “resolución constante”, que se logra mediante la integración de expertos en el tema para que sirvan como mediadores en la situación.
Y aunque hay una protesta programada para este viernes en Anaheim, la experta considera que este conflicto no escalará a otro nivel.
“Veremos que las manifestaciones continuarán, pero la gente será más consciente. A este punto no creo que la gente quiera más violencia, y tampoco la policía de Anaheim”, dijo la profesora.




Publicado: 26/07/2012 22:19 Actualizado: 26/07/2012 22:19