Las posibilidades de atrapar una bola de 'foul' en un partido de Grandes Ligas no son tan grandes como algunos puedan pensar. Cuando se recibe una pelota en su dirección a uno, no hay mucho tiempo para reaccionar y por lo general hay una multitud de gente tratando de atraparla. Pero a veces, la pelota se las arregla para encontrar al fanático más despitado.

Ese fue el caso en la segunda entrada de los Cachorros - Marlins del juego del martes pasado, cuando Hanley Ramírez de Miami apareció una bola de foul detrás del dugout de Chicago. La pelota tomó un rebote alto en la parte superior de la caseta y luego cayó hacia un par de fanáticos de los Cachorros, a unas 10 filas (atrás).

Un aficionado intentó atraparla mientras, pero la bola le rebotó en la mano. A continuación, la pelota rebotó en la cara de la chica sentada a su lado y luego cayó justo en su cerveza.

Tanto los aficionados, e incluso los locutores de los Cachorros, parecían estar en incrédulos.

A todos... ¡Salud!