Fuente: Teknikens Värld

Aunque el Jeep Grand Cherokee ha probado ser un excelente deportivo utilitario SUV, el cual destaca por sus capacidades off-road, este modelo ha tenido últimamente unos difíciles momentos que podrían repercutir en su legendaria reputación. Todo comenzó en Suecia, donde se realiza la temida prueba del alce o "moose test", la cual tiene como objetivo medir la capacidad de respuesta ante una reacción de emergencia, como por ejemplo esquivar un alce a una velocidad de 40 millas por hora.

Lamentablemente el afamado modelo del Grupo Chrysler falló en la prueba, mostrando una clara tendencia a volcarse. Similar situación sucedió hace más de una década cuando la primera generación del Mercedes-Benz Clase A volcó en este mismo test, con todas las repercusiones mediáticas asociadas. Ahora, el modelo probado fue un Jeep Grand Cherokee Overland, con especificaciones para el mercado europeo, el cual estaba equipado con llantas de 20 pulgadas.

Como bien podrás imaginar, rápidamente ejecutivos de Chrysler viajaron al país nórdico y realizaron pruebas para recrear la situación, con resultados negativos. ¿Qué fue lo que pasó entonces? Según comunicó oficialmente Chrysler, el modelo de la prueba estaba muy sobre el límite de su carga máxima.

Al menos aquí en Estados Unidos, el National Highway Traffic Safety Administration ha evaluado al Jeep Grand Cherokee, logrando excelentes resultados, aunque solo tres estrellas en la resistencia al vuelco para la versión con tracción simple y cuatro para la versión con tracción integral.
En conclusión, estamos frente a una polémica del mundo automotor que recién comienza. Si quieres ver el video del Jeep Grand Cherokee realizando la prueba del alce, haz click aquí.