LAS VEGAS, Nevada.- Cuando le llegó el turno a David Damien Figueroa para hablar frente al micrófono en una sala de exhibición tamaño hangar este domingo, compartió con los presentes una versión breve y desnuda de su vida.

“Soy el primer vicepresidente abiertamente gay de MALDEF” (el Fondo Mexicoamericano de Defensa legal), dijo Figueroa, quien después hizo una pausa y dibujó una amplia sonrisa mientras un grupo de unos 40 simpatizantes de derechos civiles, y otros espectadores, aplaudían. La mayor parte vinieron al hotel para participar en otros talleres y sesiones de estrategia, coordinados por el Concilio Nacional de La Raza (NCLR), como parte de su convención anual.

Esta simple declaración de Figueroa señalaba los cambios en el apoyo al tema de la igualdad para la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero), un apoyo a veces complicado y generalmente menos que pleno, por parte de las organizaciones de derechos civiles más importantes del país y también – como lo muestran algunos analistas de la opinión pública - por parte de las familias latinas.

Desde que el president Barack Obama detalló su evolución personal respecto al tema del matrimonio gay, durante una entrevista con ABC News en mayo, una serie de sondeos de opinión nacionales indicaron que una estrecha mayoría de estadounidenses está a favor del casamiento entre personas del mismo sexo. En junio, miembros de la junta ejecutiva de NAACP (la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color, fundada en 1909), aprobaron hacer del apoyo al matrimonio gay parte de su plataforma.

Por su parte, NCLR, así como LULAC (la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, fundada en 1929) y otras de las principales organizaciones latinas de comercio, derechos civiles y sindicales, tomaron resoluciones similares poco después. A pesar de la existencia de desacuerdo en sus filas, los dirigentes de grupos nacionales dominados por la gente de color identificaron en los últimos meses al matrimonio entre personas del mismo sexo como parte de su agenda de derechos civiles para el siglo XXI.