El peleador estadounidense Cornelius Bundrage logró retener por segunda ocasión ocasión la corona Superwelter de la Federación Internacional de Boxeo al vencer por nocaut a su compatriota Cory Spinks.

En una pelea llevada acabo en Indio, California, el campeón mundial inició la pelea dispuesto a conseguir el nocaut a como de lugar y dejando de lado la técnica y precisión se enfocó en tirar volados para congelar por completo a su contrincante.

Spinks, hijo del ex monarca mundial y quien buscaba revancha de la derrota sufrida en el 2010 - poco pudo hacer para contrarrestar a Bundrage y optó por abrazarse para evita que tuviera la distancia suficiente de lastimarlo, ensuciando la pelea.

Spinks sobrevivió seis rounds intentando contrarestar al nativo de Detroir, pero para el séptimo y último round uno de los volados de Bundrage lo lastimó lo suficiente para caer a la lona. Mostrando una gran preparación se levantó buscando acabar el episodio pero volvió a caer provocando que el referi detuviera la pelea.

Con esta victoria Cornelious, apodado K9, consiguió la victoria número 32 de su carrera como profesional. Mientras que Spinks sufrió su séptima derrota profesional.