En el verano todos quieren ir a la playa a disfrutar el sol en compañía de la familia. Por un lado se tiene claro ya que no hay que salir de casa sin protector solar, gafas oscuras y ropa que ofrezca protección contra los dañinos rayos UV. Pero en el caso de los bebés, ¿está bien aplicar protector solar? La respuesta es "no".

Un nuevo mandato de la Food and Drug Administration (FDA) ha entrado en vigor este verano para que las etiquetas de los filtros solares sean más claras y confiables para los consumidores. Los expertos recomiendan que tanto niños como adultos usen protector solar a diario, pero no así los bebés.

Aunque las cremas con filtro solar son seguras y no representan un posible peligro para la piel, en el caso de los bebés las cosas son distintas. De acuerdo con Hari Cheryl Sachs, pediatra de la FDA, la piel de los bebés es mucho más delgada que la de los adultos, y por lo tanto absorbe los ingredientes químicos del protector solar más fácilmente. Según la experta, esto aumenta el riesgo de una reacción alérgica o de inflamación.

"Lo mejor es mantener a los bebés menores de seis meses lejos del sol", afirma la experta. Lo ideal es evitar que los pequeños se expongan a los rayos del sol "en horarios entre las 10 a.m. y las 2 p.m., cuando los rayos ultravioleta (UV) son más intensos". Sachs señala que la mejor manera de proteger a los bebés es dejarlos en la sombra, ya sea bajo un árbol o un techo, o bien bajo una sombrilla o el toldo de su carriola.

Cuando no existe forma de evitar que el bebé se exponga a los rayos del sol, puede aplicársele una pequeña cantidad de protector solar —con un factor de protección solar (SPF) de por lo menos 15—en zonas como las mejillas y el dorso de las manos. La recomendación de Sachs es probar la sensibilidad del bebé a la crema con filtro solar, aplicando primero una pequeña cantidad de ésta en la parte interna de la muñeca.

De acuerdo con la FDA, también es importante evitar usar protectores solares que contengan repelente para insectos. Las manos de los bebés son zonas que se deben cuidar con especial cuidado, ya que los pequeños pueden pasarse la lengua por las manos o ponerse las manos en la boca, y esto podría provocar una reacción alérgica o envenenamiento.

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  • 1) Huevos

    <strong>Por Yined Ramirez-Hendrix</strong><br> Son una fuente natural de vitamina D. Los huevos ayudan a los niños a mantenerse activos, construyen y mantienen la masa muscular. Aunque la mayoría de los niños asocian los huevos con el desayuno, también pueden ser introducidos en la cena, agregando algunos ingredientes favoritos de tu familia, como salchicha de pavo, verduras o queso, convirtiéndose en uno de los platillos favoritos de tus hijos.

  • 2) Avena

    Conocida principalmente como el alimento amigable para el corazón, una buena taza de avena ayuda a reducir el colesterol. La avena es un carbohidrato complejo que mantendrá satisfecho el organismo de tu hijo durante más tiempo, que las harinas blancas. La próxima vez que pienses en preparar panqueques, considera la idea de prepararlos con harina de avena.

  • 3) Pescado

    El pescado es rico en ácidos grasos omega 3 que son clave para el desarrollo cerebral y para el rendimiento. Hay variadas formas de preparar un buen filete de pescado, así es que el truco para que tu hijo lo consuma con gusto, tal vez esté en combinarlo con otros alimentos que sean de su agrado o con alguna salsa de tomate o aderezo. Los alimentos ricos en fibra no solo ayudan a regular el tracto digestivo. Si bien una ensalada de judías.

  • 4) Espinacas

    Son ricas en hierro y ayudan a mantener nuestros músculos y sangre saludables. Las espinacas al vapor pueden ser muy atractivas para los adultos, sin embargo no lo son tanto para los pequeños. Intenta darle las espinacas a tu hijo, acompañadas de una rica pasta o combinada con una porción de pollo o salchicha de pavo.

  • 5) Frijoles, lentejas, etc.

    Los granos ricos en fibra ayudan a mantener una buena digestión. Puede ser que una ensalada de judías no sea tan atractiva para los pequeños, pero ¿qué tal unas enchiladas mexicanas con tortillas de maíz y frijoles negros? o ¿chilaquiles con tortilla de maíz, pollo y un poco de frijoles negros?

  • Hay algunos alimentos que no son tan populares entre los niños, sin embargo, debemos ingeniárnoslas para que formen parte de la dieta de nuestros hijos, lo importante es no darse por vencidas y ser constantes.