CIUDAD DE MÉXICO - Casi se ha vuelto una costumbre semana a semana la llegada de una gran figura para engrosar las filas de los Tuzos del Pachuca. Nery Castillo, Raúl Tamudo y ahora Paulo Da Silva, fue el foco de atención en su llegada a México.

El defensa guaraní arribó a esta ciudad en un ajetreado día en el aeropuerto internacional, pues además de la llegada de los seleccionados mexicanos que irán a Juegos Olímpicos, se sumó una balacera en la Terminal Dos en la mañana.

Da Silva se unió a los otros fichajes de lujo al asegurar que uno de los motivos que lo orilló a aceptar la oferta de los Tuzos, fue la presencia de Hugo Sánchez en el banquillo: "Cuando me hablaron de Pachuca me dio orgullo tener el aval de Hugo, me gusta ser dirigido por él".

Sobre la presión que genera un club que se ha armado hasta los dientes, el internacional paraguayo negó que sólo con contrataciones se pueda garantizar el éxito.

"En México cualquiera de los equipos puede ser campeón, no garantiza nada haber reforzado con grandes jugadores sino hay que demostrar eso en la cancha", aseguró.

"Va a ser difícil el campeonato porque todos los equipos se van a reforzar bien pero confiamos en hacer una buena pretemporada", concluyó.

Da Silva acudió a los Mundiales de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. En el fútbol mexicano militó con los Diablos Rojos del Toluca, con el que salió campeón

Pachuca abrirá el campeonato en un partido lleno de morbo ante el Atlante, dirigido por Ricardo La Volpe, enemigo declarado del 'Pentapichichi'.