Una vez más la muerte de un joven futbolista en plenitud ha sacudido al deporte. El español Miki Roqué de 24 años falleció el fin de semana víctima de cáncer óseo en la pelvis que le fue detectado en marzo de 2011 y que lo obligó a dejar las canchas.
El defensa pertenecía al club Betis desde 2009. Surgió del UE Lleida, pero fue llevado al Liverpool, que lo hizo debutar en el primer equipo a los 17 años en un partido de Liga de Campeones.
La trágica noticia sigue al repentino fallecimiento de Manuel Preciado, técnico del Villarreal que murió horas después de asumir el cargo de entrenador del Villarreal. Dos eventos que han enlutado al fútbol español que vive días gloriosos en la cancha con la selección instalada en las semifinales de la Eurocopa.
Desde la concentración de la selección española, Sergio Busquets envió sus condolencias para la familia del que fuera su compañero en la UE Lleida.
"Después de enterarme de la trágica noticia del fallecimiento de un compañero, quería dar todo mi apoyo y fuerza a la familia y a los amigos de Miki Roque", se lee en la edición online del Diario Sport.
Equipos de la liga ibérica como el Málaga, se han solidarizado públicamente por la muerte del joven jugador: "El Málaga Club de Fútbol se suma al dolor por la pérdida del jugador del Real Betis Balompié Miki Roqué, que falleció el pasado domingo a consecuencia de un cáncer que no ha podido superar".



Publicado: 25/06/2012 12:50 Actualizado: 25/06/2012 12:55