Tomas refrescos sin calorías para mantener la línea, pero en lugar de que estas bebidas te ayuden a conseguir tu objetivo podrían estarte haciendo engordar.
De acuerdo con el Daily Mail, científicos en San Diego descubrieron que cuando una persona consume de manera regular refrescos con sacarina, su cerebro deja de distinguir la diferencia entre un endulzante libre de calorías y el azúcar.
Esto significa que la ingesta de calorías y el consumo de energía no pueden ser calculados por el cuerpo. Al confundir al cerebro de esta manera, las personas que beben al menos un refresco reducido o sin calorías al día sienten la necesidad de comer más.
Según explican los investigadores de la Universidad de California, San Diego, y la San Diego State University, este hallazgo podría ayudar a explicar por qué el consumo de refrescos dietéticos se ha asociado en diversas ocasiones con el aumento de peso.
El tema de la confusión que pueden provocar los endulzantes artificiales en el cerebro ya había sido tocado anteriormente. En julio de 2011, Men’s Health publicó un artículo en el que se explicaba este fenómeno:
"Algunos estudios sugieren que cuando nuestro sentido del gusto percibe un sabor dulce, el cuerpo espera que éste venga acompañado de una carga de calorías. Cuando eso no ocurre, es posible que comamos en exceso porque anhelamos esa dosis de energía que nuestro cuerpo esperaba", explicó a esta publicación la experta en nutrición Cheryl Forberg.
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Publicado: 22/06/2012 13:54 EDT