SEUL (AP) — Las empresas surcoreanas fabricantes de televisores invierten miles de millones de dólares en el desarrollo de nueva tecnología para producir pantallas más delgadas y de una definición sorprendente.

El sector escenifica este costoso esfuerzo como parte de su más reciente grito de innovación ante las dificultades que afronta para impulsar las ventas debido a que los consumidores se sienten seducidos por los superteléfonos y las computadoras tipo tableta.

Las firmas Samsung Electronics Co. y LG Electronics Inc. confían en mantenerse a la vanguardia con la tecnología "OLED", acrónimo en inglés que en español significa Diodo Orgánico Emisor de Luz. Ninguna firma se ha desanimado por el fiasco en la televisión tridimensional ni el fracaso en los televisores conectados a internet para impulsar la comercialización.

El sector de los televisores es de competitividad intensa y en el mismo la unidad de Sony ha registrado pérdidas en los últimos ocho años.

La llegada de los televisores de pantalla plana hace 15 años constituyó un avance en la tecnología del sector que cautivó a los consumidores casi de la misma manera como ocurrió con los televisores a color a finales de la década de 1960.

La primera generación de pantallas planas parece voluminosa hoy en comparación con los televisores más recientes de pantalla ultradelgada. La calidad de la imagen también ha tenido avances gigantes.

Sin embargo, los consumidores tienen un interés cada vez menor en los avances que les ofrecen en los televisores.

¿Por qué pagar por una imagen de gran claridad si una buena calidad basta? ¿Por qué pagar más por una televisión si los teléfonos inteligentes y las computadoras tipo tableta ofrecen una función similar y mucho más?.

Cuando el oficinista surcoreano Lee Sang-hyun, de 30 años, decidió comprar su primer televisor, su principal interés era un aparato de precio razonable que tuviera una pantalla lo suficientemente grande para videojuegos.

Esta persona tenía un presupuesto restringido porque había derrochado en aparatos caros como un iPhone, una iPad y una computadora portátil.

Para economizar, Lee optó por un televisor austero de pantalla de plasma de 42 pulgadas. Pagó 640.000 wons (550 dólares), menos de la mitad de lo que costaba el aparato más moderno del mismo tamaño.

Los consumidores como Lee personifican los desafíos que afrontan los fabricantes de pantallas de alta calidad.

Los consumidores cambiaron sus hábitos de entretenimiento electrónico cuando la televisión perdió el monopolio de la proyección de imágenes en movimiento.

Estas personas pasan menos tiempo viendo en la sala de su casa programas televisivos transmitidos en vivo. Los superteléfonos y las computadoras tipo tableta pueden reproducir los programas en vivo y videos que se transmiten por internet.

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